SU HISTORIA DE AMOR

Abrimos el álbum de boda de Virginia Troconis y Manuel Díaz 'El Cordobés' en su aniversario: "Espero que esta sea la mejor faena de mi vida"


El diestro y la empresaria se casaron en Valencia (Venezuela) en febrero de 2004 y su enlace fue portada de ¡HOLA!


Boda Virginia Troconis y Manuel Díaz El Cordobés© GTRES
Regina NavarroCoordinadora de ¡HOLA! Novias
6 de febrero de 2026 a las 6:00 CET

El seis de febrero de 2004 fue viernes, como hoy. Al otro lado del océano, una jovencísima Virginia Troconis se preparaba en la suite del hotel Intercontinental, de Valencia (Venezuela), para darle el 'sí, quiero' a Manuel Díaz 'El Cordobés'. Se habían conocido en 2001 en ese mismo hotel cuando Isette, hermana de Virginia, los presentó. Ella tenía 22 años, era estudiante y admiraba el trabajo del diestro; él tenía 33 y hacía poco tiempo que se había dado a conocer su separación de Vicky Martín Berrocal (había sido una ruptura amistosa), con la que tenía una niña, Alba. 

Portada de ¡HOLA! de la boda de Virginia Troconis y Manuel Díaz El Cordobés© ¡HOLA!

Hubo una primera cita, después una invitación para conocer Cerro Negro (la finca del torero en Sevilla) y así se fueron sucediendo los viajes, siempre con discreción. Hasta que Virginia empezó a pasar más tiempo en España que en su Venezuela natal, donde incluso llegó a retomar sus estudios. Había planes de boda, previstos para cuando el diestro obtuviera la nulidad, pero el enlace llegó antes de lo previsto. A finales de noviembre de 2003, Manuel anunciaba en un comunicado que se casarían en febrero, en Valencia (Venezuela), "porque a ella le hace mucha ilusión y yo me siento satisfecho dándole ese capricho", y también la feliz noticia de que serían padres unos meses más tarde —en julio nació Manuel, su primer hijo; años después llegaría Triana—.

Un 'sí, quiero' en Venezuela

Algo menos de 200 invitados, casi todos familiares y amigos venezolanos, esperaban a la pareja en el salón Cabriales del hotel. No estaba Alba, la hija del torero; tenía solo cuatro años y el viaje era demasiado largo para ella. Tal como explica la crónica publicada por ¡HOLA!, la sala estaba decorada con alfombras de colores vivos; sobre la mesa en la que se celebró el enlace había candelabros y flores, la misma variedad que componía el ramo de la novia. Hacia las siete de la tarde, Manuel llegó acompañado por su madre, María José. Vestía traje oscuro, camisa blanca, corbata burdeos y unos gemelos que le había regalado la novia. Ella llegó poco después del brazo de su padre, Luis Gerardo Candia. Y fue en ese momento cuando se reveló uno de los secretos mejor guardados de cada boda: el vestido de la novia.

Virginia Troconis el día de su boda© GTRES

El diseñador venezolano Alejandro Fajardo fue el encargado de crear el traje para un día tan especial. Era un vestido realizado en ciberlina de seda de color champán y bordado artesanalmente con hilos perlados con cristales de Swarovski. La parte superior era muy entallada (pese a que estaba embarazada de cuatro meses), con tirante fino y un profundo escote en pico que realzaba su silueta. La falda, muy amplia, tenía una cola de tres metros y en ella se repetían los mismos bordados del corpiño

Virginia llevó un maquillaje muy natural y el pelo recogido en un moño bajo con raya al lado que decoró con un tocado artesanal. Se trataba de una pieza realizada por el orfebre caraqueño George Wittles, que recreaba los bordados de su vestido. En cuanto a las joyas, no pudieron ser más sencillas: su anillo de pedida y unos pequeños pendientes de brillantes. Y es que el minimalismo inundó buena parte de los complementos, también su ramo, una composición bastante pequeña de estrellas de Belén.

Virginia Troconis el día de su boda© GTRES
Virginia Troconis el día de su boda© GTRES

El momento más emotivo se produjo tras el intercambio de anillos, cuando Manuel, ante todos los invitados, aseguró que Virginia era "la mujer de mi vida. Si llego a saber que iba a estar tan guapa, me hubiera casado con ella mucho antes". También añadió: "Espero que esta sea la mejor faena de mi vida y que consigamos juntos todos nuestros sueños". Unas palabras que sellaron con un romántico beso. Después llegaron los aplausos y, de fondo, una de las canciones favoritas del ma­trimonio, My way, de Frank Sinatra.

Del banquete al baile

En el salón Carabobo, el mayor del hotel, se celebró el banquete nupcial. Todos los rincones estaban adornados con tules, plantas y velas sobre columnas de madera. De fondo sonaban violines mientras se servía la cena, que consistió en una deliciosa trilogía del mar, compuesta por carpaccio de atún, salmón y mero; después un plato principal a escoger entre mero bañado con mariscos o lomito en salsa merlot; y, de postre, soufflé de chocolate con helado de mantecado. Tras el banquete llegó la fiesta, que se alargó hasta el amanecer y en la que el flamenco y los ritmos caribeños se fueron entremezclando. 

Boda Virginia Troconis y Manuel Díaz El Cordobés© GTRES

Aquel día, Manuel explicó a ¡HOLA! que creía que era "muy fuerte decir a una mujer: 'Eres la mujer de mi vida'. Creo que hay que demos­trarlo, más que decirlo. Me conformo con quererla siempre como la quiero hoy y con respetarla siempre como la respeto hoy". Desde aquel momento han pasado más de 20 años, en los que Virginia y el diestro se han mantenido siempre unidos, en lo bueno y en lo que no lo ha sido tanto.