La familia Matamoros-Flores vuelve a estar en el ojo mediático del huracán. Hace unos días, las redes estallaban con las declaraciones de Laura Matamoros sobre su primo, Carlo Costanzia, donde quedaba claro que había un distanciamiento que no podía arreglarse bajo ningún concepto. “Soy su prima, pero como bien me dijo él hace muy poco, somos primos por sangre y no porque nos llevemos ya", confesaba la colaboradora de Espejo Público. "Creo que estoy muy fuera de todos ellos y lamentablemente no tengo relación con él y no creo que la vayamos a tener muy pronto”, confesaba, sorprendiendo a sus compañeros de programa y, posteriormente, a todos los espectadores del magazine.
"Se ha cabreado porque he comentado cosas de su vida, y así me lo hizo saber", ha continuado explicando. “Me he sentido coaccionada por simplemente comentar lo que públicamente ha visto todo el mundo. (...) A mí me parece mal. Y sí es verdad que son momentos muy tensos los que vivo yo en el coche, porque al final son violentos, son conversaciones salidas de tono y me siento coaccionada. Es muy violenta la situación que yo vivía”, fueron sus palabras.
Ahora, se sienta en el plató de ¡De Viernes! para exponer su verdad. "Este es un tema que me duele mucho, yo no quería que sucediera así", han sido sus palabras, reconociendo que "como han ocurrido las cosas no ha sido agradable". Además, admite que si bien "entiendo que se haya sentido molesto", no comprende como "puede sentirse molesto".
Además, si bien se considera a sí misma como una mujer "bastante prudente", admite que no va a "quedarme sentada sin decir nada después de cómo se han dicho las cosas".
El origen de la polémica
Según el hermano de Laura, Diego, el hijo de Mar Flores "se presenta de forma amenazante y agresiva en la puerta de la casa de mi hermana". El creador de contenido relata que esta situación "fue muy tensa", afirmando contundentemente que "no se le pueden permitir actitudes machistas y agresivas con nadie, ni con las mujeres ni con nadie".
Ahora, la colaboradora televisiva ha admitido que este encuentro estuvo "subido de tono". "Para mí fue fuerte y yo me siento coaccionada e intimidada", recuerda la situación; eso sí, distanciándose de lo confesado de su hermano: "Mucha gente me ha cuestionado por esto y yo no me puedo hacer responsable de las palabras de Diego".
Además, recuerda cómo ocurrió la situación. "Cuando yo estoy hablando por teléfono, de repente me quedo bastante asombrada", relata, ya que admite que el vehículo tenía los cristales tintados. "Yo vivo en mi zona desde hace muchísimo tiempo, Carlo y Alejandra lo sabían", expresa, admitiendo que "me resulta extraño" la situación que vivió. "Qué raro que después de tantos años viviendo tan cerca nunca nos hemos cruzado y nos crucemos ahora", expone sus pensamientos.
Laura dice que al ver que se trataba de su primo, la colaboradora dice que "métete en el coche y hablamos" al ver el estado en el que se encontraba Carlo. Le indica que entre en el vehículo "cuando yo veo el tono de la conversación en el que iba a ir la conversación, porque ya estaba claro que iba a ser una discusión".
"Empezamos a hablar en un tono que se puede entender como una discusión normal", recuerda, lamentando que, en un momento de esta "empieza a elevarse el tono y yo me empiezo a sentir muy violentada por la conversación". Además, recalca que al hacerse conocido este distanciamiento, ella nunca "he querido herir a nadie". "Es mi primo, si esto le ha molestado tenía mi número...", indica.











