Ayer, Sara Carbonero escribía con el corazón en la mano una desgarradora carta homenajeando a su madre, Goyi Arévalo —a quien perdía el pasado 12 de abril—, que conmocionó a todos aquellos que han tenido la oportunidad de leerla. "Aún no puedo creer que no vaya a sonar el teléfono cada mañana, la primera de las tres o cuatro llamadas del día. Ni que no pueda volver a abrazarte ni olerte nunca más. Tampoco podré buscar refugio en ti ni escuchar tus consejos, esos que siempre me salvaban", escribía la periodista. Unas palabras que han marcado el ritmo de buena parte de la crónica social de este jueves, emocionando con su profundidad a los que han reflexionado sobre ellas.
Así ha sido el caso de Susanna Griso esta mañana durante su programa, Espejo Público, quien ha confesado sentirse especialmente identificada con la que fuera reportera deportiva. La presentadora despidió a su madre, Montserrat Raventós, hace casi una década, en el año 2017 y, tal y como ha expresado en numerosas ocasiones, a raíz de esta dolorosa pérdida ha realizado un profundo duelo marcado por la ausencia de su pilar fundamental.
La periodista ha destacado que se siente identificada, concretamente, con el párrafo escrito por Sara citado al principio de este artículo. Visiblemente emocionada, Susanna ha subrayado que "es cierto lo que dice Sara". "Yo todavía espero que mi madre me llame a las ocho de la tarde, que es cuando solíamos hablar", ha confesado.
Además, ha subrayado que, debido a esa rutina que mantenían, le ha sido imposible eliminar de su dispositivo móvil el número que utilizaba su madre. "Yo no he conseguido borrar el número de teléfono de mi madre", han sido sus palabras exactas, apostillando que dar este paso, para ella, "es muy difícil".
Si bien ha admitido que nunca lo utilizaría de nuevo —"evidentemente no voy a llamar, porque sé que le habrán dado su número a otra persona"—, le es imposible deshacerse de él. "No puedo borrarlo", ha reiterado.
Una pérdida en pleno foco mediático
Con una trayectoria de más de tres décadas, dos de ellas al frente del programa matutino de Antena 3, Susanna asumió la pérdida de su madre en pleno foco mediático. Montserrat fallecía, tal y como recogen los medios, a sus 94 años tras una recaída de un ictus que sufrió años antes, en 2015.
Este fue el motivo por el que la presentadora se ausentó varios días del trabajo, lo cual indicó a sus espectadores que la periodista no estaba atravesando un buen momento, tal y como informó en su momento su representante, Francesc Perellada, quien aseguraba ante La otra crónica del diario El mundo que "la madre de Susanna tuvo un ictus hace tres años y ahora ha tenido una recaída".
Tras días de silencio, Susanna reaparecía en redes para despedir a su madre de forma pública con unas preciosas fotos juntas y un simple, pero emotivo, mensaje en su lengua materna, el catalán: "Bon viatge, mare", en castellano "buen viaje, mamá".






