BODAS QUE INSPIRAN

Llevó el vestido de novia de su madre y se casó en la iglesia en la que fue bautizado Pablo Picasso: la historia de María


Confió en Alejandra Valero para que le ayudara a adaptar un diseño muy especial para ella


Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner
Regina NavarroCoordinadora de ¡HOLA! Novias
19 de abril de 2026 a las 19:00 CEST

A veces las dos personas que componen una pareja son muy diferentes entre sí y eso es precisamente lo que hace que se complementen bien y formen un buen tándem; otras, en cambio, el parecido es grande. María nos cuenta que la primera semana que quedó con Jorge, tras su primera cena juntos, pensó que era como ella, pero en versión masculina. Se habían conocido en un despacho de abogados. Él trabajaba allí; ella acababa de empezar las prácticas de su máster. "Un día se acercó a presentarse y ya se sabía mi nombre. Recuerdo pensar: '¿cómo sabe este chico quién soy?'", nos cuenta María. El clic fue instantáneo y casi desde el primer momento tuvieron claro que querían estar juntos y casarse.

Media Image© Sole Hafner

Celebraron su boda en septiembre de 2025 en Málaga, en la iglesia de Santiago Apóstol, uno de los templos más emblemáticos de la ciudad. "Es la iglesia más antigua de Málaga, fundada sobre los cimientos de una antigua mezquita, lo que la convierte en un testimonio vivo de la historia y de la transición cultural de la ciudad. Además, es famosa porque aquí fue bautizado Pablo Picasso. La entrada no es frontal, sino que se accede girando desde la calle, por lo que quisimos realzar ese momento con arreglos florales en peanas que enmarcaban la visión desde la entrada y la salida, creando un efecto verdaderamente espectacular", nos cuenta la novia.

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

Un vestido prestado

María nos cuenta que desde el primer momento tuvo muy claro lo que quería. "En casa siempre ha habido muchas fotos de mi madre vestida de novia y, desde pequeña, tenía claro que quería llevar su vestido el día de mi boda. Me parecía muy original y diferente, con esos bordados rojos y dorados tan especiales. Sabía que quería ese vestido, pero adaptado a mí". 

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

La tarea no era sencilla, pero no le costó mucho decantarse por Alejandra Valero. El estilo romántico y la manera que tiene la diseñadora de trabajar los tejidos y los encajes hicieron que María no tuviera dudas. El vestido, lo haría ella. "Alejandra consiguió reinterpretarlo a la perfección: respetó su esencia, lo ajustó a mí y lo transformó en un vestido completamente mío, alejado del típico traje de novia".

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

El traje está compuesto por dos partes diferenciadas. Por un lado, el cuerpo, un corsé con cintura a la vasca, es decir, abajo en pico, que tenía escote cuadrado y conservaba los bordados en la parte inferior. Por otro, la falda, satinada y asimétrica —más corta en la parte delantera—, que dejaba a la vista los zapatos y contaba con una cola discreta. "Viví todo el proceso junto a mi madre, algo muy especial para mí, ya que no tengo hermanas. El vestido se convirtió en nuestro pequeño secreto. Además, ella también se hizo su vestido con Alejandra, y las pruebas acabaron siendo un momento muy emocionante para las dos", nos cuenta.

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

La novia no quiso prescindir del velo, un complemento que en los últimos años ha vuelto con fuerza al mundo nupcial; hubo un tiempo en el que apenas se utilizaba. El suyo lo hizo la diseñadora, a tono con el vestido. 

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

Para completar el look, llevó unos pendientes de su abuela materna, los mismos que había llevado su madre el día de su boda. "Me hacía mucha ilusión que, de alguna forma, estuviéramos presentes las tres generaciones". También llevó una pulsera, regalo de sus suegros, y el anillo con el que Jorge le pidió matrimonio. Como el primer vestido era más corto por delante y dejaba ver los pies a la vista, buscaron unos zapatos que armonizaran con el look; en lugar de elegirlos blancos, optaron por un tono mantequilla. 

