Apagón en Madrid en la víspera de San Valentín para que las parejas vuelvan a encender su conexión


La iniciativa parte de un dato revelador: 7 de cada 10 parejas utilizan pantallas antes de dormir, reduciendo conversación, presencia y deseo

En colaboración con

Pikolin


© Daniel Carpio
Carla CalvoRedactora Branded Content
13 de febrero de 2026 a las 11:12 CET

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En plena víspera de San Valentín, el centro de Madrid ha vivido una escena tan inesperada como reveladora: un apagón en el corazón de la capital. Hace unas horas, durante la tarde del jueves 12 de febrero, las icónicas pantallas de la Plaza de Callao dejaron de emitir imágenes. Sin anuncios, sin vídeos, sin estímulos. Solo negro. Un simbólico gesto impulsado por Pikolin que, con motivo de su campaña sobre la intimidad, invitaba a hacerse una pregunta sencilla y, a la par, incómoda: ¿cuándo fue la última vez que apagamos el móvil para mirar (y ver) a quien duerme a nuestro lado?

 La acción, enmarcada en la campaña “Haz algo que te quite el sueño”, fue mucho más que un apagón urbano; fue una declaración de intenciones en la semana más romántica del año. Porque, según revela el estudio “Intimidad y Pantallas” encargado por la marca coincidiendo con San Valentín, el dormitorio está cada vez más invadido por dispositivos digitales. Lejos de ser el tradicional refugio de descanso y conexión, los datos revelan que 7 de cada 10 parejas españolas utilizan pantallas en la cama antes de dormir y, en el 60% de los casos, la última luz que se apaga en el dormitorio es la de un dispositivo. Porque eso, una compañía de descanso como Pikolin, creo que no solo vende colchones, sino que quiere defender lo que pasa encima.

El gesto de revisar las redes sociales o contestar un mensaje se ha integrado en el ritual nocturno hasta el punto de desplazar la conversación, las caricias y gestos de cariño y el simple hecho de estar presentes. Y esto tiene gran impacto emocional: el 46% de los españoles afirma sentirse invisible cuando su pareja utiliza el móvil mientras están juntos en la cama, el 37% reconoce sentir culpa por dedicar más tiempo a la pantalla que a la persona que tiene al lado y 1 de cada 3 se va a dormir con la sensación de haber sido ignorado. 

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Una experiencia en pareja para San Valentín y un reto con premio© Daniel Carpio

Una experiencia en pareja para San Valentín y un reto con premio

La experiencia que dejó sin palabras a los viandantes no terminó en la calle y también abrió sus puertas Intimario, el primer Museo de la Intimidad en Madrid, un espacio efímero interactivo que podrá visitarse hasta el 15 de febrero.

 A través de un recorrido sensorial guiado por Anna Vicen Renner, coach experta en terapia de pareja, las parejas podrán explorar cómo pequeños gestos cotidianos están transformando de forma radical su manera de vincularse. Además, el recorrido culmina con una propuesta: el reto #21NochesConectados, una invitación a pasar 21 noches sin pantallas en el dormitorio para crear nuevos rituales de descanso y reconexión emocional. Quienes acepten el desafío podrán firmar un contrato simbólico y participar en el sorteo de un topper de Pikolin, diseñado para mejorar el confort y convertir la cama en ese espacio de cuidado compartido, bienestar y complicidad que muchas veces se da por hecho.

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Antes de fundirse a negro, las pantallas de Callao lanzaron preguntas directas a los transeúntes: “¿Qué fue lo último que miraste anoche antes de dormir?”, “¿Tu pareja o tu pantalla?” ¿En vuestra cama se dan más likes o más “te quieros? ¿A quién miras más antes de dormir:  a tu pareja o a tu móvil? ¿Qué tocas más al final del día: la pantalla del móvil o la piel de tu pareja?”

Después, silencio visual. Durante media hora, el bullicio luminoso del corazón de Madrid dio paso a una pausa colectiva que invitaba a reflexionar sobre lo que sucede cada noche en miles de dormitorios.

 “Si somos capaces de apagar Callao, también podemos apagar el móvil durante media hora y volver a mirar a la persona que tenemos al lado”, apuntó Ana Robledo, directora de marketing de Pikolin: “En Pikolin defendemos el dormitorio como epicentro emocional de la intimidad. Recuperarlo como un espacio libre de distracciones es un primer paso para mejorar la relación con nuestras parejas”, agregó. 

Por su parte, Anna Vicen Renner señaló que “la intimidad no desaparece de golpe, se va erosionando poco a poco cuando dejamos de estar presentes”, razón por la que animó a aprovechar la cama para “encontrarse sin interrupciones” y no olvidarnos del deseo, especialmente entre las parejas más jóvenes, donde las cifras son todavía más acusadas.

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Conflictos, relaciones íntimas e hiperconexión: más datos reveladores© Daniel Carpio

Conflictos, relaciones íntimas e hiperconexión: más datos reveladores

El estudio también señala que el 48% de los españoles cree que habría más momentos de intimidad o relaciones íntimas si no se utilizara el móvil en la cama, una percepción que asciende al 62% entre los jóvenes. Además, el 43% admite haber discutido alguna vez por el uso del dispositivo en el dormitorio, un porcentaje que se eleva al 61% entre parejas de 25 a 40 años. Lo que empieza como un gesto aparentemente inocente puede terminar convirtiéndose en un foco de conflicto y desgaste emocional.

Sin embargo, la gran paradoja es que somos conscientes del problema. El 62% de los encuestados desearía tener un dormitorio libre de pantallas y el 64% resalta que, si bien sabe que el móvil reduce la calidad del tiempo en pareja, continúa manteniendo este hábito. Vivimos hiperconectados, pero cada vez más desconectados de quien tenemos más cerca.

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