Es la cita cinematográfica más esperada del año: los Oscar. La noche de las rutilantes estrellas, las películas más renombradas y las polémicas del momento. Aquella en la que todos se juntan, aunque estén separados, se quieren por muy enemigos que sean, y donde uno puede alcanzar la gloria o caer estrepitosamente a los infiernos en cuestión de un segundo, un bofetón o un tuit mal dado. Hollywood levanta y defenestra a su antojo. Así ha sido y sigue siendo su historia forjada de mil (intra) historias. Tío Oscar se acerca a los 100 años y será en 2028 cuando Tinseltown tire la casa por la ventana. Pero esta edición, la 98ª, no se queda atrás. Las cifras vuelven a hablar del despliegue sin precedentes de la fiesta más grande del cine. Pasen y lean. Curiosidades y extravagancias no faltan (y menos mal).
De 14 a 16
Los pecadores ha superado las catorce nominaciones, hasta ahora un récord logrado por tres míticas películas: Eva al desnudo, Titanic y La la Land. Nunca una cinta había llegado a la ceremonia de los Oscar… ¡con dieciséis nominaciones! También es cierto que este año se estrena una categoría, Casting. Es la primera vez en veinticinco años que se añade una categoría competitiva. ¿Y sabes cuántas son ahora? Veinticuatro.
2 por 1
Atentos a este dato. Si Michael B. Jordan ganara el Oscar a Mejor Actor por su interpretación en Los pecadores se convertiría en el primer actor premiado por ponerse en la piel de dos gemelos en una misma película.
2 de 5
¿Preocupado por la duración casi eterna de la gala de los Oscar? Los productores de la gala también. Por eso, entre otras medidas, han tomado una solución drástica: de las cinco canciones nominadas a Mejor Canción Original solo se interpretarán dos en directo.
3 con menos de 35
¿Podrías aventurar qué tienen en común el poderoso Marlon Brando y el carismático Timothée Chalamet? Pues que los dos fueron nominados tres veces al Oscar con menos de treinta y cinco años. Este año, por su papel en Marty Supreme, Timothée igualará la hazaña de Marlon Brando, de 1954. Setenta y dos años después, alguien en Hollywood osa mirar de “tú a tú” a uno de los grandes genios de la interpretación.
10 eran 10
Una vez más, se mantiene una tendencia en la categoría de Mejor Película. Este año vuelve a ser diez las nominadas, un exceso que se justifica para contar con una representación amplia de géneros. La gran sorpresa ha sido la inclusión en esta categoría de F1, la película protagonizada por Brad Pitt y Javier Bardem.
98
La edición de este año. Apenas tres años más de los que tiene uno de los grandes de Hollywood, Clint Eastwood. La primera edición se celebró en el legendario hotel Roosevelt de Los Ángeles el 29 de mayo de 1929.
150
Los metros que, de media, se despliegan de alfombra roja frente al Teatro Dolby. La sección principal suele contar con un ancho de diez metros para que las estrellas puedan interactuar con los medios. Ciento cincuenta son también los minutos que, como máximo, durará la gala. Este año la presentará de nuevo Conan O’Brien.
1.000 y 6.000
Las botellas de tequila que correrán libremente durante la cena del Baile del Gobernador, y los Oscarcitos de oro que endulzarán la noche. Por cierto, se celebra dos plantas por encima del Teatro Dolby. El chef Wolfgang Puck estará de nuevo tras los fogones… y con esta serán treinta y dos las veces que ha orquestado el menú de la noche mágica del cine. En esta ocasión, sushi, sí; y jamón español, no. Seguro que más de uno de los dos mil invitados lo extraña. Para ver cómo ha crecido estratosféricamente la ceremonia de los Oscar basta con un par de cifras: en 1929 acudieron a la cena doscientos setenta invitados y les costó cinco dólares. El número de invitados se multiplica casi por ocho y el precio por ochenta.
3.400
El máximo de invitados que asistirá a la gala. Este número está determinado por el número de butacas del Teatro Dolby. Aunque los académicos son 10.000, hay un estricto sistema de lotería para determinar cuáles cuentan con la fortuna de poder ver en directo la ceremonia.
36,5 x 27, 5
Las medidas del escenario del Teatro Dolby, majestuoso y soberbio. Sus 36,5 metros de ancho por 27,5 de profundidad reciben, edición a edición, a las estrellas más deseadas del planeta.
1.500
La capacidad de la sala de prensa ubicada en el Teatro Dolby. Es decir, hasta 1.500 periodistas pueden trabajar en ella y enviar al mundo entero sus crónicas realizadas al instante. Sin embargo, este año, como los precedentes, no todos los trabajadores de medios de comunicación (entre los que hay que incluir a fotógrafos, cámaras y ayudantes) cuentan con espacio en la sala de prensa. Por lo ocurrido en otras ediciones, se sabe que la Academia habrá dado entre dos mil y tres mil acreditaciones.
90.000 o más
Como el espectáculo tiene que continuar —y es esencial que la ceremonia de los Oscar sea como un sueño—, para el diseño escenográfico del escenario se emplean más de 120 píxeles de luces LED. Pero, por si no fuera suficiente con el resplandor de estas, otros años se ha decorado con hasta 90.000 cristales Swarovski… y el efecto es insuperable.
De 2,3 a 2,6 (millones de dólares)
Sí, como lo estás leyendo. Si quieres treinta segundos de gloria (es decir, de publicidad) durante la retransmisión de la gala de los Oscar has de estar dispuesto a desembolsar entre 2,3 y 2,6 millones de dólares, una cifra este año superior a la de galas anteriores, lo que habla del buen estado de salud de los Oscar. Junto con la Super Bowl, estos son los espacios publicitarios más costosos de la televisión estadounidense.
30 (millones de dólares)
Muy pocas personas podrán olvidarse de la gala de 2019, cuando Irina Shayk aguantó estoicamente, en primera fila, mientras Bradley Cooper y Lady Gaga derrochaban química en el escenario. Pero, más allá de la genialidad de la cantante, y de su voz portentosa, otro detalle hizo inolvidable la ceremonia: lució el míticoTiffany Diamond, un collar de 128,54 quilates con un excepcional e histórico diamante amarillo, hallado en Sudáfrica, y más de trescientos diamantes blancos, valorado en treinta millones de dólares.
Eso sí, Lady Gaga no ha sido la primera estrella en usarla, ya que antes que ella, la lucieron Audrey Hepburn —en las fotos promocionales de Desayuno con diamantes— y la socialité Mary Whitehouse, en su Baile de Debutantes, en Rhode Island. Pero hasta Lady Gaga nadie se había atrevido a acudir con él a una entrega de premios.
60 (millones de dólares)
El año pasado, la producción de la 97 edición de los Oscar costó 57,7 millones de dólares. Este año, con costes extra en cuestiones de seguridad por el conflicto bélico en el que está involucrado Estados Unidos, se calcula que el desembolso ascenderá a los sesenta millones. Todo con tal de que el bulevar de Hollywood, y el escenario de Dolby, dejen al mundo entero con los ojos haciendo chiribitas y se garantice la integridad de todos los asistentes.
750… y a la baja
Durante muchos años, se permitía que entre 700 y 750 fans se situaran en las gradas habilitadas junto a la alfombra roja de los Oscar. Sin embargo, con los años se fue reduciendo el número de seguidores admitidos en el Oscar Fan Experience, como se le conoce, hasta llegar, en las últimas ediciones, a poco más de cien personas.




























