Claudia Chacón, Toni Elías y Gabriela Guillén han sido los tres concursantes que se han enfrentado a la decisión del público. Uno tenía que coger su saco y marcharse a Playa Destino, donde actualmente habitan Darío, Borja (entraron más tarde) y Marisa Jara, que, entre muchas lágrimas y amagos de abandono, finalmente ha decidido permanecer en el reality de Jorge Javier. En primer lugar, fue Claudia la primera que podía respirar tranquila, una decisión por parte del público que, sin lugar a dudas, a la pareja de Dulceida no le hizo mucha gracia, ya que Alba "no la soporta", como ha dejado ver en cada una de sus intervenciones. Posteriormente, cuando el deportista —que es la segunda vez que se encuentra en la palestra— y la ex de Bertín Osborne —que es primeriza en esto de exponerse— esperaban el veredicto, el conductor del programa comunicó el salvado de la noche.
"Los espectadores de Supervivientes 2026 han decidido con sus votos que el concursante salvado sea… Toni". Por lo que la influencer abandona el concurso entre lágrimas por parte de sus compañeros: "Ha sido maravilloso, a pesar de las peleas, las tonterías que tenemos entre todos. De verdad, que os quiero mucho… ahora me da penita". Hay que señalar que la creadora de contenido, en los últimos días en la playa, ya se encontraba al límite en el reality. Recordemos que hace más de unos días la superviviente acabó completamente desmayada en la arena. Gabriela, que de manera inocente pensaba que se iba directa al hotel y posteriormente ver a su familia, se lleva una sorpresa, porque ya sabemos que en Supervivientes "nada es lo que parece".
Guillén, tras montarse en su barca y sin saber que su destino —valga la redundancia— iba a ser Playa Destino, cambió por completo el rostro: "No me quedo aquí ni de coña", "Estoy asustadísima", empezó a decir. Los espectadores pudimos ver cómo comenzaba a desencajársele la cara mientras iba siendo consciente de su realidad: "Dormir una noche más en Honduras", con lo que eso conlleva —bichos, hambre, lluvias, etc.—. "Por favor", pedía al conductor en un momento en el que pudimos ver su parte más vulnerable y que, cabe señalar, choca de frente con lo que dijo en su día en su vídeo de presentación: "No le tengo miedo al hambre, ni a la convivencia ni a las pruebas… estoy preparada para este desafío". El sueño de la empresaria de regresar a sus comodidades del día a día tendrá que esperar, porque por el momento tendrá que "sobrevivir" durante más tiempo con nuevos compañeros que, como hemos dicho anteriormente, son Darío, Borja y Marisa Jara.
Ingrid Betancor, al límite
La periodista, que antes de saltar del helicóptero decía que "le encanta sacar lo máximo de cada experiencia" y que quería descubrir cuáles son "sus límites", parece que ya los está descubriendo. Ayer pudimos ver unas imágenes de la creadora de contenido durante la convivencia que, sin lugar a dudas, resultaban bastante sorprendentes. "Es una tomadura de pelo, llevamos 20 horas sin parar de llover y sigue y sigue…", decía Ingrid a sus compañeros.
Betancor, que está casada con el exjugador Ibai Gómez, ha dejado claro cuál es su talón de Aquiles: la lluvia. "Creo que aquí la más mojada soy yo, con diferencia, tengo el pelo mojado". Una gota tras otra que iba colmando el vaso de la paciencia de Ingrid, que finalmente explotó contra una inspectora del programa tras saltarse el perímetro de seguridad. La inspectora le decía: "¡No puedes pasar el límite!", y ella respondía: "¿Y qué hago, me sigo mojando? No tengo nada seco ya. ¿Sabes lo que es dormir mojada entera?". La situación fue a más cuando la comunicadora cogió la olla de cocina y la estampó contra el suelo, arrojando lo que había en su interior: "Tengo la ropa interior empapada".











