El panorama de la música en español vive un momento histórico con la vuelta a los escenarios de una de sus uniones más icónicas. Con la elegancia y la serenidad que aporta la madurez, Amaia Montero y sus compañeros de La Oreja de Van Gogh han decidido abrir su corazón en su primera entrevista conjunta para El Diario Vasco, demostrando que el paso del tiempo no ha mermado un ápice de su magia. El regreso ha sido un absoluto éxito de masas, pero sobre todo, un triunfo de la complicidad humana. "Me lancé a la piscina sin expectativas, solo para disfrutar. Y está siendo maravilloso. Han sido meses de trabajo muy duro, con obstáculos, pero los hemos superado de una manera mágica. Conservamos lo mejor del principio, las risas y la complicidad de cuando teníamos 20 años, pero con la tranquilidad de estar ya en torno a los 50. Y aunque quede cursi puedo decir que me emociona lo bien que seguimos congeniando", revela una conmovida Amaia.
Una sintonía que confirma Haritz Garde al recordar sus primeros ensayos con el diario: "Todo ha fluido de una forma muy natural. El primer día que nos juntamos en el local y volvió a cantar Amaia fue maravilloso, como si hubiésemos estado ensayando la víspera". Entre risas que reflejan que siguen siendo los mismos jóvenes de San Sebastián, la vocalista bromea: "Vengo a decir lo que pienso, que es lo que he hecho siempre. Yo me pongo el mundo por montera", provocando la rápida réplica del batería: "Bueno, por Montero".
Detrás de los focos y el aplauso unánime del público, este viaje musical ha supuesto una profunda catarsis personal para la cantante tras haber superado unos años sumamente complejos. Para Amaia, reencontrarse con sus raíces ha sido la medicina más eficaz en su proceso de recuperación. "Llevaba tiempo fuera del circuito, estuve muy enferma y lo pasé muy mal, pero me fui curando. Quería volver al mundo pero desde lo que considero 'mi casa', y mis compañeros del grupo son mi casa. Ha sido mi mejor cura, una terapia para todos", confesaba a DV.
Arropada por su entorno, la artista camina hoy con paso firme, dejando atrás los comentarios malintencionados: "Estoy preparada: cuando vienes del infierno, como vengo yo, de la enfermedad y de años muy duros, aprendes a relativizar y sabes qué es lo importante: los rumores y las polémicas me dan igual". Su mirada está puesta únicamente en disfrutar de la conexión intergeneracional que se vive en cada directo: "Hay una nostalgia en positivo. Vienen quienes eran nuestros seguidores hace treinta años, algunos con sus hijos. Hay conciertos en los que se reúnen hasta tres generaciones. Ahora que todo el mundo lleva vidas estresadas pretendemos que durante dos horas el público se olvide de todo, que cante y baile, como un tratamiento antiestrés", confesaba a el rotativo mencionado.
El regreso de Amaia y superar las críticas
A pesar del entusiasmo general, la vuelta a los directos despertó una lógica expectación y una de las mayores presiones mediáticas de la temporada, especialmente tras el concierto inaugural en Bilbao el pasado 9 de mayo. "Al principio hubo nervios sabía que había gente esperando mi caída. Quería vivir el escenario, estar ante el público otra vez", reconoce la intérprete. Los pequeños desajustes propios del debut no tardaron en generar debate, algo que el grupo asume con total honestidad.
"Fue estupendo, aunque los nervios hicieron que hubiera fallos. Y algunas críticas que recibimos ese día son las que más nos fastidiaron porque tenían razón", admite Xabi San Martín. Sin embargo, el verdadero triunfo se ha fraguado en la constancia de sus ensayos, lejos del ruido digital. "Hemos visto cómo llegó al principio, desentrenada, y cómo se ha recompuesto hasta volver a la cima. Frente a las historias que circulaban en redes ella trabajaba", elogia con orgullo el teclista al Diario Vasco.
La verdad sobre Leire Martínez y el futuro
Con el máximo respeto que siempre ha guiado su trayectoria, el grupo ha querido zanjar las especulaciones sobre la marcha de Leire Martínez, aclarando que se trató de un proceso independiente al regreso de Amaia. "Aunque a algunos les resulte difícil de creer, todo fue más aburrido y natural de lo que se ha fabulado por ahí... Nuestra separación de Leire es independiente del regreso de Amaia", explica Xabi. Por su parte, la actual vocalista subraya que su motivación inicial nació del puro afecto hacia sus compañeros: "Yo no sé de la separación porque no estaba ahí, no tiene nada que ver conmigo, pero me preocupaba que estaba trascendiendo solo una versión, se decían barbaridades sobre ellos y yo, que les conozco desde hace más de 30 años, sé que no son como se les estaba caricaturizando. Quería animarles".
Álvaro Fuentes desvela, entre risas, las insólitas alternativas que llegaron a imaginar antes de volver a unirse: "Cuando Leire salió del grupo nos quedamos dando muchas vueltas sobre el futuro. Hasta pensamos en broma hacer un holograma de una cantante. La única opción viable, y más natural, era Amaia". Hoy, con la mirada puesta en un futuro brillante y con la promesa de nuevas canciones en el horizonte, la ilusión es máxima. "Tenemos muchas ganas de publicar disco y lo terminaremos haciendo", adelanta Xabi al El Diario Vasco.











