Hay amores que no se olvidan aunque el destino y la ficción los separen. En La Promesa, la relación entre Jana y Manuel marcó un antes y un después en la serie y en la memoria de los espectadores. La pareja conquistó a la audiencia por su intensidad y por la manera en que desafió lo que la época y las normas sociales imponían. Por eso, un año después de la dramática muerte de la joven Expósito, su historia sigue muy presente, tanto en la pantalla como en la mente de quienes la siguieron. Un recuerdo al que se suma Arturo García Sancho, que da vida al heredero del marquesado de Luján, ha reflexionado sobre lo que ese romance significa para su personaje y sobre cómo ese pasado podría condicionar su futuro… incluso ha llegado a compararlo con una de las historias de amor más icónicas del cine. ¿Sabes cuál?
Jana ya no está pero sigue teniendo mucho peso en la vida del protagonista, que todavía sigue recomponiéndose por dentro. Y no es para menos porque su vínculo fue único. “Es evidente que Jana va a ser el primer amor de Manuel, el más auténtico”, explicaba García Sancho recientemente en el podcast Cosas de palacio. El actor asegura que su romance se mantiene “puro y auténtico” porque no tuvo tiempo de desgastarse. En ese sentido, considera que el final de su historia es perfecto porque quedó detenida en su punto más alto, cuando ya habían superado todos los obstáculos, esperaban un hijo y estaban a punto de comenzar una nueva etapa juntos, reforzando esa sensación de amor idealizado.
Sin duda, lo suyo es un amor de película que permanece para siempre en la memoria del personaje. Por eso, Arturo no duda en compararlo con otro apasionado y truncado romance de la gran pantalla: el de Jack y Rose en Titanic, donde la imposibilidad de continuar juntos lo convierte en inolvidable. “Por eso Leonardo DiCaprio dice que en realidad en la tabla cabían dos”, comenzaba explicando García Sancho, “pero se tenía que morir porque fue el primer amor y al hacerlo se quedaba tan puro y auténtico. Por eso Jack murió; si no, si hubiese seguido vivo, hubiesen tirado para delante y el amor no era tan puro”, añadía con convicción y algo de humor.
Tras el trágico suceso surge la gran pregunta sobre el futuro del heredero: ¿podrá volver a enamorarse después de lo vivido con Jana? el actor bilbaíno apunta al conflicto interno que marcaría cualquier nueva relación. “Supongo que Manuel también tendrá una lucha muy grande entre lo que pueda sentir por otra persona, si es que lo llega a sentir, y cómo le hará sentir eso conforme a sí mismo”, confesaba, señalando que el recuerdo de su primer amor sigue presente y condiciona cada paso que da. Esa duda —si enamorarse de nuevo significaría traicionar lo vivido o si ambas cosas pueden convivir— define al personaje y lo mantiene en una tensión constante entre lo que fue y lo que podría llegar.
Sobre si Manuel está preparado para abrirse al amor, el actor es más concreto: de momento, la puerta "la tiene cerrada"... pero, al parecer, no bajo llave y deja un espacio a la esperanza: "otra cosa es que haya algo muy potente que la abra, incluso cerrada". Una idea que resume bien el momento que atraviesa el personaje: se protege tras lo ocurrido pero sin descartar del todo la posibilidad de que algo o alguien cambie su rumbo… ¿Será Jimena la encargada de volver a hacer latir su corazón? Será cuestión de tiempo averiguarlo.









