Lindsey Vonn (41 años) está viviendo un auténtico calvario desde que el pasado domingo sufriera una grave caída durante la prueba femenina de descenso en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026, cuando tuvo que ser evacuada de urgencia en helicóptero y dejaba a todos los aficionados con el corazón en un puño. A partir de ahí, la esquiadora estadounidense ha tenido que ser operada hasta en cuatro ocasiones en menos de siete días, una situación realmente complicada que le toca afrontar con mucha entereza aunque no resulte nada fácil.
Desde la cama del hospital Ca’ Foncello de Treviso (Italia) donde permanece ingresada, la estrella mundial de los deportes de invierno daba este viernes la última hora sobre su estado de salud, y lo hacía a través de un vídeo que compartía en sus redes sociales para su legión de fans (tiene casi 3,5 millones de seguidores solo en Instagram). "Hola, chicos. Solo quería darles una pequeña actualización y agradecerles muchísimo a los que me han estado enviando flores, cartas, tiburones, peluches.... Ha sido maravilloso y me ha ayudado muchísimo.", comenzaba diciendo con rostro tranquilo pero resignado.
"Están siendo unos días bastante duros", reconocía a continuación y con gran pesar la tetracampeona del mundo. "Por fin me siento mejor, pero aún me queda un largo camino por recorrer", añadía. Del mismo modo, ha explicado que este sábado debía pasar de nuevo por quirófano, y "espero que salga bien. Después podré irme a casa, momento en el que necesitaré otra cirugía", agregaba. Es decir, que todavía le espera al menos una operación más, una vez pise suelo americano. "Todavía no sé exactamente qué implica eso, pero así es como estoy ahora mismo, prácticamente inmóvil", se ha lamentado.
Como no podía ser de otra forma, Lindsey Vonn está recibiendo en persona el apoyo y el cariño de sus seres queridos, tal y como ella misma ha contado: "Muchos amigos y familiares han venido a verme, y todo el personal y el equipo médico están siendo increíbles". Por ello, la leyenda viva del esquí confiesa que "me siento muy afortunada de tener a tanta gente a mi alrededor que me ayuda a superar esto". Para finalizar, ha querido mandar ánimos a sus compañeros que todavía están en competición, con un "¡Vamos, EE. UU.! Es genial veros y me habéis levantado el ánimo. ¡Buen trabajo, equipo! ¡Adelante!".
Esta semana, la deportista nacida en Saint Paul (Minnesota) mostraba en imágenes la aparatosa lesión que tiene tras fracturarse la pierna izquierda, producto de ese desgraciado accidente en la pista que podría suponer el final definitivo de su brillante carrera. La que fue Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019 estaba protagonizando en estos JJ.OO. una historia de superación increíble, ya que comparecía tras haberse roto el ligamento cruzado anterior nueve días antes en Suiza y recuperarse en tiempo récord. Ahora, el sueño de Vonn de volver a la élite ha tocado a su fin, aunque nunca se sabe si lo intentará de nuevo dado el gen tan increíblemente ganador que tiene.






