Es este un pueblo que, según su último censo de población, tiene exactamente 24.316 habitantes. Una localidad que, hace pocos días, vivió una de esas experiencias que tardan mucho tiempo en olvidarse. Hablamos de Pilar de la Horadada, municipio situado en el extremo sur de la provincia de Alicante y que es limítrofe con la comunidad murciana. Es ahí donde, recientemente, la princesa Leonor dio la sorpresa del año a sus vecinos. Y lo hizo tras una escapada en su tiempo libre para almorzar allí en un asador, junto a tres de sus compañeros de la Academia General del Aire y del Espacio.
El restaurante en cuestión se llama La Terrazita (con z) de Cristóbal, especializado en carnes rojas. Un local muy popular de la zona cuyo dueño, Cristóbal González García, se define en redes sociales como "culturista y chef gamberro". De hecho, si nos fijamos en algunas de sus fotografías, salta a la vista que dedica unas cuantas horas en el gimnasio a modelar su cuerpo y lucir musculatura (además de haber participado en competiciones de esta disciplina). Fue en dicho restaurante donde la heredera al trono y Cía. decidieron almorzar, tal y como ha desvelado La Opinión de Murcia.
Según los testigos, la hija mayor de los reyes Felipe y Letizia lucía para la ocasión un look informal compuesto por jersey de rayas azules y jeans, además de llevar el pelo recogido. En esta visita a la comarca de la Vega Baja del Segura, también iba con ella en todo momento su equipo de seguridad, como es lógico en las situaciones donde se produce cualquier desplazamiento de la princesa de Asturias. Al parecer, para mantener cierta privacidad y evitar que se generara más revuelo, ella y sus acompañantes comieron dentro del establecimiento, mientras que los otros clientes ocupaban el espacio reservado para la terraza.
Es más, la presencia de Leonor de Borbón (20 años) habría pasado inadvertida para la mayoría de los comensales, no así lógicamente para los empleados del asador. Estos últimos, como era de esperar, se mostraron felices y encantados con la presencia allí de la futura reina, algo de lo que no estaban avisados previamente. Fue por tanto toda una sorpresa, deseando ya que vuelva otro día. ¿Y qué eligió la nieta de Juan Carlos I y doña Sofía para comer? Hamburguesa y refresco de cola, según el citado medio.
Sus otras 'escapadas'
Ha sido esta una de las contadas salidas que hace la princesa de Asturias desde que está en San Javier, a falta de cuatro meses para terminar el que será su último año de formación castrense. Con anterioridad, cuando estuvo en la Academia General Militar de Zaragoza y después en la Escuela Naval Marín (Pontevedra), también trascendieron algunos de sus planes privados de ocio junto a los otros cadetes, Fueron salidas muy puntuales para relajarse y pasar un rato agradable que, en cualquier caso, no pasaron de ir a un pizzería o un bar de tapas y bocadillos. Lugares donde poder desconectar por momentos de la alta exigencia académica a la que deben hacer frente.
Cuando ya ha rebasado el ecuador de su estancia allí, el curso terminará para ella el 14 de julio cuando reciba de manos de su padre, el Rey, la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico. Ese día, seguro que a la princesa le vendrán a la mente infinidad de recuerdos increíbles de lo que ha sido su paso por los tres ejércitos, desde pilotar ella sola un avión de combate hasta navegar al otro lado del Atlántico a bordo del buque escuela Juan Sebastián de Elcano. Muchas vivencias que guardará para siempre en la retina, además de los grandes amigos y amigas que ha hecho durante todo este tiempo y que, seguro, algunos de ellos durarán para toda la vida.leo








