Los Cabos, en el estado mexicano de Baja California, es un lugar muy especial para Kaia Gerber, al que viaja a menudo junto a sus padres, Cindy Crawford y Rande Gerber, para desconectar. A principios de año, fue fotografiada allí junto a su familia y su novio, Lewis Pullman, con el que acababa de cumplir un año de relación. Esa escapada significó que el actor había conseguido el “aprobado” de sus suegros y ahora, cuatro meses después, han superado una nueva prueba de fuego en ese mismo escenario: han ido juntos a la boda de unos amigos.
Uno siempre vuelve donde fue feliz. Y Kaia, ya con el beneplácito bajo el brazo desde enero de sus padres, lo vuelto a hacer o, mejor dicho, ha vuelto a su retiro espiritual, donde se desenvuelve como pez en el agua (nunca mejor dicho). La top y el actor, que ha trabajado en películas como Thunderbolts y Top Gun: Maverick, han aprovechado su estancia en México para disfrutar de la piña colada, el sol y la playa, donde han presumido de amor y de cuerpos diez (solo hace falta hacer un poco de zoom a las imágenes para atestiguarlo). Con un minibikini azul, Kaia ha “desfilado” a la orilla del mar de la mano de Lewis, en quien ha encontrado de nuevo el amor, tras su ruptura -después de tres años de romance- con el también actor Austin Butler.
Es importante recordar que las visitas de Gerber a los Cabos hablan por sí solas. Los fandoms de la pareja Gerber-Butler se enteraron de su aún desconocida ruptura por un mínimo detalle: no aparecía en las imágenes de Kaia en su tradicional viaje mantra a la República Mexicana (la conocida "tierra del sol"). Es por este motivo que cualquier afirmación se acaba por confirmar, dependiendo de a quien lleva o, por el contrario, no lleva la modelo a su rincón favorito del mundo. Sitio al que, desde finales del año pasado, (año nuevo, para ser exactos), acude con Pullman.
Ahora bien, dejando a un lado su vida sentimental, su faceta profesional, también sigue sumando grandes éxitos. A sus 24 años, atraviesa un buen momento no solo en el terreno personal, sino también en el profesional, donde cada vez tiene más proyectos como actriz. Su carrera comenzó en las pasarelas, siguiendo los pasos de su madre -Cindy sigue siendo una de las grandes top models del mundo-, pero en los últimos años ha ido virando hacia el mundo de la interpretación, donde a pesar de abrirse paso con la etiqueta de “modelo” e “hija de” se ha ido ganado un hueco con nombre propio.
La primera vez que dio el salto a la pantalla fue en 2016, con un pequeño papel en la película Cuatro hermanas, después, de la mano de Ryan Murphy participó en el universo de American Horror Story y ya ha trabajado a las órdenes de destacados directores. Ahora acaba de estrenar dos largometrajes: Mother Mary, donde comparte cartel con Anne Hathaway y que, orgullosa, no deja de compartir publicaciones en su Instagram (@kaiagerber) de la coreografía que nos regalan ambas dentro de la pieza; y Outcome, donde trabaja junto a Keanu Reeves.
Sin embargo, no deja de sorprendernos, su última faceta ha sido la literaria, fundando su propio club de lectura, Library Science: un proyecto que fundó de la mano de Alyssa Reeder y, con el que da visibilidad a nuevas voces emergentes y que huye de los "típicos bestsellers" que no dejan espacio a nuevas obras que aún no han sido descubiertas por las masas (ni por el capitalismo).





