James Wessex y Lady Louise Windsor: la decisión de sus padres que les permitió crecer al margen de la Corona y les diferencia de Harry y Meghan


Los hermanos han crecido despojados de las cargas institucionales y de los títulos de príncipe que por derecho les correspondían


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Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
6 de noviembre de 2026 a las 17:36 CET

Mucho antes de que el príncipe Harry y Meghan Markle tomasen la decisión de alejarse de los cimientos de la Corona, una estrategia de semblanza se había establecido veinte años antes dentro de la dinastía de los Windsor. Fue cuando el entonces príncipe Eduardo y la ahora duquesa Sophie de Edimburgo marcaron el futuro de sus hijos, James Wessex y Lady Louise Windsor, quienes se han convertido en una de las sombras más discretas de la familia real británica, haciendo de su presencia en los actos más destacados de los miembros reales una demostración de saber estar, complicidad y compromiso con la Corona, aunque con una distancia que se remonta a 1999. Con el respaldo de Isabel II, se acordó que los hijos de los ahora duques de Edimburgo no crecerían con los tratamientos de príncipe y princesa, una fórmula que ahora les permite vivir de una forma discreta y alejados de las obligaciones, aunque no es una opción cerrada con llave: si quisieran, podrían hacer uso del título de príncipe y princesa. 

James de Wessex es el segundo hijo de lo duques de Edimburgo, el príncipe Eduardo y la duquesa Sophie© WireImage
James de Wessex es el segundo hijo de lo duques de Edimburgo, el príncipe Eduardo y la duquesa Sophie

Una decisión que marcó un antes y después

Los hijos de los duques de Edimburgo viven una vida de lo más discreta, alejados de las obligaciones y deberes de la Corona, y siendo testigos del regio protocolo de los Windsor, aunque todo esto no es casualidad. Fue en el año 1999 cuando la pareja real, antes de pronunciar su más romántico 'sí, quiero', decidió junto a la reina Isabel II que el futuro de sus hijos no estaría vinculado a la realeza, algo que ahora cobra demasiado sentido. Fue una iniciativa que pretendía que sus futuros hijos tuvieran una infancia diferente, sin obligaciones y alejados de la exposición mediática tan característica de los miembros reales, por lo que la reina no dudó en respaldar aquella decisión, convirtiéndose en un acuerdo familiar, conocido popularmente como el pacto de los Edimburgo. Un hecho que ha permitido que tanto James como Lady Louise Windsor hayan estudiado carreras opuestas a los deberes reales y no se conozca apenas información sobre su vida más personal, algo que ni con George, Louis ni Charlotte sucede ni sucederá, pues ellos estarán en primera fila del balcón del Palacio de Buckingham cuando la situación lo requiera. 

Dos imágenes de James de Wessex en la Coronación de su tío, el rey Carlos III© Getty Images
Dos imágenes de James de Wessex en la Coronación de su tío, el rey Carlos III

Cuando Eduardo y Sophie se casaron en junio de 1999, la Casa Real anunció que sus futuros hijos utilizarían los títulos correspondientes a los hijos de un conde, en lugar de los tratamientos de príncipe o princesa y alteza real. La decisión no significaba que sus hijos carecieran del derecho a esos tratamientos. De acuerdo con las disposiciones de 1917, podían ser príncipes y princesas por ser nietos del monarca por línea masculina. Sin embargo, sus padres optaron por no ejercer ese derecho y educarlos con una perspectiva diferente. Y aquí aparece la comparación inevitable con Harry y Meghan. Los duques de Sussex se casaron en 2018, casi dos décadas después de aquel acuerdo. Su incorporación a la primera línea de la familia real estuvo acompañada de enormes expectativas, exposición mediática y responsabilidades oficiales. En enero de 2020 anunciaron su intención de apartarse de sus funciones como miembros activos de la monarquía. El acuerdo posterior implicó dejar de representar oficialmente a la reina y no utilizar sus tratamientos de alteza real. 

James, conde de Wessex, ya luce sobre su mano el tradicional anillo de oro© WireImage
James, conde de Wessex, ya luce sobre su mano el tradicional anillo de oro

La diferencia es significativa, pues Harry y Meghan tuvieron que negociar su salida cuando ya estaban en el centro de la institución, mientras que James y Louise crecieron con una posición pública mucho más contenida desde el principio. Y es que, esa decisión tomada por el duque de Edimburgo y Sophie tiene una razón de peso. La propia Sophie explicó en una entrevista con The Sunday Times, publicada en 2020, que habían educado a sus hijos sabiendo que probablemente tendrían que trabajar para ganarse la vida. También confirmó que la decisión de no utilizar los tratamientos de alteza real había sido de ambos padres. No querían que James y Louise crecieran esperando que la monarquía les proporcionara una profesión o un futuro económico. Y así terminó siendo. Sophie también explicó que, al cumplir los 18 años, sus hijos podrían decidir si deseaban utilizar sus títulos reales. Sin embargo, por el momento, ambos han continuado sin utilizar los tratamientos de príncipe y princesa. En marzo de 2023, cuando Eduardo recibió el título de duque de Edimburgo, James pasó a utilizar el título de conde de Wessex, mientras que Lady Louise conservó su título de cortesía.

Lady Louise Windsor se gradúa en la prestigiosa Universidad de St Andrews © The Royal Family
Lady Louise Windsor se gradúa en la prestigiosa Universidad de St Andrews

Y es que, ahora con el regreso de los Sussex al Reino Unido todo este pacto de los Edimburgo vuelve a ponerse de relieve, pues mientras Harry y Meghan tuvieron que dejar atrás sus funciones para tener algo más de independencia, James y Louise crecieron en un entorno que les permitió vivir al margen de unas responsabilidades que provocó una ruptura institucional entre la Familia Real y los duques de Sussex. Una libertad que ha quedado latente, pues Lady Louise Windsor compaginó sus estudios de Literatura de Saint Andrews con empleos comunes, trabajando como cajera en un centro de jardinería por el salario mínimo y como organizadora en eventos hípicos. Por su parte, James, tras terminar el instituto, optó por trabajar como peón agrícola conduciendo tractores en las fincas de Sandringham antes de iniciar sus estudios en gestión de suelo rural. Ahora estudia Gestión de Tierras y Propiedades Rurales en la Royal Agricultural University de Cirencester, algo que se distancia del aprendizaje necesario para desempeñar una carrera institucional ligada a la Corona. 

El nieto pequeño de Isabel II esquiva a las cámaras y le gusta ocupar una posición discreta© WireImage
El nieto pequeño de Isabel II esquiva a las cámaras y le gusta ocupar una posición discreta

Una libertad para vivir, para expresarse y elegir que, de no haber estado condicionada por la decisión tomada por Eduardo y Sophie de Edimburgo en 1999, podría haber hecho de sus vidas un aspecto completamente distinto, sometido al aprendizaje continuo como es el de una carrera militar o una carrera vinculada a la historia del país, o, por el contrario, una ruptura institucional como la protagonizada por Harry y Meghan, que ahora vuelve a ser noticia con motivo de su regreso al Reino Unido, donde poco a poco, a título privado, comienzan a adquirir una dimensión pública que traspasa fronteras.