Sara Carbonero, de 42 años, está retomando poco a poco sus rutinas tras su última intervención quirúrgica. La periodista no solo ha vuelto al trabajo, sino también a las gradas de los estadios de fútbol para animar a sus hijos, Martín y Lucas, de 12 y 9 años, que siguen los pasos de su padre, Iker Casillas. En esta ocasión, Sara acudió a Los Arcos, en la localidad madrileña de Brunete, para ver jugar a su primogénito en el torneo LALIGA FC FUTURES Mundial Sub12. Martín, que es la viva imagen de su padre, hizo un excelente trabajo como portero de la cantera del Real Madrid. Fue titular y aunque solo jugó la primera mitad del partido, dejó gestos técnicos que recordaban a los de su padre; además, es zurdo como él.
Nacido el 3 de enero de 2014, Martín comenzó a jugar al fútbol con tan solo cuatro años, en la escuela de fútbol del Oporto, el mimos club en el que entonces jugaba su padre. "Le gusta ser portero, pero en el equipo todos juegan de todo (…) Hay que tomárselo como un juego, como deporte y poco más. Aún es muy pequeño", explicó Sara en aquel momento en una entrevista concedida a El Mundo. "Me daba igual que hiciera fútbol, tenis, música... Quería que tuviera una actividad y, si es de equipo, mejor. Desde chiquititos aprenden un montón de valores, de normas, esfuerzo, responsabilidad...", añadió. En 2022, con ocho años, Martín ingresó en la cantera del Real Madrid y, desde entonces, no ha dejado de crecer deportivamente. Lo lleva en los genes, y quién sabe: quizá en unos años volvamos a ver a un Casillas defendiendo la portería, ya sea en el club blanco o en la selección española.
Además del fútbol, Martín tiene otras aficiones. "Le gusta mucho la música; de hecho, a veces no nos deja hablar en el coche para escuchar bien las canciones", confesó la periodista en su antiguo blog de Elle. "Puede que Martín se parezca más a mí que Lucas, pero, a medida que va creciendo, le voy encontrando más parecido con Iker", aseguró. Y no se equivocaba. Verlo en el terreno de juego es como viajar al pasado y contemplar a su padre en plena acción.
Mientras Martín despega como portero en el torneo LALIGA FC FUTURES Mundial Sub12, su hermano Lucas sigue jugando en las categorías inferiores del Real Madrid. Aunque a los dos les gusta mucho el fútbol y muestran grandes aptitudes, Sara tiene un único deseo para sus hijos. "Me gustaría que fueran felices, lo decimos todas las mamás, pero que hagan lo que a ellos les haga felices. Si es el fútbol, fenomenal, pero no tenemos especial interés", declaró.
A principios de año, cuando menos lo esperaba, Sara tuvo que enfrentarse a un nuevo problema de salud. La periodista, que se encontraba de vacaciones en La Graciosa con su novio, el empresario Jota Cabrera, y buenos amigos, como Isabel Jiménez, llegó al hospital con una fuerte indisposición y tuvo que ser intervenida de inmediato para estabilizar la situación. Su entorno más cercano aseguró a ¡HOLA! que lo ocurrido no tenía "nada que ver" con el cáncer de ovarios que le detectaron en 2019 en una revisión rutinaria.
Aunque su evolución es muy favorable, Sara reconoce que todavía le quedan secuelas de su reciente operación. "He comprobado que me canso bastante subiendo escaleras", admitió, además de "una nueva cicatriz que me recuerda que he superado otra piedra en el camino". "Como dije en una ocasión, no me gusta romantizar los problemas de salud, ojalá nadie tuviese que pasar por ellos pero si hay algo positivo es darte cuenta de la cantidad de gente que te quiere y que se preocupa por ti. Al final, no podemos cambiar las cartas que nos tocan. Lo único que depende de nosotros es la actitud", dijo el pasado 3 de febrero al celebrar su 42 cumpleaños.









