Los últimos movimientos de Aitana Sánchez‑Gijón están siendo observados con lupa desde que hace unos días salieron a la luz las imágenes que la relacionan con el también actor Maxi Iglesias. Aunque ninguno de los dos se ha pronunciado abiertamente, el último gesto de la actriz, de 57 años, sí dejó sorprendidos a sus seguidores. Este viernes 3 de abril, la intérprete reaccionó a una divertida publicación de Abe The Ape, la firma del diseñador Abraham Menéndez, quien tirando de ironía y humor resumió el revuelo mediático que ha despertado su romance con el actor en un divertido post que Aitana no dudó en comentar con varios emoticonos de carcajadas y un corazón rojo. Una respuesta breve, espontánea y muy elocuente que sus seguidores celebraron como una forma elegante de quitar hierro al asunto.
Hoy ha sido Irene Escolar, compañera de profesión y amiga, quien ha querido mostrarle su apoyo de una manera tan sencilla como significativa. Lo ha hecho con una fotografía y una sola palabra: “La bienquerida”, acompañada de varios emoticonos. Un gesto aparentemente mínimo, pero cargado de complicidad y cariño, que llega en un momento en el que la vida personal de Aitana Sánchez-Gijón está en boca de todos.
Un guiño con historia
Porque la bienquerida no es solo un halago: es un guiño directo a la obra que Aitana está representando actualmente en el Teatro Español de Madrid, Malquerida, de Jacinto Benavente, donde estará en cartel hasta el 16 de abril. Una obra que forma parte esencial de su historia como actriz. No en vano, como ella misma recordó en su reciente visita a La Revuelta, ya la interpretó hace varias décadas. “Estuve hace 40 años, cuando tenía 19”, le confesaba a David Broncano. Entonces daba vida a Acacia, la hija. Hoy, con una trayectoria consolidada y una madurez escénica indiscutible, regresa convertida en Raimunda, la madre de aquel primer personaje. Un círculo que se cierra y que para Aitana tiene un enorme valor emocional.
La actriz ha explicado en varias ocasiones que esta obra es una de sus favoritas por lo mucho que le recuerda al universo de Federico García Lorca, uno de sus referentes. La atmósfera rural, la tensión emocional y la tragedia latente conectan directamente con ese imaginario que tanto ha marcado su sensibilidad artística.
El gesto de Irene Escolar cobra aún más sentido si se tiene en cuenta la historia profesional que comparte con Aitana. Ambas han trabajado juntas en varias ocasiones y mantienen una relación marcada por la admiración mutua. En 2013 compartieron protagonismo en La Chunga, adaptación de la obra de Mario Vargas Llosa dirigida por Joan Ollé en el Teatro Español. Ese mismo año coincidieron también en Capitalismo, hazles reír, bajo la dirección de Andrés Lima. Dos proyectos que consolidaron una complicidad escénica que el público y la crítica celebraron.
Además, ambas actrices comparten un reconocimiento de prestigio: el Premio Valle‑Inclán de Teatro. Aitana lo recibió en 2016 por su imponente interpretación en Medea, mientras que Irene lo obtuvo en 2019 por su aplaudido trabajo en Mammón. Además de que ambas tienen un Premio Goya. Irene, a la Actriz Revelación de 2016, por su papel protagonista como June en la película Un otoño sin Berlín. Mientras que Aitana recibió en 2025 el Goya Honorífico.
El brillante presente de Irene Escolar
El apoyo de Irene llega, además, en un momento especialmente dulce para ella. Hace apenas una semana estrenó Dalia, un cortometraje dramático dirigido por Águeda Sfer y protagonizado por la propia Irene junto a Nao Albet, que ha sido recibido con entusiasmo por su intensidad y su delicadeza visual.
Y hasta el pasado mes de enero, Irene también estuvo en el mismo escenario donde hoy triunfa Aitana con Malquerida. La joven era la protagonista de la aclamada obra Personas, lugares y cosas, de Duncan Macmillan, dirigida por Pablo Messiez. Su interpretación, alabada por la crítica, la confirma como una de las voces más sólidas y versátiles de su generación.









