El próximo 15 de junio se hara pública una sentencia que puede tenerle en la cárcel hasta 7 años y 7 meses, sin embargo, en plena cuenta atrás para conocer su destino, Marius Borg no tira la toalla. Después de dos negativas, en el Tribunal del Distrito de Oslo y en el Tribunal de Apelaciones, el hijo de la princesa Mette-Marit escala al Supremo. Su objetivo es sustituir la prisión preventiva por vigilancia electronica desde Skaugum, la residencia oficial de los príncipes Haakon y Mette-Marit. "Creemos que la sentencia del Tribunal de Apelación no está plenamente justificada y, por lo tanto, solicitamos que se revoque dicha sentencia", explica uno de sus abogados, René Ibsen a VG. La batalla judicial continúa y puede ser crucial para el futuro de Marius.
Marius Borg, acusado de casi 40 delitos y 10 de ellos de naturaleza sexual, fue ingresado en la prisión más grande Oslo de modo preventivo cuando fue detenido por cuarta vez y tras multiples violaciones de las órdenes de alejamiento. "El Tribunal de Apelación tampoco puede considerar que el riesgo de reincidencia asociado a las víctimas mencionadas se haya reducido por el hecho de que ahora acepten que la relación ha terminado y que, supuestamente, ninguno de los dos desea volver a tener contacto con el otro, como se indica en la carta de apoyo", afirma una sentencia que se sustenta en el alto riesgo de reincidencia, idéntico motivo por el que se decretó su ingreso en prisión, tras un altercado violento con arma blanca incluida, a dos días de que comenzara el juicio.
En primera instancia, Marius Borg verbalizó la dureza de la cárcel y las secuelas del regimen de aislamiento en el que vive, un protocolo automático que se aplica por seguridad a todos aquellos acusados por violación. También señaló la mala calidad del aire de la prisión que imposibilita las visitas frecuentes de un familiar cercano, fue entonces cuando el juez preguntó si se refería a su madre, la princesa Mette-Marit, que padece fibrosis pulmonar, una cuestión que resultó controvertida ya que no tenía porque llevarse esa cuestión al tribunal. Sea como fuere, el tribunal fue claro y rechazó una medida de la que ahora mismo solo se benefician 12 personas en todo el país y que han solicitado 140.
Llega al Supremo con el apoyo de Haakon y Mette-Marit
Marius Borg continúa intentándolo y cuenta con el apoyo de sus padres, Haakon y Mette-Marit, ya que esta solicitud solo es posible si aquellos con los que va a compartir domicilio están de acuerdo. Si se permite que Marius permanezca bajo custodia en Skaugum, serán también responsable de garantizar que el equipo de control funcione correctamente y de que esté disponible por teléfono para el Servicio Penitenciario Noruego, que puede realizar inspección física sin previo aviso. Esto es lo que dice la Ley de Enjuiciamiento Penal de Noruega, aunque hay otra arista que de momento no se está valorando: Skaugum, comprada por el rey Olaf, el abuelo de Haakon, como residencia oficial para los herederos de la Corona, es una propiedad privada parcialmente sustentada con fondos públicos. A diferencia del Palacio Real, Skaugum no es una propiedad del Estado, sin embargo, cuando se realizaron las inspecciones, algunos medios del país especularon con la posibilidad de que los herederos y su personal de seguridad, que es público, hubieran sido avisados. Desde luego las imagenes de los coches de Policía entrando en la casa del futuro rey fueron un hecho insólito.
Ahora será el Tribunal Supremo el que valore si Marius puede cumplir la prisión preventiva en su domicilio en Skaugum, que hay que recordar que es una bucólica casa roja rodeada de bosque y totalmente independiente de la casa principal, pero en los mismos terrenos. Para ello se examinará la evolución de idoneidad del Servicio Penitenciario Noruego que considera, entre otras cosas, las condiciones relativas a la salud mental o física del acusado, las vulnerabilidades particulares y sus condiciones especiales de seguridad.
¿Está buscando un precedente favorable para la futura condena? La sentencia se dicta el 15 de junio
No hay que olvidar que todo esta sucediendo cuando faltan semanas para que se dicte la setencia: será el 15 junio a las 8:30 de la mañana en el Tribunal del Distrito de Oslo cuando se sepa si Marius es condenado a los siete años y siete meses de prisión que solicitó la Fiscalía General del Estado, o se consigue la rebaja de 5 años que pedía su defensa en el caso de que se considerara culpable de todos los delitos. Clave serán los cuatro cargos por violación, de los que Marius se declaro no culpable. En este escenario, lo que suceda en plena cuenta atrás en el Tribunal Supremo puede ser importante para su futuro a largo plazo.
Ahora lo que se está discutiendo es el regimen de prisión preventiva, que es una medida cautelar y no la pena en sí, es posible que si el Supremo le concediera ahora la vigilancia electrónica para la preventiva, crearía un precedente favorable para que su defensa pida lo mismo tras la sentencia, alegando que el sistema ya funcionó, que no hubo incidentes, que existe arraigo y supervisión familiar y que no hay riesgo de reincidencia. No quiere decir esto que la decisión actual se extiende automáticamente a la posible condena, habría entonces que solicitar de nuevo la prisión domiciliaria, pero sí sería un buen punto de partida y el plan que podría estar trazando el equipo legal de Marius, que hay que recordar que está compuesto por la élite de la abogacía noruega.









