La boda del piloto de Fórmula 1 Charles Leclerc y la empresaria e influencer Alexandra Saint Mleux nos ha regalado imágenes sacadas de una película clásica, pero si hay un detalle que ha acaparado todas las miradas es el secreto mejor guardado de cualquier novia: su vestido. Para esta celebración del amor, definida por la máxima discreción y la elegancia que solo puede ofrecer el Principado de Mónaco, el look nupcial de la francesa -realizado en encaje con bordados de flores, mariposas y lentejuelas- ha capturado la esencia de una joven emprendedora que domina el arte y las tendencias de moda.
El vestido de novia Alexandra Saint Mleux en su boda íntima con Charles Leclerc
La ceremonia civil, que tuvo lugar el sábado 28 de febrero de 2026, pilló completamente por sorpresa a los fanáticos de la Fórmula 1. Apenas unos meses después de anunciar su compromiso, en noviembre de 2025, el piloto de 28 años y la creadora de contenido (23) decidieron sellar su amor en una ceremonia íntima reservada para su círculo más cercano. Todo fue calculado al milímetro, como si de una carrera se tratase, ya que en solo unos días el novio tenía que poner rumbo a Melbourne para arrancar la nueva temporada del Campeonato Mundial con su escudería, Ferrari.
Aunque el enlace destacara por la intimidad, la primera aparición pública de los recién casados fue un auténtico derroche de glamour que nos recuerda a los años dorados de la Costa Azul, en los que Mónaco era el epicentro de la vida social de la élite global. Hasta las fotografías publicadas por la pareja transmiten esa estética vintage que está en plena tendencia dentro del sector nupcial, pues cada vez son más las novias que optan por diseños inspirados en décadas pasadas o que directamente los confeccionan partiendo de vestidos antiguos, que en muchos casos pertenecen a sus madres o abuelas. En el caso de Alexandra, se respetó rigurosamente la temática.
El vestido es una creación de encaje de flores y mariposas en relieve bordado con cuentas y lentejuelas miniatura que se convierten en destellos en contacto con la luz. Un diseño de elegante escote bardot, mangas largas, cuerpo encorsetado, ribetes de encaje y una falda de caída recta y fluida cuyo diseñador -lo ha desvelado la novia- fue Paul Vasileff, de la casa australiana Paolo Sebastian, que se especializa en transparencias, bordados estratégicos y aplicaciones magistrales de plumas y pedrería.
La lista de posibilidades, sin embargo, era infinita, considerando que Alexandra es una de las chicas de moda del momento y cualquier modisto hubiera estado encantado de llevar a cabo este encargo. De hecho, Simon Porte Jacquemus fue uno de los primeros en comentar tras la publicación de las fotografías del enlace: "Wow, sois tan hermosos ❤️ Muy feliz".
Una Grace Kelly moderna en Mónaco
Imposible que no se nos venga a la mente el vestido con el que Grace Kelly dio su 'sí, quiero' al príncipe Rainiero III de Mónaco el 19 de abril de 1956. Pasó a la historia como uno de los diseños nupciales más replicados, incluso décadas más tarde, porque tanto novias reales como anónimas (monegascas, españolas y de todo el mundo) siguen inspirándose en él, a pesar de la complejidad de su estructura. Se componía de un corpiño ajustado con cuello alto y mangas largas en encaje floral blanco del siglo XIX, un fajín plisado a la cintura y una voluminosa falda tipo globo.
Y no sería la primera vez que la influencer hace un guiño a la memorable actriz y princesa de Mónaco, ya que en la 76ª edición del exclusivo Baile de la Cruz Roja que presidieron los propios Charlene y Alberto de Mónaco se decantó por un vestido que recreaba al detalle el icónico diseño drapeado de gasa azul que lució Grace en la película Atrapa a un ladrón (1955), dirigida por Alfred Hitchcock y rodada precisamente en este rincón de la Costa Azul. Podríamos decir, sin duda alguna, que Alexandra es seguidora de su estilo, y debemos admitir que esta interpretación moderna de aquel look nupcial elaborado por la figurinista Edith Head es la inspiración ideal para novias que adoran lo clásico, pero rehúyen de los escotes cerrados.
Las joyas y su anillo de compromiso
Como complemento, la novia, que llevó el pelo recogido en un moño pulido de bailarina, eligió unos pendientes de oro blanco y diamantes tipo earcuff y un collar que enmarcaba el escote corazón de su vestido, ambas piezas de la firma Graff. Y sobre la sortija con la que le pidió matrimonio el piloto, Constanza Viera (@diamondtales), joyera del Instituto Gemológico de América que está radicada en Miami, nos explicó en noviembre de 2025: "Le dio un anillo oval montado en platino con una banda pavé, y el diamante debe tener entre cinco y seis quilates. Yo calculo que tendría un costo de unos 500.000 dólares (435.000 euros aproximadamente)". Con respecto al anillo de la pieza, dijo: "Está en tendencia precisamente por ser un oval, que se considera un clásico desde hace unos años".
Laura Taylor, de Lorel Diamonds, hizo una observación similar a HELLO! en su momento: "Los diamantes de talla ovalada son una de las formas más favorecedoras y elegantes para anillos de compromiso, ya que estilizan el dedo y poseen un brillo suave que resulta atemporal sin ser demasiado tradicional. Por esa razón se ha convertido en una opción popular entre las novias modernas que buscan algo clásico, pero con un toque más contemporáneo que la talla redonda". Ahora sabemos que, con su elección de anillo, la influencer nos estaba adelantando, a su vez, el tipo de vestido que iba a lucir en su gran día: un híbrido entre pasado y futuro.











