El príncipe de Bélgica —tercero en la línea de sucesión al trono— ha tomado una decisión que impacta directamente en sus planes más inmediatos. Según ha confirmado el Palacio Real, el rumbo que seguirá a partir de ahora, definido con total discreción, revela su nueva situación tras esta determinación.
La decisión más reciente del Príncipe
Fue el pasado mes de julio cuando la Casa Real desveló que el príncipe Emmanuel estudiaría Gestión Internacional de Empresas y Marketing en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Lovaina. Un curso que comenzó en septiembre y que, en un principio, estaba previsto que tuviera una duración de tres años. Sin embargo, ha sido el medio Het Laatste Nieuws, con la confirmación de la Casa Real, el que ha revelado que el príncipe Emmanuel ha abandonado sus estudios de forma discreta, aunque plenamente consciente de su papel institucional. Según este medio, ha dejado su formación para matricularse en un curso de desarrollo empresarial en francés, con un enfoque más práctico y alejado de la carga teórica que predominaba en sus estudios anteriores.
Se trata de un cambio llevado a cabo con total discreción, que le ha llevado a abandonar el programa en el segundo semestre. Aunque, según la información publicada, realizó los exámenes en enero, no retomó el curso en esta segunda etapa. La noticia ha trascendido tras su repentina ausencia en el centro educativo, así como la de su equipo de escoltas, cuya presencia implicaba un estricto protocolo en el recinto. Una decisión que podría estar relacionada con ciertas dificultades, ya que, según se ha señalado, el príncipe no habría recibido el apoyo ni la orientación suficientes, lo que habría influido directamente en su diagnóstico de dislexia.
La discreta salida de Emmanuel de Bélgica
La noticia, que ha sido confirmada por el propio Palacio, afirma que el príncipe ha abandonado sus estudios principales, pasando de Lovaina a Bruselas, la capital de Bélgica –donde se encuentra el Castillo de Laeken, la residencia habitual de la Familia Real–. Un gesto que acerca al joven príncipe a sus padres, los reyes Felipe de Bélgica y Matilde. Además, en esa confirmación por parte de la Casa Real se desvela que la decisión ha sido tomada por el propio príncipe, quien, pasado un tiempo, entendió que los estudios que estaba realizando no se asemejaban a lo que realmente estaba buscando. Un gesto que no ralentizará su formación, pues, como desvelan desde la Casa Real, si aprueba los exámenes antes de que finalice el año, esta decisión imprevista no prolongará en el tiempo los estudios del príncipe.
Ahora, el joven de 20 años —que se formó en el colegio de Sint-Jan Berchamans— ya tuvo que modificar en una ocasión su plan de estudios, lo que le llevó en 2012 a continuar su formación en la escuela Eureka, en Kessel-Lo, un centro privado especializado en alumnos con dificultades de aprendizaje, debido a sus problemas de dislexia. Tras esto —en agosto de 2020—, completó su formación de Bachillerato Internacional, compaginando estos estudios con programas de voluntariado destinados a ayudar a personas en situación de vulnerabilidad. No obstante, ahora parece iniciar una nueva etapa, ya que el príncipe ha tomado con gran determinación una decisión que marcará el rumbo de sus próximos días, que estarán previstos para desempeñar un próximo papel dentro de la propia institución de la que algún día, su hermana, la princesa Elisabeth, será reina de los belgas.







