Pensar en un aroma que todo lo embriague cuando queremos dar forma a un ramo de novia supone buscar flores con una fragancia característica, como lo son los nardos. Esta variedad floral de tallo alargado (con espigas florales de 90 centímetros hasta 1,5 metros) es una de las más solicitadas entre las prometidas que se casan en bodas de verano. Desde junio hasta septiembre, puede encontrarse en floristerías (en ocasiones, hasta octubre), presenta una tonalidad blanca o rosada e históricamente ha sido muy demandada por sus propiedades medicinales. Con esta planta, originaria de México y habitual en numerosos exornos florales religiosos, se pueden crear ramos muy especiales, perfectos para acompañar looks románticos y bohemios cuando llegan las altas temperaturas.
© Cristina CanibanoComo recién recogido del campo
Claudia se casó en Asturias con un vestido de novia transformable firmado por Teresa Patiño y siempre se imaginó luciendo un ramo de nardos. " Al principio había pensado más bien en un ramo de tallo largo, pero con el paso del tiempo y después de ver a muchas novias en Instagram, es una tendencia que acabó saturándome un poco y opté por una opción un poco más bouquet”, nos contó en su momento. Su elección sumaba varios verdes silvestres diferentes, en un trabajo realizado por Doña Cúrcuma. Además, el diseño iba atado con una cinta bordada a mano por Vovo Atelier a la que se sumaron dos regalos: una medalla de la cruz de Asturias y otra de la virgen de Covadonga.
© Le VoléCon nardos cerrados
María quiso un ramo de varas de nardos al inicio de su temporada, pues su boda en Sevilla tuvo lugar en junio, pero en un momento en el que la flor aún no había florecido. Escogió un diseño blanco, de tallo largo, compuesto únicamente por esta opción, que estaba prácticamente cerrada. “Lo realizó un amigo que tiene unas manos increíbles. El olor a nardos me lleva a recuerdos muy bonitos”, nos explicaba. Era una creación muy elegante para acompañar su vestido de novia hecho a medida en el taller de Manuel Zerpa. El diseñador, amigo íntimo de esta recién casada, ideó para ella una pieza con cuerpo realizado en dupión de seda natural, cinco metros de encaje tambor para toda la pieza y una cola confeccionada con 150 metros de tul.
© @laultimaboda. Foto: @liven_phLargo y con flores abiertas
Compuesto únicamente por nardos, el ramo de Rebeca ha causado sensación en las redes sociales. Esta novia escogió un diseño floral sencillo y atemporal, realizado con la variedad aromática de tallo largo y ha cosechado numerosos piropos. La propuesta, capaz de estilizar a la novia, estaba pensada para una boda urbana en Madrid, pues esta recién casada buscaba un resultado de inspiración arquitectónica. El terciopelo verde ataba estas abundantes varas de nardo, un trabajo de Elena Suárez and Co.
© @bruniafloralsevilla. Foto: @luciacherubinaSencillo y mediterráneo
El olivo es uno de los verdes más utilizados en el diseño de ramos de novia. En las últimas temporadas ha ganado protagonismo en sustitución de otros muy habituales como el eucalipto y se trata de una planta con muchos significados: paz, prosperidad, longevidad, sabiduría o reconciliación son algunos de los simbolismos de este verde. En un diseño floral con nardos, aporta el equilibrio necesario para convencer tanto a prometidas clásicas como a amantes de lo campestre. En la imagen, un diseño de Brunia Floral Sevilla, atado con una cinta de terciopelo rosa.
© @bruniafloralsevilla. Foto: @martagongoraphotoDe aire campestre
Conseguir capturar el campo en un ramo no es tarea fácil, pero puede lograrse confiando en el proveedor apropiado y apostando por variedades de temporada. Lo vemos en el ramo de Ángela, con abundantes verdes y gran presencia de blancos silvestres y alguna nota de morado. La propuesta, atada con una cinta celeste e ideada, también, por Brunia Floral, es una gran opción para novias amantes de las celebraciones en plena naturaleza. Los nardos captan todas las miradas, junto a otras flores como la craspedia amarilla y la flor de manzanilla.
© Couche StudioCon variedades de jardín
Olivenza, en Badajoz, fue el escenario escogido por Rosa para su boda soñada. Esta novia confió en el trabajo de Florenea para su ramo nupcial, donde el nardo era la flor estrella a la que rodearon otras variedades de jardín y silvestres, que encajaban a la perfección con el estilo campestre de la celebración. "Como detalle, una amiga muy especial me regaló la medalla de la virgen de Covadonga, que es un lugar muy especial para Javi y para mí, para atar al ramo y, en el último momento, Bruno Pantoja, el peluquero, le añadió un trozo de la capa del Cristo del Gran Poder de Sevilla, para que me acompañase", recordaba. El ramo fue un complemento más de un look firmado por Navascués, que contaba con dos corsés y se inspiraba en los diseños medievales.
© DeRando Studio WeddingCon tonos pastel
Incorporar los nardos a un ramo de novia no tiene que traducirse necesariamente en lucir un diseño floral en blanco y verde. La realidad es que esta flor puede estar integrada en una creación con otras tonalidades e incluso aportar aroma, pero pasar completamente desapercibida. Ejemplo de ello es este diseño, con cascada, aspecto salvaje y tonos pastel, de La Florería Huelva, planteado para un 'sí, quiero' celebrado en septiembre en Sevilla. La creación estaba compuesta, además de por nardos rosados, por romero, olivo, rosas de jardín inglesas, ranúnculos, hortensias, cresta de gallo, delphinium y esparraguera.




