Han pasado casi dos semanas desde que los duques de Sussex se mudaron a Reino Unido para comenzar una nueva etapa. Este movimiento, que ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada, está marcado por el misterio. No han trascendido fotos de su llegada ni tampoco de estos primeros días en territorio británico, no se sabe la ubicación exacta que han elegido para construir su nuevo hogar (más allá de que pertenece a los Cotswolds) y tampoco se conoce el nombre del colegio en el que han matriculado a Archie Harrison y Lilibet Diana. Pero en medio de las dudas hay al fin respuesta para la gran pregunta: ¿cuál va a ser el papel del príncipe Harry y Meghan Markle en la Casa Real británica?
Esta nueva situación podría propiciar que los duques de Sussex y los Windsor acercaran posturas. El hecho de estar más cerca físicamente, también puede acercarlos emocionalmente después de seis años marcados por las tensiones y las polémicas. La mudanza de Harry y Meghan a Reino Unido deja la puerta abierta a la posibilidad de que participen en actos familiares como los veranos en Balmoral o las navidades en Sandringham. Mucho se ha especulado con la posibilidad de que retomen sus obligaciones reales o asuman funciones públicas, una incógnita muy repetida que Carlos III ha despejado con una carta en la que deja claro que nada más cambiará.
La carta completa de Carlos III sobre las funciones de los Sussex
"Es bien sabido que, en enero de 2020, el duque y la duquesa renunciaron a desempeñar funciones representativas en nombre del soberano y ya no son miembros activos de la Familia Real. Esta posición, distinta de las obligaciones estatales y reales que asume la Familia Real en activo, y con la libertad personal que otorga a la pareja en lo que respecta a la independencia financiera y la protección de su privacidad según sus deseos, seguirá siendo plenamente respetada.
De ello se desprende que no se produce ningún cambio en la situación actual del duque y la duquesa de Sussex. Sus títulos de Su Alteza Real y Su Alteza Real siguen en suspenso y no se utilizan. La labor benéfica del duque y la duquesa es un asunto personal de ambos y la llevan a cabo a título privado. En resumen, su situación es similar a la de ciudadanos particulares con intereses comerciales y benéficos.
Cualquier pregunta específica de organismos oficiales y estatales sobre las atenciones que deben prestarse al duque y a la duquesa, y en particular cuando pueda ser necesario recurrir a fondos públicos, deberá dirigirse al Palacio de Buckingham. Cualquier cuestión operativa relacionada con la seguridad deberá seguir dirigiéndose a las autoridades policiales pertinentes.
Toda la correspondencia y las cuestiones administrativas relacionadas con la pareja deberán enviarse directamente a su oficina, que seguirá funcionando de forma independiente de la Casa Real".
La cumbre de Sandringham sigue vigente
La carta, enviada este lunes por Lord Chambelán en nombre del monarca, deja claro que los Sussex no deben usar sus títulos en esta nueva etapa en la que siguen siendo ciudadanos particulares independientemente de vivir ahora en Gran Bretaña. También aclara que sigue vigente el acuerdo de Sandringham, es decir, el pacto que acordaron para su salida de la Familia Real británica. En aquella cumbre celebrada el 13 de enero de 2020 se reunieron Isabel II, Carlos III, el príncipe Guillermo y el príncipe Harry, quien da su versión de lo que ocurrió en su biografía, En la sombra. Dos meses después se instalaron en Estados Unidos, que ha sido su hogar en estos últimos seis años.






