Lara Goretti es la mitad de Petite Mafalda, la empresa de organización de bodas que creó la influencer con Laura, su otra mitad, hace ya más de una década. Juntas han vivido experiencias vitales enriquecedoras, y también se han enfrentado a los baches de la vida, pero ahora tocaba compartir la felicidad. Con una sola foto en la que luce una barriga en avanzado estado de gestación, Lara ha puesto en pie a las redes, que no han hecho más que dedicarle cariño y mensajes amorosos por una decisión tan valiente: la de traer otro hijo al mundo después de una primera maternidad dura y difícil con su hija Olivia. "No es pan, pero está en el horno. Y aunque no lo parezca, es gluten free", ha escrito en el texto que acompaña a la imagen.
Lara posa para su propio objetivo con una sencilla camiseta blanca y vaqueros, retratando lo que se ve en el espejo, con una sonrisa que se intuye detrás de la cámara de fotos y, posiblemente, también un miedo que no le ha abandonado durante esas largas semanas. Los embarazos que se producen después de una experiencia traumática no vuelven a ser inocentes, pero como ya pronunció ella misma en marzo de 2022 en el podcast Generación R, "no me gustaría dejar de ser madre de nuevo por miedo", y dicho y hecho.
La historia de su primera hija
Como decíamos, la wedding planner es ya madre de Olivia, que vino al mundo en abril de 2019 con labio leporino y fisura palatina que le diagnosticaron a Lara cuando estaba embarazada de 20 semanas. Desde ese momento, la segunda mitad de la gestación se llenó para ella de miedos, pero también de una fuerza sobrenatural que sacó para afrontar lo que vendría después: un peregrinar de quirófano en quirófano para mejorar la calidad de vida de su hija.
"Es mas buena que el pan. Aunque siempre pensé que le pondrían las tiritas para acercar el labio de cara a la operación, cuando nació nos dijeron que en principio no, que le pondrían un aparatito fijo un mes antes. Egoístamente fue un alivio porque la opción tiritas es engorrosa, la verdad. Hoy nos han dicho que si podemos evitar el aparatito, mejor, xq es algo más heavy para ella. No puedo negar que estoy algo tristona, me da una pena enorme verla con la cara llena de pegatinas, tapando su sonrisa, pero ella no se queja, no nada. Es demasiado buena. Yo de mayor quiero ser como ella", escribía Lara en el texto que acompañaba a la foto, dejando verla enorme admiración que ya sentía hacia su pequeña guerrera.
El día que los médicos le dijeron a Lara que su pequeña venía con una malformación nació una nueva versión de ella: la de una madre dispuesta a luchar por su hija, acompañándola en el difícil camino de la vida y ayudándola a creer en sí misma y en su capacidad para afrontar lo que se le pusiera por delante, enseñándola a creer en sí misma y a entender que una diferencia no nos define. Así, se expuso a la opinión pública, compartiendo con naturalidad y dando visibilidad a través de sus redes a una realidad que afecta a muchas familias, con una claridad y sinceridad que han sido desde entonces de gran ayuda para otras personas que estuvieran en la misma situación.
Su discreta vida sentimental
Respecto a su situación sentimental es muy poco lo que ha trascendido en los últimos años. En 2018 contrajo matrimonio con Fran, en una boda que ella misma se encargó de preparar. Desde entonces, apenas hay alusiones a su pareja (o expareja) en redes, preservando al máximo una parte de sí misma que desea conservar en la más estricta intimidad. Ahora, Lara afronta un momento especial e ilusionante acompañada de su pequeña gran guerrera, que está a punto de cumplir 8 años y convertirse en hermana mayor.









