Suenan campanas de boda en la familia real búlgara. Como adelantamos ayer en ¡HOLA!, Mirko Sajonia-Coburgo Gotha —el hijo mayor de Kubrat y Carla Royo-Villanova, príncipes de Panagyurishte— se ha comprometido con su novia, la doctora Marta Embid, tras tres años de relación. Y aunque su presentación 'oficial' ante el público llegó hace tiempo —en la boda de José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo—, el pasado fin de semana, la pareja tenía una nueva e ineludible cita.
En Viena, el corazón de la dinastía de los Habsburgo, el príncipe Mirko de Panagyurishte 'presentaba' a su futura esposa, en esta ocasión, ante la alta sociedad europea. Fue el pasado sábado 25 de julio, en la iglesia jesuita, también conocida como iglesia universitaria —que fue construida entre 1623 y 1631, bajo el impulso del emperador Fernando II de Habsburgo—, que acogía un enlace para la historia: el de Isabel de Habsburgo-Lorena y Borbón-Dos Sicilias, archiduquesa de Austria (de 28 años), y Carlos de Palacio Gaytán de Ayala (de 32). Un 'sí, quiero' real en un escenario imperial.
Sangre azul
Isabel pertenece a dos dinastías legendarias : por parte de madre, los Borbón-Dos Sicilias, y por parte de padre, los Habsburgo-Lorena. Su madre, María Paloma de Borbón-Dos Sicilias y Orleans, es hermana de don Pedro de Borbón-Dos Sicilias, actual duque de Calabria, e hija del recordado infante don Carlos —primo y leal amigo del Rey Juan Carlos— y de la princesa Ana de Orleans, hija de los condes de París. Mientras que su padre, el archiduque Simeón de Austria, es nieto del último emperador del imperio austrohúngaro, Carlos I, y de la emperatriz Zita de Borbón-Parma.
Por su parte, Carlos es hijo de Carlos María de Palacio y Oriol, heredero de uno de los fundadores de Talgo, y Teresa Gaytán de Ayala —que falleció hace tres años—, además de nieto del marqués de Tola de Gaytán —por vía materna— y del marqués de Casa Palacio y Villarreal de Álava —por vía paterna—.
Isabel dio el 'sí, quiero' rodeada de su familia: su prima, Victoria López-Quesada (que asistió con su marido, Enrique Moreno de la Cova) y sus tías Cristina y Victoria de Borbón-Dos Sicilias
Una tiara con siglos de historia
A las once de la mañana comenzaba la boda, a la que el novio llegaba junto a su madrina, Asun Gaytán de Ayala, condesa de Rodezno, y la novia, del brazo de su padre y padrino.
Isabel lucía un sofisticado vestido de encaje floral y había sacado del joyero familiar la tiara de botones de diamantes —que perteneció a la archiduquesa María Cristina de Austria, hermana de la Reina María Antonieta de Francia, y a la familia imperial hasta que pasó a la familia Borbón-Dos Sicilias—.
La misma que llevó, su madre en su "sí, quiero", hace 30 años, y que hace dos volvió a recuperar su prima Victoria López-Quesada —quien la modificó ligeramente, sustituyendo el botón central por un broche de flor de lis, emblema de los Borbones—, la cual acudía a la cita con su marido, Enrique Moreno de la Cova.
Tampoco faltaron sus tíos Cristina, Victoria y don Pedro de Borbón-Dos Sicilias, duque de Calabria, y su primo Jaime de Borbón-Dos Sicilias y su mujer, Charlotte Lindesay-Bethune, duques de Noto.
Mirko Sajonia-Coburgo 'presentó' ante la alta sociedad europea a su prometida, Marta Embid, y su primo Boris Sajonia-Coburgo, príncipe de Tírnovo, acudió con su madre, Miriam de Ungría, princesa de Bulgaria y de Jordania
Y al igual que su madre —que pasó por el altar con los Reyes Juan Carlos y Sofía como testigos—, el enlace de Isabel contó con presencia real, la de los Reyes Felipe y Matilde de Bélgica, con sus hijos la princesa Elisabeth y el príncipe Gabriel, y la presencia de representantes de otras familias reales europeas, como la portuguesa y la búlgara.
Unos invitados de excepción a los que se unió la alta aristocracia europea y una destacada representación española, con doña Teresa de Borbón-Dos Sicilias e Íñigo Moreno de Arteaga, marqueses de Laserna; los condes de Motrico; los marqueses de Iturbieta, y miembros de la familia Spínola.
El duque de Calabria tampoco quiso faltar al 'sí, quiero' de su sobrina, al igual que su hijo Jaime de Borbón-Dos Sicilias, acompañado de su mujer, Charlotte Lindesay-Bethune (duques de Noto)
Tras la ceremonia, los recién casados organizaron una recepción en el patio contiguo a la iglesia, y, después, continuaron la celebración en el majestuoso palacio de Liechtenstein.

























