Marina Bassols no puede más. La tenista catalana de 26 años ha compartido este domingo en su perfil público un vídeo que ha causado un gran impacto, en el que muestra su indignación y frustración por una alarmante situación que, a la vista está, se ha tornado del todo insostenible. Con voz serena y mirando a cámara, ofrecía un sobrecogedor testimonio que, al escucharlo, pone los pelos de punta. Explica que en los últimos días ha sentido que su integridad física corre serio peligro, después de recibir amenazas de muerte muy explícitas por haber perdido su último partido.
Todo comenzó el pasado domingo cuando se encontraba en Bogotá disputando un torneo de la WTA en la capital colombiana, en un partido que la enfrentaba a la rusa Anastasia Tikhonova. Fue un choque de más de dos horas de duración en el que la jugadora nacida en Blanes (Girona) no consiguió la victoria, siendo derrotada en tres sets por 1-6, 6-4 y 3-6. Se despedía por tanto de la competición, algo que siempre duele a cualquier deportista de élite como lo es ella, pero lo peor estaba aún por venir.
Fue entonces cuando comenzó a recibir en sus redes sociales furibundos mensajes, no solo insultándola y atacándola sin piedad, sino que iban un paso más allá. "Te voy a asesinar, tenlo claro", "sé dónde vives, pedazo de zo... y te voy a buscar la ruina", "he pagado un cártel para que vayan a por ti", "ten cuidado por donde pisas y búscate un buen seguro de vida"... eran algunas de las lindezas que la componente del equipo femenino español de tenis podía leer en su propia cuenta.
¿Pero quién está detrás de esos textos tan execrables y constitutivos de un flagrante delito? Según apunta Bassols, saldrían de algunos jugadores de apuestas deportivas, quienes entran en cólera cuando pierden lo que han pronosticado con antelación poniendo su dinero sobre la mesa. Por desgracia, no se trata de un hecho aislado y esto vienen sucediendo con cierta frecuencia en el circuito, tal y como denunciaron en su momento otros tenistas como el francés Matteo Martineau, la italiana Lucrezia Stefanini o el catalán Nikolás Sánchez izquierdo.
"¿Tiene que pasar una desgracia para que alguien reaccione?"
Marina, quien actualmente ocupa el número 203 del ranking mundial, se ha desahogado hoy como ha podido con su comunidad de fans, quienes han tratado de animarla en todo momento y hacerle ver que la apoyan hasta el final. Reconocía ella que "hablo desde el enfado, la tristeza, pero también siendo sincera", contando que "es una barbaridad" lo que le había ocurrido esta semana. "Esto ya es muy grave. No se tiene que normalizar. Somos personas que salimos a la pista a darlo todo, a trabajar por nuestras metas y a luchar por lo que amamos", ha subrayado.
"No soy responsable de lo que haga nadie", ha dicho en alusión a los apostadores. "Sinceramente, no sé qué más se puede hacer para frenar esto, pero tener que cerrar mis redes sociales no es una opción porque yo no soy quien genera este problema", añadía de forma categórica. En este sentido, pide que las plataformas como Instagram, Facebook o X (antiguo Twitter) deben ser "un lugar seguro donde apoyar, promover buenos valores... y no donde se difunda odio".
Por último, se pregunta la tenista que "¿hasta dónde vamos a permitir que llegue? ¿De verdad tiene que pasar una desgracia para que alguien reaccione y se tomen medidas? Esto no forma parte del deporte y no se puede tolerar porque ya han cruzado una línea", ha lamentado. "Porque detrás de cada jugador hay una persona", sentenciaba.







