Lejos de los discursos y de la intensa vida política, existe un lado de Donald Trump que pocas veces se muestra en público. Un perfil más relajado, incluso inesperado, que su hija Ivanka Trump ha querido compartir recientemente con una anécdota que ha llamado la atención: el magnate disfruta ahora ejerciendo como DJ en su residencia de Mar-a-Lago. Ivanka ha querido reivindicar el sentido del humor de su padre, un rasgo que, según ella, muchas veces pasa desapercibido. Asegura que en el entorno familiar siempre ha sido una persona más distendida de lo que su imagen pública sugiere, capaz de bromear y disfrutar de los pequeños momentos con naturalidad.
Entre esas anécdotas familiares hay una especialmente llamativa: durante años, Donald Trump solía comentar que, en otra vida, le habría gustado ser productor de musicales de Broadway. Una idea que, aunque pueda sonar anecdótica, revela una verdadera fascinación por el mundo del espectáculo y la música. Esa pasión no se ha quedado en el pasado. Según cuenta Ivanka, hoy en día su padre ha encontrado otra forma de disfrutarla: pinchando música para los invitados en Mar-a-Lago. En ese entorno privado y relajado, lejos de la política y los actos oficiales, se permite crear ambiente y seleccionar canciones como un anfitrión muy particular.
Su gusto musical se inclina por los grandes clásicos. Ivanka destaca su admiración por artistas como Frank Sinatra y Elvis Presley, figuras icónicas que han marcado varias generaciones. Canciones que forman parte de una banda sonora atemporal y que reflejan un estilo elegante y nostálgico. La propia Ivanka reconoce que esa afición por la música también ha influido en ella. Asegura que parte de su gusto musical proviene de su padre, aunque también de su madre, creando así un entorno familiar donde la música ha tenido siempre un papel importante.
La imagen de Donald Trump como DJ resulta, sin duda, sorprendente para muchos. Sin embargo, aporta una visión más cercana y cotidiana de una figura acostumbrada a estar en el centro de la atención mundial. En ese contexto privado, se muestra un lado menos conocido, más relajado y casi lúdico. En el fondo, esta revelación humaniza su figura y muestra cómo los intereses personales pueden mantenerse vivos incluso en las vidas más públicas. Aquella idea de producir musicales quizá nunca se materializó, pero su amor por la música ha encontrado otra forma de expresión.
Entre clásicos inolvidables y sesiones improvisadas en su residencia, Donald Trump parece haber encontrado un espacio propio para disfrutar de una de sus grandes pasiones. Y es precisamente ese contraste entre lo político y lo personal lo que sigue despertando curiosidad: la historia de un hombre que, además de liderar y decidir, también selecciona canciones para animar sus noches en Mar-a-Lago.
Así es ahora la vida de Ivanka
El matrimonio formado por Ivanka Trump y Jared Kushner, que padeció cáncer de tiroides, no tiene intención de acercarse a Washington. Seguirán viviendo en Miami, en la urbanización más exclusiva del mundo, Indian Creek, donde residen personalidades internacionales como Julio Iglesias, Jeff Bezos y Miami. En Florida, la empresaria disfruta de una vida tranquila en la que día a día entrena, dividiéndose entre halterofilia, resistencia, esquí acuático, jiu-jitsu, surf y moto cross. Además, cuida de su abuela materna, organiza planes con sus hermanos y pasa mucho tiempo con sus tres hijos. No olvida su parte empresarial y ha creado recientemente con su marido Affinity Partners, un fondo que gestiona 925.000 millones de dólares de Arabia Saudita y más de 400 millones de dólares en inversiones de fondos de riqueza en Qatar y Abu Dhabi.
Cambió Washington por Miami y la política por la vida familiar
El matrimonio epítome de la élite neoyorquina cambió Washington DC (donde vivieron durante los cuatro años que duró el primer mandato de Trump) por Florida para comenzar una nueva etapa en la urbanización más exclusiva del mundo, Indian Creek, y centrarse en sus tres hijos, Arabella Rose (17 de julio de 2011), Joseph Frederick (14 de octubre de 2013) y Theodore James (27 de marzo de 2016). En Miami tienen como vecinos a Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger —la mujer del artista español más universal y la ex asesora política se han hecho muy buenas amigas—; al ex marido de Gisele Bündchen, Tom Brady, y al magnate de Amazon Jeff Bezos. Kushner explicó que su mudanza venía motivada por el cierre de los colegios en tiempo de pandemia y también porque Miami era más segura que Nueva York, además de resultarle interesante como sede de sus nuevos negocios.







