Si alguien menciona el cine español, es imposible no pensar en Carmen Maura. La actriz es una indispensable del séptimo arte de nuestro país y, tras más de cuatro décadas frente a las cámaras, presume de una de las trayectorias más apoteósicas de la industria. A pesar de ser una de las figuras más mediáticas —no solo en nuestras fronteras, ya que su protagonismo en Mujeres al borde de un ataque de nervios la encumbró al panorama internacional—, la intérprete, de 80 años, es increíblemente celosa de su intimidad. Es por eso que sus últimas declaraciones en el Festival de Málaga sobre su situación sentimental sorprendieron a todos aquellos que admiran su carrera.
Carmen acudió al aclamado festival para la inauguración de su última película, Calle Málaga, y, días antes, confesó en el diario Sur que estaba en uno de los mejores momentos de su vida. "Es genial lo de hacerte mayor, si lo aceptas está muy bien", comenzaba explicando, indicando que si bien "con 60 no lo noté mucho" —y subrayando que "antes desde luego que nada"—, esta nueva década que está viviendo "me ha impresionado, en plan bien".
Uno de los aspectos en los que más cambios ha notado ha sido en su libertad. "Mi deseo de hacer lo que me dé la gana ha aumentado", ha confesado, apostillando que "nadie me manda y nadie me va a obligar a nada".
Soltera y sin buscar el amor
Si bien Carmen puede presumir de ser una de las actrices mejor valoradas a nivel internacional —tanto por el público como por la crítica—, además de uno de los mayores iconos del cine español —y musa eterna de Pedro Almodóvar—, en lo que respecta a los asuntos del corazón la actriz no ha tenido tanta suerte.
"Me hubiera gustado tener mejor ojo a la hora de elegir hombres", confesaba en una ocasión hace un par de años. Ahora, parece que la ganadora por excelencia de los Goya —cuenta con cuatro estatuillas, las mismas que su amiga, la recordada Verónica Forqué— no está interesada en seguir buscando el amor.
"Yo no sé si sería capaz de enamorarme", le ha indicado al medio mencionado anteriormente, subrayando que sí hay un aspecto relacionado con estar en una relación al que no quiere volver. "Tengo clarísimo que nunca volvería a meter a un hombre en casa", ha indicado, explicando que su hogar "es sagrado". Sin embargo, no le importaría tener más animales: "Puedo meter más perros, que ya tengo una".
Dos matrimonios sin final feliz
Cuando conocimos a Carmen, la actriz ya estaba divorciada de su primer marido, el jurista Francisco Forteza —con quien contrajo matrimonio en 1966 y se divorció en 1970—. Una complicada separación ya que implicó no ver a sus dos hijos juntos, María del Carmen y Pablo, ya que la sentencia de custodia indicaba que su profesión como actriz no era la más apropiada para conciliar su vida laboral con su faceta como madre.
"He tenido momentos muy duros porque cuando arranca mi carrera tenía muy poco dinero y estuve doce años luchando para que me devolvieran a mis niños", confesaba Carmen en una entrevista, indicando que "me empecé a ocupar de ellos cuando muere su padre".
Algo con lo que "sufrí muchísimo", ya que "eran míos y les quería mucho". Sin embargo, tuvo que rehacer su vida para conseguir que volviesen a su lado: "Me dije: '¿O te mueres o qué?'".
Años después se casó con el contable Antonio Moreno Rubio, con quien mantuvo una relación de más de una década. Sin embargo, Carmen no pudo identificar las incontables deudas y problemas económicos con los que este romance impactaría en su vida.








