Aunque sea la cuñada de Cristiano Ronaldo y la hermana de Georgina, Ivana Rodríguez se está haciendo un nombre propio. De hecho, ya supera los 800 mil seguidores en Instagram y acude como invitada a desfiles, como el último que organizó Pedro del Hierro la pasada edición de la Fashion Week Madrid. También es verdad que la pelirroja más famosa de Palamós, donde nació el 21 de mayo de 1990, está siendo uno de los grandes descubrimientos del programa Top Chef: Dulces y Famosos, donde se ha colado en la final junto a Belén Esteban, Benita y triunfito Rai Méndez.
Cuando le preguntamos por su andadura en el concurso de TVE, cuyo último programa se emite este miércoles 15, Ivana nos confiesa que se está viendo “muy bien”. “La verdad es que lo he disfrutado mucho, aunque la televisión es muy difícil, es dura. Son muchas horas degrabación”, nos afirma. Lo que sí tiene claro es que no le preocupa mostrarse natural o decir algo que se pueda interpretar. “Cuando haces las cosas con cariño y con amor, te puedes equivocar porque todos nos equivocamos. Pero confío en mi intención y no tengo miedo. Espero que a todo el mundo le esté gustando, porque yo me lo estoy pasando muy bien y estoy aprendiendo mucho”, nos apunta.
Precisamente, en Top Chef, Ivana ha sorprendido con su llamativo cambio de imagen. Especialmente, por aparecer pelirroja y con flequillo. “Siempre he sido muy de probar, soy muy camaleónica”, nos cuenta mientras se coloca su melena cobre. “He sido hasta rubia, para que lo sepas –ríe–. Llevo toda la vida cambiando de color. Lo que no ha hecho mi hermana, que siempre ha sido morena, lo he hecho yo”, nos continúa explicando.
Y es que Ivana, que se considera una amante de las tendencias de toda la vida, se atreve con todo a la hora de renovar su aspecto. “Me gusta cualquier estilo y me podría poner cualquier cosa... Si me sienta bien, claro”, nos aclara. “Luego, valoro el trabajo que hay detrás. He trabajado en moda, en boutique de lujo y para firmas. Desde chiquitita, me encanta: he coleccionado revistas y he hecho mis diseños en casa cuando era pequeña. Todavía los guardo, así que imagínate lo que me gusta. Aprecio los patrones, los materiales... Me encanta todo”, nos continúa diciendo.
Durante nuestra charla con Ivana, nos resulta inevitable no preguntarle por la boda de su hermana, Georgina, con Cristiano Ronaldo. Por ejemplo, ¿cuándo se va a celebrar? “Mira, no lo sé... Tampoco te lo iba a decir”, nos responde pizpireta, antes de reírse. ¿La celebración será un bodorrio? “Lo que ellos decidan”, contesta, prudente. Vamos, que no suelta prenda.
Sin embargo, la mayor de las hermanas Rodríguez no tiene problemas en contestarnos cómo está viviendo los preparativos del gran día de Georgina. “Estoy muy contenta, pero no la estoy ayudando. Yo dejo a mi hermana sola, que haga todo lo que le apetezca. Eso sí, lo que necesite, yo siempre la apoyaré”, nos cuenta, antes de confirmarnos que todavía no tiene vestido para la celebración.
Igualmente, Ivana trata de quitarle importancia al regreso a España de la familia de su hermana de Arabia Saudí, por el conflicto de Oriente Medio –recordemos que Cristiano Ronaldo juega en el Al-Nassr–. “No he estado muy inquieta porque sé que las cosas estaban más o menos controladas. No sé qué pasará más adelante...”, nos expresa Ivana. “Por lo que yo sé, no les costó regresar y todo estuvo bien. De hecho, todos los aeropuertos estaban abiertos”, añade al respecto.
A la espera de ver si se convierte en ganadora de Top Chef y un mes antes de cumplir los 36 años –Georgina tiene cuatro menos–, Ivana Rodríguez continúa estudiando Psicología en la Universidad Europea. Es su segunda carrera, ya que ya se graduó en Traducción e Interpretación por la Universidad Complutense de Madrid, en 2023. Y aunque cada vez está más metida en la televisión y asume contratos publicitarios, Ivana tiene claro cuál es su mayor prioridad: las pequeñas, Deva y Dafne, que ya tienen cuatro y casi dos años, fruto de su matrimonio con el artista gijonés Carlos García.












