La Honorable Dama de Omán reaparece: la transformación de la esposa del sultán que va mucho más allá de palacio


Su presencia en un acto significativo en las últimas horas ha vuelto a poner de relieve el avance institucional de quien no acostumbra a ser vista en público


Sayyida Ahad bint Abdullah Al Busaidiyah© Royal Oman Family
26 de agosto de 2026 a las 19:18 CEST

El Sultanato de Omán se establece como una de las monarquías más discretas del mundo, en la que la Honorable Dama está consolidada como el gran secreto de la institución, aunque tras su papel institucional se encuentra el verdadero cambio. Ahad bint Abdullah Al Busaidiyah se ha consolidado a través del tiempo como una de esas mujeres que, más allá de la elegancia, aguarda el conocimiento de su propia sociedad, y que poco a poco va estableciéndose entre la agenda del Sultán y la suya propia, rompiendo de esta forma un muro que separaba a las mujeres de la vida pública dentro de la institución. 

Primera Dama de Omán, Sayyida Ahad bint Abdullah© Royal Oman Family
La Honorable Dama de Omán, Sayyida Ahad bint Abdullah

El papel de una mujer en una monarquía absoluta

Cuando una nueva mujer se adentra en los entornos palaciegos de Omán, el secretismo se adueña de cada momento clave. No solo es que la esposa del sultán no acostumbre a tener un rol público, sino que su propia identidad puede ser un enigma —como ocurre con la esposa del príncipe heredero, de quien no consta información previa a su llegada a la Corte Real—. Por ello, los gestos de la Honorable Dama, lejos de ser una coincidencia institucional, marcan la ruptura de una tradición. Con este paso, también se otorga a las mujeres un papel relevante dentro de la institución, permitiéndole asumir el protagonismo absoluto en cada acto que preside, no solo por su elegancia, sino por el profundo significado de su presencia en la esfera pública de Omán. 

Sayyida Ahad bint Abdullah Al Busaidiyah© Royal Oman Family
Sayyida Ahad bint Abdullah Al Busaidiyah

Ahora, Ahad bint Abdullah ha sacado a relucir su carisma tan característico al presenciar el funcionamiento de la Asociación de Mujeres de Omán, adentrándose en cada uno de los elementos que conforman esta institución que pretende ensalzar el papel femenino dentro del país y alejarse de las tradiciones más arraigadas. Aunque la costumbre local y la tradición social han mantenido históricamente a las esposas de los dirigentes alejadas de la esfera pública, este tipo de actos —dedicados íntegramente a las mujeres— demuestran más de lo que parece a simple vista. Cada una de las ocasiones en las que se rompe con esta estricta norma marca una flexibilización que continúa avanzando, pues se trata de la primera vez que el papel de la esposa del sultán de Omán comienza a proyectarse más allá del Palacio Al Baraka, residencia oficial de los miembros de la dinastía Busaidi.

La Honorable Dama ha presidido un acto en la Asociación de Mujeres del país© Royal Oman Family
La Honorable Dama ha presidido un acto en la Asociación de Mujeres del país

El título que ostenta la esposa del Sultán de Omán

Quien debería ser sultana de Omán por protocolo decidió convertirse en la Honorable Dama, un título equivalente al de reina que, por decisión propia, prefirió alejar de su nombre como gesto de austeridad y reducción mediática. Este hecho no supuso ningún inconveniente tras su elección, pues en las monarquías árabes, las consortes acostumbran a elegir su propio título, de la misma forma que lo hizo la princesa Muna —esposa del rey Husein y madre de Abdalá II de Jordania—. Al no contar Sayyida Ahad con un referente previo como consorte en el país, la elección de este título perdura de la misma forma que su papel institucional que se consolida con el tiempo. Asimismo, como la misma forma que sus apariciones hacen historia, sus reconocimientos también lo hacen: fue su propio esposo, el sultán, quien la condecoró con la Gran Cruz de la Orden del Mérito de Omán, convirtiéndola en la primera mujer en la historia del país en recibir dicha distinción.

 Sayyida Ahad bint Abdullah, recibiendo de manos de su marido, el sultán de Omán, la Gran Cruz de la Orden del Mérito.
Sayyida Ahad bint Abdullah, recibiendo de manos de su marido, el sultán de Omán, la Gran Cruz de la Orden del Mérito.

Ese protagonismo se enmarca, por ahora, a las fronteras de Omán. Aunque la Honorable Dama ha participado en recepciones oficiales dentro del entorno palaciego, su presencia no se ha trasladado más allá de las delimitaciones fronterizas del país, pues en las monarquías árabes no es costumbre que los jefes de Estado viajen acompañados por sus esposas, una excepción reservada a figuras como la reina Rania de Jordania o la jequesa Moza bint Nasser, esposa del padre del actual emir de Catar. Por ejemplo, la Primera Dama omaní participó en el recibimiento que el sultán brindó a los reyes Felipe y Matilde de Bélgica en febrero de 2022; sin embargo, no formó parte de la delegación cuando su marido devolvió la visita de Estado a Bélgica. De forma similar, el sultán, su esposa y el príncipe heredero recibieron en su palacio a los reyes de Jordania, Abdalá y Rania, junto a su hijo el príncipe heredero Husein. No obstante, su reciente acto en la Asociación de Mujeres adquiere una nueva relevancia, ya que vuelve a demostrar que su agenda institucional empieza a cruzar los muros del palacio para hacer de su presencia pública una auténtica seña de identidad.