Es todo un éxito entre las generaciones más jóvenes y, aunque ahora llene las arenas más grandes de nuestro país o haga sold out fuera de nuestras fronteras, Bad Gyal pisa fuerte desde hace muchos años —concretamente, desde hace una década, cuando se volvió viral Pai, su versión catalana de Work, de Rihanna—. Desde entonces, la artista ha continuado evolucionando (y madurando) al mismo tiempo que lo ha hecho su música y, a pesar de ser una de las intérpretes más mainstream de España, su vida personal siempre se ha mantenido al margen del foco mediático.
Es por eso que en su entrevista más reciente, que ha tenido lugar en El Hormiguero, ha sorprendido con algunas declaraciones acerca de la maternidad y, sobre todo, cómo afronta su vida con los 30 años apunto de cumplirlos. "La crisis de los 30 la pasé con 27", ha asegurado, subrayando que en ese momento, incluso, "me planteé si disfrutaría de tener una vida convencional y tener hijos". Algo a lo que la Alba de hoy en día no suele dedicarle muchos pensamientos: "Ya he pasado la etapa de las preguntas". "Ahora estoy disfrutando del presente", ha subrayado.
Además, Bad Gyal ha tirado de memoria para recordar cómo fue su década anterior, y así poder reflexionar sobre cómo imagina que será su vida al subir el escalón. "He tenido unos 20 maravillosos y el final está siendo increíble", ha asegurado, apostillando que "por fin me siento muy capaz de afrontar todo lo que la vida me está poniendo delante. "No me da miedo entrar a los 30", ha asegurado rotundamente, explicando que el motivo no es otro que "porque estoy feliz y tengo claro quién soy". Una base sólida a la que ha costado llegar unos años, pero en la que, por fin, puede expresarse con naturalidad y seguridad.
Su lado más romántico
Tal y como ha indicado durante la conversación con Pablo Motos, la intérprete ha dejado claro que es "muy tóxica". "Por mis canciones parezco la más liberal, pero para las relaciones serias soy muy tradicional y muy leal", ha subrayado.
Una característica de ella misma que se toma con humor, algo habitual en ella: "Hay que ser libre y no se trata de no dejarle hablar con nadie, pero mucha gente entenderá que la vida es más fácil si tu pareja no va echando cremita ni frotándose con otra gente. Ahora vamos todos de superliberales, pero las parejas sienten celos y necesitan comunicarse para saber las cosas que les hacen daño. Yo soy realista".
Su verdadera personalidad
Si bien puede aparentar ser más seria por su estética, su música o la posición neutra de su rostro, la gente que la conoce indica que la artista es encantadora. Sin embargo, "hay mucha gente que dice que no soy maja y que soy borde", ha explicado, indicando que no es el caso, sino que es una persona "un poquito antisocial".
"No me gusta el contacto físico en general", ha expresado, reflexionando sobre cómo esto "siendo una persona que tiene fans, es peligroso". "Hay algunos fans que se toman mal que te den un beso o que tengas prisa por hacerte una foto", ha lamentado la intérprete.






