La nueva colección de velas de lujo con un diseño único para decorar y perfumar tu casa


Bajo el nombre ‘El Arte de Vivir’, Guerlain traslada su sello olfativo al universo del interiorismo con una propuesta exclusiva para el hogar. ¡HOLA! Living, con Miriam Giovanelli como anfitriona, reunió a rostros muy conocidos de la decoración y la moda para descubrirles las velas en un taller muy especial


12 de febrero de 2026 a las 11:38 CET

Todo giró en torno a una mesa, que al final es donde pasan las cosas importantes en casa. Para celebrar el lanzamiento de las velas perfumadas de lujo más deseadas del momento, Guerlain y ¡HOLA! Living organizaron un taller íntimo, exclusivo y superespecial, cuya anfitriona fue Miriam Giovanelli. La experiencia se planteó como un “viaje” por la mesa y sus elementos: texturas, composiciones y pequeños gestos que transforman –y elevan– cualquier rincón.

Media Image© Darío Aranyo
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La mesa se concibió como una extensión de la experiencia, vestida con centros de dalias amarillas preciosas, composiciones realizadas con cáscaras de frutas o maderas, integradas con intención y acompañadas por las velas perfumadas de lujo de Guerlain, creando una escena envolvente en la que los sentidos eran los protagonistas. Incluso se hablaba de reunir esos detalles que te transportan a una fragancia como si fueran un pequeño altar doméstico: una forma bonita de recordar que el aroma también construye la memoria.

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A ese ambiente se sumaron invitados del mundo de la moda, el diseño y el interiorismo, como Álvaro de Toledo, Lulu Figueroa, Carmen de la Puerta, Moisés Nieto, Jorge Parra, Laura Caldarola, Teresa J. Cuevas y Natalia Ferviú, que vivieron el taller como se viven las cosas que de verdad apetecen: sin prisa, con curiosidad y con esa sensación de estar entrando –literalmente– en el universo de la Maison.

La Guerlinade: el sello olfativo de Guerlain, ahora en casa

Lo interesante de la nueva colección de El Arte de Vivir es que ha trasladado su sello olfativo mítico a un lenguaje nuevo. Guerlain, con experiencia perfumista desde 1828, convierte en protagonista a la Guerlinade. Ese acorde de seis materias primas –bergamota, rosa, jazmín, lirio, vainilla y haba tonka– ha sido la quintaesencia de su firma olfativa durante décadas, presente en los perfumes emblemáticos de la Maison –y que ahora ha llevado a sus velas perfumadas de lujo–.

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La reinterpretación corre a cargo de Delphine Jelk, directora creativa de perfumería y perfumista de Guerlain, que reimagina esas materias primas en fragancias con personalidad: Tonka Sarrapia, Iris Pallida, Rose Centifolia, Vanille Planifolia, Bergamote Fantastico y Jasmin Grandiflorum. Cada una sugiere un estado de ánimo distinto: más luminoso, más envolvente, más limpio o cremoso, según el rincón –y el momento– que quieras decorar. Seis velas con aromas pensados para que cada espacio tenga su propio carácter.

Diseño facetado, un efecto dorado cepillado y un guiño a su abeja histórica

Si por algo apetece dejar a la vista las velas perfumadas de Guerlain, es por el objeto en sí. Los recipientes tienen una silueta facetada, de carácter casi escultórico, que juega con el contraste entre el efecto dorado cepillado y tonos pastel inspirados en los ingredientes de la Guerlinade. Y ahí aparece uno de esos códigos que hacen que reconozcas a la Maison: su abeja icónica, discreta pero presente, como símbolo y como herencia.

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No es casual. La colección reivindica la vela como algo más que un accesorio bonito: son piezas que decoran incluso cuando están apagadas. Y es justo ahí donde se entiende el salto al interiorismo: no hablamos solo de perfume, hablamos de atmósfera. De hecho, la presentación se planteó casi como una pequeña exposición, poniendo en valor la pieza como fuente de fragancia y como objeto decorativo.

Velas recargables, personalizadas y con una estela de unas 45 horas

En el taller, la idea de componer estaba muy presente: combinar elementos, construir una escena, hacerla propia. Y esa misma lógica se traslada a las velas, que son recargables y personalizables. Cada persona puede crear su vela a medida combinando el aroma con el tarro que prefiera y, después, grabarlo. Es un detalle que suma por dos motivos: porque convierte el objeto en algo más personal y porque lo integra de verdad en tu decoración, como una pieza exclusiva y única, tanto en diseño como en aroma.

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En cuanto a la experiencia, la firma francesa apuesta por una fórmula con cera de abeja de alta calidad, pensada para ofrecer una suavidad olfativa envolvente. La estela se mantiene aproximadamente 45 horas, lo que permite que el ritual no se quede en una noche especial, sino que se integre en el día a día. En una sobremesa, un baño largo o una tarde de lectura. Y, por si fuera poco, la Maison apuesta por un mundo más bello: la colección incorpora recambios para recargar el recipiente y prolongar el placer de los aromas.

El toque final: el taller que unió el arte y la materia

La dirección creativa del encuentro (y su parte más manual) llevó la firma de Betto García, diseñador y sombrerero de alta costura, que ideó la experiencia como una traducción física de un concepto muy de la firma francesa. “Para crear el taller nos hemos inspirado en las fragancias de Guerlain, que son arte y materia: la materia no se destruye, se transforma. Y, desde ahí, se puede crear algo muy bello”, explicaba. Por eso los materiales no eran un adorno sin más, sino una manera de contar esa transformación: “He seleccionado materiales orgánicos que pueden evolucionar, arrugarse y que aparecen en algunas de las esculturas, dándoles una segunda vida”, añadía el diseñador.

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Betto García finalizó con una frase que, en el fondo, resume el espíritu de la nueva colección de velas de lujo El Arte de Vivir: “Me pareció muy interesante que Guerlain trabaje partiendo de la base de unir el arte y la materia. A partir de ahí pensé en este taller porque, si lo piensas, cuántas cosas son materia. Al final es todo, y podemos conseguir un resultado verdaderamente artístico”.

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En el taller, los invitados, como Natalia Ferviú, hicieron sus propios bodegones en una maceta de cerámica. A partir de ahí, cada uno creó su composición para llevarse a casa y colocarla junto a una vela de Guerlain para, así, crear un rincón muy especial y personal. De repente, lo aspiracional se volvía posible. No solo ver una mesa bonita, sino salir con una idea (y una pieza) para decorar tu salón o darle un toque especial a una estantería, por ejemplo.

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Sin duda, las velas perfumadas de lujo de Guerlain son emoción, piezas exclusivas de coleccionista que decoran y perfuman cada rincón del hogar a partes iguales. Y tiene sentido que todo naciera de una mesa, de la materia y de ese juego entre lo artesanal y lo sensorial. Porque hay lujos que no tienen que ver con lo aparatoso, sino con lo íntimo: encender una vela, ver cómo la luz suaviza el espacio y reconocer, en el aire, una firma que lleva casi dos siglos contando historias a través de una fragancia icónica. La de El Arte de Vivir de la Maison disponible en las seis facetas de la Guerlinade.

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