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Muchas novias —en la actualidad la mayoría— optan por un vestido que se pueda transformar para adaptarse a los distintos momentos de la celebración, María quiso llevar dos vestidos diferentes. El segundo, muy distinto al principal, también fue obra de Alejandra. "El vestido tenía una espalda abierta espectacular, con tiras de encaje y una flor preciosa. Su caída era muy fluida y aportaba mucho movimiento. Me encantaba que fueran dos estilos completamente diferentes, pero que ambos me representaran tanto". 

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

Con el cambio de vestido, que llegó antes de la cena, hubo un cambio de zapatos: reemplazó los primeros por unas sandalias joya.

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Aunque al elegir dos vestidos muchas prometidas optan por cambiar también su peinado, María prefirió uno que funcionara bien con ambos diseños. "Al principio pensé en un semirrecogido, pero finalmente opté por un peinado que funcionara bien con ambos vestidos, especialmente con el segundo, que tenía una espalda muy protagonista. Elegimos un moño bajo, sencillo y elegante", que fue obra de @Juan_Pelu_SanchaA. De su maquillaje, natural y muy favorecedor, se encargó Inma Canillas.

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En cuanto al ramo, supo desde el primer momento que quería algo sencillo. Se lo regaló su amiga Carmen y era pequeño, con unas rosas blancas y hojas verdes. 

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

Todos los detalles del gran día

Después de la ceremonia, la pareja y sus invitados se trasladaron al Jardín Botánico de La Concepción, situado en la parte alta de Málaga. "Se trata de uno de los jardines subtropicales mejor conservados de Europa, con más de cincuenta mil plantas de cientos de especies diferentes, que ofrece un entorno natural impresionante. El cóctel lo servimos frente a la casa principal de la finca, una elegante construcción del siglo XIX que fue lugar de recreo de una familia de la alta burguesía malagueña. Durante la cena, nos trasladamos a lo que antiguamente era la cancha de tenis, decorada con una iluminación cuidada al más mínimo detalle. Y para la fiesta, instalamos una cúpula de plantas naturales, creando una pista bajo un 'cielo de estrellas' que fue simplemente mágica", nos cuenta la novia.

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

Para que todo saliera como habían imaginado, contaron con la ayuda de Marta Cañete. Junto a ella diseñaron unas elegantes mesas con manteles estampados en tonos burdeos y verdes, combinados con otros lisos en este segundo tono que funcionaban de maravilla con la cristalería y la vajilla, que seleccionaron con mucho mimo. 

Decoración de boda© Sole Hafner

La papelería también fue una auténtica joya. Todos los elementos contaban con ilustraciones pintadas a mano de @ellaberintodepitu, y contaron con la florista @susana_sanchezpara los arreglos florales. 

Decoración de boda© Sole Hafner

"Una de nuestras ideas favoritas fue el seating plan, donde para cada mesa elegimos una flor distinta. Las acuarelas de esas flores se usaron tanto en las tarjetas de sitio como en los centros de mesa, que eran recipientes de cristal repletos de esas mismas flores. Para que nadie se perdiera tanta belleza, montamos un Flower Market donde las invitadas podían hacerse su propio ramo y llevárselo a casa".

Decoración de boda, seating plan© Sole Hafner

Pero ese no fue el único espacio especial. El día de la boda, durante la barra libre, colocaron un carro de helados de Casa Mira, que fue todo un éxito. "Además, quisimos que las invitadas se sintieran siempre guapas, así que dispusimos un espacio con @marinatorres.ortega para retoques de maquillaje y peinado: fue un acierto total y todas lo adoraron".

Vestido de novia de Alejandra Valero© Sole Hafner

Aunque el día de la boda —y el de la preboda que organizaron en casa de sus padres— estuvo lleno de momentos especiales, María se queda con tres: "Uno de los más emocionantes fue la entrada a la iglesia del brazo de mi padre y ver a Jorge esperándome en el altar. Otro instante que recordamos con especial cariño fue el reportaje de fotos. Y ya al final del cóctel, el grupo Cosa de Dos interpretó No dudaría. Mis tías se animaron, cogieron el micrófono y, de repente, familia y amigos estábamos abrazados y cantando juntos. Fue un momento espontáneo y muy especial".