El Atlético de Madrid comienza una nueva etapa, la cual ha comenzado con la Junta General Extraordinaria de Accionistas del club y que trae consigo sorprendentes cambios, siendo uno de los más especiales la vuelta de David Villa. El que fuera el número 9 de los rojiblancos no regresa para darlo todo en el campo, sino que se incorporará como consejero del equipo. Un nuevo periodo que afronta con muchísima ilusión y en el que estará acompañado por sus pilares fundamentales: su mujer, Patricia González, y sus tres hijos.
"Estoy muy feliz de poder regresar al club con nuevas responsabilidades, pero las mismas ganas de seguir ayudando a hacer más grande al Atlético de Madrid temporada tras temporada", comenzaba diciendo David, agradeciendo al equipo "porque hayan pensando en mí para este cargo".
Unas palabras que fueron devueltas con la misma emoción por Enrique Cerezo, presidente del club: "Esta siempre ha sido tu casa David. Estamos encantados de que hayas aceptado este reto y estoy convencido de que, con tu gran experiencia, nos ayudarás a hacer un Atlético aún más fuerte".
Su hijo sigue sus pasos
A pesar de que hayan pasado más de diez años desde que dejó a los rojiblancos —y siete desde que colgó las botas—, el destino de David nunca se ha separado del todo del Atlético de Madrid: Luca, su único hijo (y el benjamín de la familia) debutó a finales del año pasado en la LaLiga Futures con este equipo.
"Muy contento de tenerlo como padre porque me da muchos consejos y le quiero mucho", dijo sobre su padre tras alzarse junto a sus compañeros con el trofeo del torneo que marcó el inicio de su trayectoria en el campo.
Un éxito del que David está increíblemente orgulloso, aunque no fuese el camino que habría querido para su hijo en un primer momento. "No quiero que se parezca a mí, es un niño, le queda un mundo por delante y lo más importante es que disfrute", confesaba en una entrevista para DAZN, subrayando que "si disfruta esta etapa da igual lo que pase en el futuro porque lo recordará con mucho cariño".
Toda una vida junto a su mujer
Tal y como se ha mencionado previamente, Luca —que nació en 2013— es el más pequeño de los hijos de David Villa y su mujer, Patricia González. A la vida del matrimonio llegaron antes dos niñas: Zaida, que nació en enero del 2005, y Olaya, que cumplió 16 años el pasado verano.
Una familia apasionada del deporte en todos los ámbitos, ya que disfrutan tanto de presenciar un partido de fútbol como recorrerse las montañas nevadas. Además, les encanta la música en directo y siempre que pueden disfrutan de algún concierto todos juntos —como cuando se les vio en el backstage del de David Bisbal hace unos años—.
La de Patricia y David es una historia digna de película romántica. Se conocieron cuando tenían 17 años en su Asturias natal, cuando él jugaba en las categorías inferiores del Sporting de Gijón. Ella, por su parte, también se dedicaba al fútbol y fue una de las indispensables de un equipo local.
Desde ese momento se volvieron inseparables. Se casaron en el año 2003 en una íntima boda en el concejo asturiano de Langreo y, desde entonces, Patricia ha sido el mayor apoyo de David en todos los instantes de su trayectoria dentro y fuera del campo. Actualmente, el que fuera delantero tiene un imperio empresarial ligado al deporte del balón, DV7 Academy, el cual opera en más de 20 países; ofreciendo programas de formación futbolística.









