Ernesto de Hannover cumple 72 años este 26 de marzo y no lo hace en la Baja Sajonia en la que nació, sino en el centro de Madrid, la ciudad donde lleva años viviendo. El que fuera jefe de la Casa de Hannover, antes de ceder los derechos a su hijo mayor en una maniobra en la que padre e hijo terminaron enfrentandos, ha tenido muchas vidas: ha sido heredero de títulos históricos, forma parte de la línea sucesoria al trono británico, fue consorte de Mónaco y ha sido una pieza excéntrica dentro de la realeza europea. Tras una etapa convulsa marcada por amargas cuestiones legales, el príncipe alemán encontró en España la felicidad perdida y fue así como abrió una nueva etapa en su vida.
Si algo ha marcado los últimos doce meses de Ernesto de Hannover han sido sus problemas de salud. A la operación de cadera que fue sometido tras una caída a finales del 2024, se sumó una dolencia crónica que le llevó a estar dos semanas ingresado en la clínica Ruber Internacional, de Madrid, llegando a pasar algunos días en la UCI durante la pasada primavera. De ese susto, salió en compañía de los suyos, la que entonces era su pareja, Claudia Stilianopoulos, y su hijo pequeño, el príncipe Christian. Fue entonces cuando fue visto por su barrio, en el centro de la capital, visiblemente delgado y necesitando de algún tipo de apoyo para caminar.
Sin embargo, el príncipe Ernesto se recuperó de esa y lo hizo bastante bien, lo que le permitió despedir y comenzar este año, el de su 72 cumpleaños, disfrutando de un lujoso retiro en la isla tailandesa de Koh Samui. Fue Bild (los medios alemanes siguen la vida del primo de la reina Sofía) el que publicó las imágenes del todavía marido de Carolina de Mónaco sentado en la terraza de un lujoso restaurante, uno de los mejores de la isla, igual que el resort en el que se estaba alojando, el Kamalaya Wellness Sanctuary, frecuentado por todo tipo de celebrities.
Para aquel entonces, ya había trascendido su ruptura con Claudia Stilianopoulos, hija de la recordada Pitita Ridruejo, después de cuatro años juntos y uno de los motivos, no el único, por el que se trasladó a Madrid. Esa ruptura, no fue, tal y como ella misma explicaba recientemente a ¡HOLA! el final de la relación. "Nos distanciamos, pero seguiré siendo una persona importante en su vida", dijo Claudia el pasado enero, asegurando que mantienen su amistad: "Lo cuido y nos cuidamos".
Ernesto de Hannover, nacido en 1954, creció entre Alemania, Inglaterra y Canadá, tras una juventud rebelde que incluyó un accidente en moto y un breve paso por internados británicos antes de descubrir su vocación agrícola. En 1981 se casó con Chantal Hochuli, una rica heredera de origen suizo y un matrimonio para el que su padre abolió la histórica ley de matrimonios iguales. Con ella tuvo dos hijos, Ernst-Auguste, nacido en 1983, y cuyo padrino sería el rey Felipe VI, entonces príncipe de Asturias; y Christian, que nació dos años después y es con el que la actualidad tiene una relación más estrecha.
Su primer matrimonio se rompió en 1997 en lo que fue una de las grandes noticias de los años noventa, ya que comenzó un relación con Carolina de Mónaco, viuda de Stefano Casiraghi y amiga del matrimonio. Con la princesa Carolina, que ademas ejercía de Primera Dama de Mónaco, se casó en 1999 y ese mismo año nació su hija, la princesa Alexandra. Cuentan que fueron los excesos, algunos públicos, lo que terminó con este segundo matrimonio que nunca ha llegado a disolverse de forma oficial.











