Lindsey Vonn, una de las figuras más emblemáticas del esquí alpino mundial, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida deportiva. La estadounidense, de 41 años, sufrió un accidente el pasado domingo 8 de febrero mientras competía en la prueba de descenso femenino de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 que no solo la dejó fuera de la competición, sino que podría marcar el final de su carrera.
Apenas doce segundos estuvo en la pista de Tofane, en Cortina d'Ampezz,o, la estadounidense. La caída se produjo en uno de los tramos más técnicos del recorrido, cuando Vonn perdió el equilibrio tras la recepción de un salto. Según fuentes del equipo estadounidense, la velocidad y las condiciones de la nieve complicaron la maniobra, provocando que impactara violentamente contra el suelo. Los servicios médicos actuaron de inmediato y la trasladaron en helicóptero a un centro hospitalario, donde se confirmó la gravedad de la lesión: fractura de la pierna izquierda.
En los días posteriores, la magnitud del accidente quedó aún más clara. Vonn ha pasado por tres cirugías en menos de cuatro días, algo que ella misma ha compartido en sus redes sociales, acompañando la actualización con una imagen en la que aparece con bata de hospital y un aparato ortopédico inmovilizando su pierna.
El último mensaje de Lindsey desde el hospital: "Sé que estare bien"
Desde el hospital de Treviso donde se encuentra ingresada, la esquiadora publicó un texto que ha conmovido a sus seguidores y refleja su estado emocional tras este duro golpe: “Tuve mi tercera cirugía hoy y fue exitosa. El éxito de hoy tiene un significado completamente diferente al que tenía hace unos días. Estoy progresando y, aunque sea lento, sé que estaré bien”. Curtida en mil batallas, la esquiadora agradeció también el apoyo recibido y se mostró optimista: “Estoy muy agradecida por el increíble personal médico, amigos, familia y el hermoso derramamiento de amor de la gente por todo el mundo”. Además, dedicó unas palabras a sus compañeros de equipo, a quienes felicitó por su participación olímpica: “Enormes felicitaciones a mis compañeros y a todos los atletas del equipo de EE. UU. que están ahí fuera inspirándome y dándome algo por lo que animarme”.
La publicación, compartida en su cuenta oficial de Instagram, donde cuenta con más de tres millones de seguidores, ha generado miles de reacciones y comentarios de apoyo, tanto de aficionados como de figuras del deporte y del entretenimiento. Entre ellas, destaca la de Rafa Nadal, quien le envió fuerza y un beso en forma de emoticono; Marc Márquez, Carlos Alcaraz, Carles Puyol o David Beckham también se sumaron a los mensajes de ánimo. El exfutbolista inglés, de hecho, le dedica un "champions @lindseyvonn " con un emoticono de corazón. Pero no han sido los únicos que le han manifestado su cariño.
La noticia de su aparatoso accidente corrió como la pólvora el pasado domingo y provocó una oleada de apoyo. Deportistas como Mikaela Shiffrin y Bode Miller destacaron su fortaleza y su legado, mientras que figuras como Dwayne Johnson o Reese Witherspoon también compartieron mensajes de cariño. El hashtag #StayStrongLindsey se viralizó en cuestión de horas, reflejando el enorme impacto que Vonn ha tenido dentro y fuera de las pistas.
Un fatal accidente que puede poner fin a su carrera deportiva
Lindsey Vonn es una de las esquiadoras alpinas más laureadas de todos los tiempos. Aunque anunció su retirada en 2019, regresó a la competición a finales de 2024 y continuó ampliando su legado en 2025. Acumula 82 victorias en la Copa del Mundo, cuatro cuatro títulos generales, veinte Globos de Cristal y tres medallas olímpicas, incluida el oro en descenso en Vancouver 2010. También suma ocho medallas en Campeonatos del Mundo y fue reconocida con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019. Estos Juegos eran para ella una nueva oportunidad de volver a la élite olímpica. Ni siquiera una rotura reciente del ligamento cruzado anterior, sufrida nueve días antes en Suiza, la había apartado de su sueño.
Tras la caída, Vonn explicó que esa lesión previa no tuvo relación con el accidente: “Ayer mi sueño olímpico no terminó como lo soñé. No fue un final de cuento de hadas, fue simplemente la vida. Me atreví a soñar y trabajé muy duro para lograrlo”, reconoció horas después del accidente. Sin embargo, este nuevo golpe parece marcar un punto de inflexión. Las tres cirugías en menos de una semana y las palabras de su padre apuntan a que su etapa como deportista de élite podría haber llegado a su fin.
Alan Kildow, en declaraciones a AP, fue contundente: “Tiene 41 años y este es el final de su carrera. No habrá más carreras de esquí para Lindsey Vonn, mientras yo tenga algo que decir al respecto”. También destacó la fortaleza de su hija: “Conoce el dolor físico y entiende las circunstancias en las que se encuentra. Y es capaz de manejarlo. Mejor de lo que esperaba”.
Ahora, el foco está puesto en su recuperación. Los médicos seguirán de cerca la evolución de su pierna y será el tiempo quien determine los próximos pasos. Por el momento, Vonn se centra en recuperarse, rodeada del apoyo de su familia, sus compañeros y millones de seguidores que la han acompañado a lo largo de su exitosa carrera deportiva, que ahora vive sus horas más difíciles.














