Lucy Liu acaba de volver al primer plano mediático por el estreno en salas el pasado viernes de Kill Bill: The Whole Bloody Affair, versión íntegra de la mítica película de acción y suspense dirigida por Quentin Tarantino, donde la actriz estadounidense de origen asiático es una de sus protagonistas junto a Uma Thurman, Michael Madsen y Daryl Hannah. En ese contexto, la intérprete de 57 años ha concedido una entrevista a People donde ha hablado sin tapujos de algunos aspectos de su vida privada, recordando lo peor que le ha pasado nunca como fue el hecho de que le diagnosticaran un cáncer por error.
Explica la estrella de Hollywood que, en la década de los noventa, fue al médico después de notarse un bulto en el pecho ."En realidad, al principio no le di mucha importancia", reconoce. "Pero daba miedo, porque en aquel entonces había menos información disponible ya que no teníamos internet", añade. Durante la revisión, el facultativo "lo palpó y me dijo que era tumor". Un dictamen que este le había dado casi a ojo, puesto que ella no se había sometido a ninguna prueba de detección ni a análisis de seguimiento, fuera "una ecografía o una mamografía".
Cuenta Liu que, entonces, creyó a pies juntillas esa valoración inicial que le había trasladado un profesional y no le dio más vueltas: "Aunque una amiga me dijo que buscara una segunda opinión, pensé: '¿Para qué? Ese doctor sabe de lo que habla'". Decidió por tanto solicitar "de inmediato" una cirugía en el hospital para que se lo extirparan y, una vez pasó por quirófano, fue ahí cuando le dijeron que en realidad no se trataba de algo canceroso.
La actriz, a quien a finales de este mes podremos ver también en la esperadísima El diablo viste de Prada 2, confiesa que aquellos días fueron un punto y aparte en su forma de ver la vida. "Me di cuenta de que debía empezar a defenderme yo misma", y no esperar a que otros lo hicieran por ella. A día de hoy, después de esa traumática experiencia, colabora con la multinacional farmacéutica Pfizer para su campaña Every Breakthrough Matters (Cada avance cuenta).
Se trata de una iniciativa que pretende concienciar a la población de la importancia de someterse a los test necesarios para, cuanto antes, detectar de forma precoz si se padece un cáncer. "No es una solución al problema, pero tener información es fundamental", afirma. "Y aunque contamos con innumerables herramientas tecnológicas, mucha gente no se hace las pruebas porque mira para otro lado antes de saber si algo le va mal, o porque está demasiado ocupada", señala.
"Por muchas cosas que tengas que hacer, esto es algo que puede salvar vidas. A veces es demasiado tarde y, en ese momento, te ves en una situación desesperada", subraya la protagonista de la serie Elementary o del remake de Los Ángeles de Charlie. "Me preocupa la salud de las mujeres, porque no quiero perder seguir perdiendo a amigas", apostilla.
En el terreno sentimental, no se le conoce pareja actualmente, nunca se ha casado y decidió ser madre soltera en agosto de 2015, cuando anunció el nacimiento de su hijo, Rockwell Lloyd, mediante gestación subrogada. Siempre celosa de su intimidad, en 2004 mantuvo una romance con el director, productor y guionista Zah Helm (Aguas profundas, Más extraño que la ficción), la cual no prosperó. Antes de eso, se la llegó a relacionar con George Clooney, ya que son muy buenos amigos desde hace décadas. Circularon rumores sobre un posible idilio entre ambos, tras acudir juntos a eventos como los MTV Movie Awards, pero ellos nunca lo confirmaron.







