Tras una impecable carrera en el mundo de la hípica, Luis Astolfi acaba de recibir la Medalla al Deporte de Andalucía. “Supone un reconocimiento a una vida dedicada al deporte y un honor que se te reconozca en tu tierra”, nos confiesa el jinete sevillano, quien ya recibió otra distinción el pasado mes de noviembre en su Sevilla natal a manos de su gran amiga la infanta Elena, a la que conoce desde hace más de treinta años y con la que comparte su pasión por los caballos.
Con motivo de este nuevo reconocimiento a su trayectoria, Luis atiende a ¡HOLA! por teléfono, en una conversación en la que hace repaso a sus grandes momentos deportivos. A dos meses de cumplir 67 años y a la espera de convertirse en abuelo –su hijo Luis, el mayor de los dos que tuvo con la empresaria Isabel Flórez, de la que se separó, le dará su primer nieto–, Luis se muestra optimista estado de salud, después de que se publicara que padece ELA.
Enhorabuena, Luis. ¿Qué supone para usted recibir esta Medalla al Deporte de Andalucía?
Un reconocimiento a una vida dedicada al deporte y un honor que se te reconozca en tu tierra.
Sin duda, ha tenido una carrera deportiva bastante importante y ahí están sus participaciones en cuatro Olimpiadas. ¿Cuál es el momento que recuerda con más cariño?
La olimpiada de Los Ángeles –1984– y la de Barcelona –1992–. En Barcelona, tuve un accidente de coche dos meses antes y monté casi directamente. Barcelona estuvo organizado de gusto.
En esa época, se hablaba de los grandes jinetes españoles: Cayetano Martínez de Irujo, Gigi Sarasola… ¿Con quién tenía más relación?
Éramos Luis Álvarez Cervera, Alfonso Segovia, José Miguel Rosillo, Rafi Latham, Cayetano Martínez de Irujo, Enrique y Fernando Sarasola, Kiki de Wit, Alberto Honrubia, Ricardo jurado… Con quien tuve mayor relación fue con Luis Alvarez Cervera. Luego, conviví con Cayetano. La verdad que he tenido muy buena relación con todos ellos.
Se convirtió en padre antes de la participación de su última olimpiada, la de Sidney, en el año 2000. ¿Le ha sido difícil formar una familia siendo deportista de élite?
Mis hijos nacieron en el 91 y el 97. Sí es verdad que la alta competición te exige estar muy dedicado a ello y es difícil conciliarlo con la vida matrimonial. Pero es así, te pierdes muchas cosas… Pero tuve suerte con mi familia.
Este es el segundo reconocimiento que recibe en cuatro meses, que en noviembre recibió una estatuilla en Sevilla. de manos de la infanta Elena.¿Cree que todo el tiempo pone a todo en su sitio y que es ahora cuando verdaderamente el gran público le está reconociendo su trayectoria?
La verdad es que el mejor reconocimiento es haber disfrutado toda la vida con mi profesión y haber hecho cada día lo mejor que podía. El reconocimiento es un placer y un honor que también se disfruta y más en tu tierra.
¿Siente si algunos medios le han puesto más el foco por su amistad con la infanta que por su profesión y que, incluso, algunos hayan sugerido que esa amistad ha sido mucho más especial?
Siempre he vivido mi vida y siempre he tenido una gran amistad con Doña Elena, pero nunca pensé en lo que decían o dejaran de decir.
En noviembre, decía a ¡HOLA! que no entrenaba porque había sufrido una caída y que se había hecho daño en un brazo. ¿Cómo está? ¿Ya vuelve a entrenar?
Muy bien, la verdad. Mientras esté como estoy, sólo pienso en seguir trabajando porque me encanta.
Hace unos días se publicó que padecía ELA. ¿Cómo se encuentra realmente?
Tengo la segunda motoneurona tocada. El habla lo tengo un poco tocado y un brazo también, de un gran accidente. Pero nadie sabe sobre esto y cada persona es un mundo. Gracias a Dios, estoy muy bien y puedo hacer casi todo.
Ahora le queda el de ser abuelo, que su hijo mayor va a ser padre esta primavera. Supongo que ya tendrá ganas de ver a su nieto.
Claro que me hace ilusión. De momento, disfruto mucho con mis dos hijos, con los que tengo una relación muy buena y tenemos la misma afición. Nos divertimos juntos con los caballos.










