El divorcio de Jessica Alba y Cash Warren ha sido uno de los más sonados de Hollywood y sigue dando que hablar casi un año después de su separación. El productor y la actriz contrajeron matrimonio en 2009 sin firmar un acuerdo prenupcial, lo que ha derivado en una serie de inconvenientes que han ido conociéndose incluso una vez que llegaron a un acuerdo el pasado 12 de febrero.
El matrimonio estuvo casado durante más de una década —16 años, para ser exactos— y era uno de los más admirados por los cinéfilos. Jessica y Cash tienen tres hijos en común: Honor Marie, que nació en 2008 (el mismo año que se dieron el 'sí, quiero'), Haven Garner, tres años menor (2011) y Hayes, a quien dieron la bienvenida en 2017.
No pagan pensión alimenticia pero si derechos cinematográficos
Si bien los documentos en lo referente al proceso judicial indican que ni la actriz ni el cineasta tendrán que pagar pensión alimenticia al que fuera su pareja, según indica el portal TMZ, Cash recibirá la mitad de los derechos de autor e imagen referidos a todos y cada uno de los proyectos audiovisuales realizados por Jessica durante los más de 15 años que estuvieron casados —entre estos se encuentran Sin City: A Dame to Kill For, The Office, Valentine's Day o Machete, entre muchos otros—.
A pesar de esto, la actriz conservará todos los derechos de autor e imagen de todos aquellos proyectos que realizó antes de contraer matrimonio —como Los cuatro fantásticos, Never Been Kissed o Entourage, entre otros títulos—.
Además, la intérprete será beneficiaria de la mitad de las ganancias de Cash como productor, que incluye éxitos como Being Terry Kennedy o Crips and Bloods: Made in America —y, al igual que Jessica, conservará las regalías de los proyectos realizados antes de su enlace—.
La mitad también de su negocio
La fortuna de Jessica no sólo está relacionada con el séptimo arte, ya que, en 2011, fundó junto a Brian Lee, Christopher Gavigan y Sean Kane la empresa The Honest Company —especializada en productos de cuidado personal y del hogar—.
Actualmente, la compañía cotiza en bolsa y, tal y como informa el medio mencionado, tiene un valor superior a los 310 millones de dólares —con un precio por acción de más de 2.000 dólares—. Según el acuerdo de divorcio, Cash recibirá la mitad del valor de 1.170.058 acciones restringidas consolidadas y otras 4.523.035 en forma de certificado.
En bienes gananciales
Jessica y Cash, al haberse casado en bienes gananciales, tendrán que dividir a partes iguales toda la fortuna generada durante su matrimonio, como las inversiones realizadas en empresas, los muebles de su antigua casa conyugal o su impresionante colección de arte.
Mientras que la actriz conservará, según el medio mencionado, gran parte de los muebles, las joyas y tres de los coches, el cineasta mantendrá uno de los vehículos. Además, esta demanda establece que Jessica deberá pagar a su exmarido 5 millones de dólares —procedentes de la venta de una de sus viviendas— y apartar medio millón para los gastos de sus hijos.
Respecto a sus hijos
Tal y como se ha mencionado antes, Jessica y Cash son padres de dos chicas —Honor y Haven, de 17 y 14 años, respectivamente— y un chico —Hayes, de ocho—. Durante este proceso, acordaron compartir la custodia legal de sus hijos y, así "ninguna de las partes pagará manutención infantil a la otra en este momento".
"Al ejercer la custodia legal conjunta", señala la solicitud, "las partes compartirán el derecho y la responsabilidad de tomar decisiones relativas a la salud, la educación y el bienestar de los hijos menores, excluyendo las decisiones ordinarias del día a día (que serán tomadas por la parte que tenga la custodia física de los hijos menores en ese momento)". Su intención siempre ha sido mantener a los menores ajenos a los problemas suscitados a raíz de su divorcio.









