Christian Gálvez visitó el programa Fiesta, presentado por Emma García, para presentar He vencido al mundo, su última novela, que presentó este 5 de marzo y con la que ha retomado una de sus grandes pasiones: la escritura. El presentador se adentra en los días previos a la crucifixión de Jesucristo, en una historia ambientada en el Jerusalén del siglo I. Pero, aunque acudía para hablar de literatura, terminó haciendo una declaración de amor a su mujer, Patricia Pardo, de la que dijo: "Nunca he estado así, porque Patricia es la mujer de mi vida. Mi suegra me enseñó que el amor y la fe no se esconden, y yo no pienso esconderlo".
Durante la entrevista, Christian explicó que el origen del libro está profundamente ligado a su propia historia personal. Se confesó creyente confeso, luego perdió la fe y "casi firmo la apostasía”, reconoció. Recordó el momento exacto en el que su fe se quebró: un viaje a Camboya en 2009 para grabar un reportaje sobre turismo sexual y pederastia. “Todo lo que vi allí me hizo perder la fe en Dios. Si Dios existía, no podía ser alguien justo”, explicó.
Esa herida espiritual, sin embargo, encontró consuelo años después gracias al amor de Patricia Pardo, con la que se casó en julio de 2022 y, además, tiene un hijo de dos años. “A mí Dios no me ha llamado por mi nombre, pero sí me ha mandado un ángel para que me llame por mi nombre, y ese ángel se llama Patricia”, dijo mirando a cámara. Llevan cuatro años juntos y su amor no ha perdido intensidad, al contrario, siguen igual de enamorados y no les importa demostrarlo.
Christian relató cómo Patricia llegó a su vida en un momento especialmente oscuro. “Había perdido la fe en mí mismo, no sabía qué hacer con mi vida". Recordó cómo había perdido su trabajo por una decisión judicial y a ello se sumó "la pandemia, la ausencia de propósito...". Además de un divorcio. Había perdido la fe en todo hasta que llegó la presentadora gallega a su vida: “Afortunadamente, vino alguien a arrojar luz a esa oscuridad y me hizo recuperar, por encima de todas las cosas, la fe en mí mismo. Luego ya recuperé la fe en el amor, en los amigos…”.
Patricia Pardo no solo se ha convertido en su compañera de vida, sino también en una pieza clave en su crecimiento personal y creativo. Christian no escatimó en elogios hacia ella, asegurando que Patricia es “la persona que más admiro, la madre de mi hijo y la inspiración de novelas como esta”. Sus palabras reflejaban la profunda admiración que siente por su mujer y el papel determinante que ha tenido en su recuperación emocional.
El presentador también quiso subrayar la fortaleza de su relación, forjada —según él mismo reconoce— en circunstancias nada sencillas. Recordó los momentos de dudas, rumores y presiones externas que tuvieron que afrontar juntos, y cómo esa etapa terminó reforzándolos. “ Creo que Pati y yo hemos vencido al mundo… a pesar de las mentiras, dudas… de periodistas incluso intentando extorsionarnos… de montón de cosas que tuvimos que sufrir y hemos demostrado que el amor vence cualquier cosa… Hemos demostrado que el amor vence cualquier cosa”, afirmó con convicción, dejando claro que, pese a las críticas y los obstáculos "Chris no ha dejado de ser Chris, y junto a Pati somos más fuertes y más felices”.
El presentador también habló de su hijo Luca, que estuvo presente en la presentación del libro donde enredó con sus travesuras. “Es la luz en el camino y por eso se llama Luca. Ha venido para hacernos felices a todos”, dijo con orgullo.
El momento más tierno llegó cuando Emma García le mostró a Christian un video de Patricia Pardo hablando de él, que le hizo emocionarse: “Cuando le conocí no me gustaba mucho su forma de vestir, siempre iba de negro… y le decía: con esos ojazos que tienes… Ahora he conseguido que se atreva con rosa, verdes y azules. Él es mi luz”, confesó. Y añadió: “Hemos tenido la suerte de que Dios, la vida, el destino… hizo que nos conociéramos aquí. Nos hemos convertido en luz el uno para el otro y Luca es la manifestación de esa luz”, decía en su mensaje.
Tras ello, Emma García invitó a entrar en el plató a Patricia Pardo. Sonrojada, bromeó con que les iban a hacer bailar bachata, porque en el vídeo había comentado que su cantante favorito era Juan Luis Guerra y la canción del pequeño Luca una bachata del cantante puertorriqueño, Bendita la luz. “¡Qué vergüenza! Si tú has venido a hablar de tu libro…”. Pero no se marchó sin dedicarle unas palabras que hicieron sonreír a Christian: "Está guapo simepre, con esa cara de niño".











