La boda de Marieta y Suso Álvarez, celebrada este viernes 3 de julio en el Cigarral del Ángel Custodio de Toledo, dejó numerosos momentos para el recuerdo. La pareja reunió a familiares, amigos y rostros muy conocidos del universo Mediaset en una celebración que se prolongó hasta bien entrada la madrugada. Y si el vestido de novia con el que la ganadora de GH Dúo dio el "sí, quiero" ya había conquistado a los invitados, el gran momento sorpresa llegó después de la cena. Para disfrutar del baile, Marieta se cambió de ropa y apareció con un segundo look mucho más cómodo, pero igual de llamativo: un original conjunto blanco formado por un chaleco joya y una espectacular falda de flecos que recordaba a los tradicionales mantones bordados.
Un segundo look pensado para bailar… sin perder su esencia
Para la fiesta posterior al enlace, Marieta apostó por una propuesta completamente distinta a la del altar, aunque sin abandonar su personalidad ni el aire romántico que marcó toda la celebración.
El conjunto estaba formado por un chaleco corto blanco, de silueta ajustada, completamente bordado con pequeños cristales plateados que aportaban luz. La pieza, de inspiración casi flamenca, dejaba todo el protagonismo a la cintura y modernizaba la estética nupcial con un guiño inesperado.
La verdadera protagonista era la falda. Blanca, de largo midi, incorporaba largos flecos que acompañaban cada movimiento y un delicado bordado floral que evocaba los tradicionales mantones de Manila. El resultado era un look con mucho movimiento, perfecto para una noche de verano y, sobre todo, pensado para disfrutar de la pista de baile con total comodidad.
Frente al vestido estructurado de la ceremonia, este segundo look apostaba por la ligereza, la libertad de movimiento y un punto festivo muy acorde con el carácter espontáneo de Marieta.
Del vestido de princesa al glamour de inspiración hollywoodiense
Horas antes, para la ceremonia, Marieta había elegido un vestido completamente diferente. La novia quiso cumplir su sueño de sentirse como una auténtica princesa con un diseño palabra de honor de silueta muy favorecedora.
El cuerpo tipo corsé marcaba la cintura y realzaba la figura antes de dar paso a una amplia falda con cola que aportaba un elegante aire hollywoodiense. Completó el look con unos largos guantes semitransparentes salpicados de pequeños destellos, un velo con discretos brillos, un sofisticado recogido y un choker de perlas que reforzaba ese equilibrio entre glamour clásico y tendencias actuales.
La celebración tuvo lugar en el histórico Cigarral del Ángel Custodio, una de las fincas más emblemáticas de Toledo, con espectaculares vistas sobre la ciudad. Un escenario elegido por la pareja para reunir a familiares y numerosos amigos del mundo de la televisión.
Una fiesta rodeada de amigos y rostros conocidos
Tras la ceremonia y la cena comenzó una larga fiesta en la que los invitados pudieron disfrutar del nuevo look de la novia.
Entre los asistentes destacaron compañeros de realities y colaboradores de Mediaset como Makoke, Irene Rosales, Carmen Borrego, Belén Rodríguez o María 'La Jerezana'. También estuvieron presentes amigas de La isla de las tentaciones como María Aguilar y Ana Belén López, que compartieron algunos de los momentos más divertidos del baile.
Precisamente ese ambiente relajado y festivo justificaba el cambio de vestuario de Marieta, que apostó por un diseño mucho más cómodo sin perder el efecto sorpresa ni el protagonismo que merece una novia.
Una novia, dos estilos y la misma personalidad
Si el primer vestido representaba la imagen más clásica y romántica del gran día, el segundo confirmó que la comodidad también puede convertirse en una gran aliada de la moda nupcial. Marieta supo adaptar su look a cada momento de la celebración sin perder su esencia, pasando del glamour de inspiración hollywoodiense a un original conjunto de aire flamenco con flecos y bordados que convirtió la fiesta en la prolongación perfecta de una boda tan personal como inolvidable.











