La realeza europea está de luto por la muerte de Donata de Prusia, de 73 años. Pertenecía a la Casa de Hohenzollern, desde la que han confirmado mediante un comunicado oficial la triste noticia, que ha llegado tras una larga enfermedad. La princesa era bisnieta del último emperador alemán, Guillermo II; e hija de Guillermo Carlos, príncipe de Prusia y gran maestre de la Orden de San Juan, y de Kira Kirillovna de Rusia, nieta del zar Alejandro II de Rusia y miembro de la Casa Romanov.
Su matrimonio con Federico Augusto de Oldemburgo, jefe de la Casa de Oldemburgo que murió en 2017, la emparentó también con otro importante linaje germano y la convirtió en duquesa de Oldemburgo. Al lado del aristócrata formó una familia numerosa con cuatro hijos: Cristian de Oldemburgo, actual jefe de la Casa de Oldemburgo, casado con la condesa Carolina von Rantzau y padres de cuatro hijos; Helena de Oldemburgo; Kira de Oldemburgo; y Tatiana de Oldemburgo.
Donata de Prusia nació en Bonn el 24 de diciembre de 1952, vivió en un pueblo vecino a Luhmühlen durante muchos años y pasó sus últimos meses en Salzhausen, municipio de la Baja Sajonia. Se labró su propio camino profesional, con el deporte como eje principal. Trabajó como periodista cubriendo grandes acontecimientos ecuestres y deportivos.
Como ha recordado su familia, "prestó especial atención a la equitación, la cría internacional —en particular, los caballos Holstein— y los grandes campeonatos". Además, siendo adolescente, ella misma estuvo en el otro lado, al competir en el Campeonato Juvenil Alemán de Doma Clásica.
La princesa fue cronista de los Juegos Olímpicos, así como de campeonatos mundiales y europeos. Durante más de un cuarto de siglo trabajó como redactora jefe de la revista Pferd & Sport, donde la recuerdan como una mujer "inteligente, conocedora y siempre con un agudo sentido del humor, tanto para las personas como para los caballos".
Además, destacan que en su labor informativa siempre tuvo como máxima la independencia de criterio y la lealtad en sus tratos. "Su enfoque periodístico se caracterizaba por su integridad y profundo conocimiento. Sus colegas apreciaban su serenidad, su elegancia estilística y su valentía para abordar incluso temas controvertidos con claridad, sin resultar nunca ofensivo".
La labor profesional de Donata de Prusia fue reconocida en 2018 con el prestigioso Premio Meteor, que consideró como un "homenaje a la obra de su vida" y "significó mucho para ella".






