Corría el año 2018 cuando Los Javis acudían por segunda vez a los Premios Feroz. Ha pasado casi una década desde aquellos primeros momentos que marcaron su carrera y que hoy, vistos con perspectiva, adquieren un significado todavía más especial. Esa noche recogían el premio a Mejor Película de Comedia por La llamada, un proyecto especialmente importante para ellos por todo lo que representaba. Así lo explicaba Javier Calvo durante su emotivo discurso: "Es una historia que habla del valor de ser tú mismo, de encontrar tu camino y, pese a quien le pese, ser quien tú quieres ser". Una producción con la que buscaban inspirar a quienes, en algún momento, se habían sentido perdidos.
De manera consciente o quizá por pura casualidad, ese mensaje parecía encontrar cierta continuidad en los trajes que eligieron para la ocasión. Los productores confiaron en dos diseños de Juan Avellaneda pertenecientes a la segunda colección del diseñador español, inspirada en Federico García Lorca y en el universo que construyó a través de sus palabras y dibujos. Limones, besos, frases y colores escondían referencias a la obra y la vida del poeta. Una elección que, casi una década después, parece cobrar un sentido casi premonitorio: Los Javis vuelven ahora a Lorca en uno de sus proyectos más importantes. Una curiosa coincidencia que se entiende todavía mejor al descubrir cada uno de los detalles de aquellos trajes.
Las bocas que hablaban del deseo oculto
En el caso de Javier Calvo, casi todos los guiños se concentraban en la espalda de su traje azul. Allí aparecían dos grandes bocas inspiradas en los dibujos de Lorca que parecían querer encontrarse sin llegar a tocarse del todo, un detalle con el que Avellaneda buscaba, según explica, "simular el deseo de un hombre homosexual en la España de los años veinte y treinta". Su ubicación tampoco era casual. El diseñador las situó en la espalda para que solo al darse la vuelta se revelara aquello que permanecía oculto. Además, bordó otros detalles casi imperceptibles a simple vista, entre ellos una de sus frases favoritas del poeta: "Solo el misterio nos hace vivir, solo el misterio".
Unos limones cargados de simbolismo
El traje dorado de Javier Ambrossi, por su parte, contaba otra parte de ese mismo universo. En uno de los brazos de la americana aparecían varios limones, un motivo que Avellaneda recuperó de una dedicatoria de Lorca a su amigo Gregorio Prieto y al que dio una lectura ligada al amor y al deseo. Bello y atractivo a la vista, pero ácido al probarlo, el fruto encerraba una contradicción con la que el diseñador quiso representar también esos sentimientos. Y ni siquiera el color quedaba al azar. En la colección, el azul remitía al mar; el dorado, al sol; el gris, al atardecer, y el azul marino, a la noche. Todos incorporaban además cierto brillo, pensado para transformarse con la luz y adquirir diferentes matices según el momento.
Una conexión que cobra sentido (casi) diez años después
Casi una década después, Los Javis vuelven a adentrarse en el universo del poeta, aunque esta vez de una forma muy distinta. Lo hacen con La bola negra, su nueva producción inspirada en una obra inacabada de Federico García Lorca, con un reparto excepcional encabezado por Penélope Cruz y Guitarricadelafuente. Una historia que vuelve a explorar el deseo, la identidad y todo aquello que durante mucho tiempo permaneció escondido, temas que, sin imaginarlo entonces, ya estaban presentes en aquellos trajes de 2018. Una coincidencia que no ha pasado desapercibida para Avellaneda, quien ha querido recuperarla ahora en sus redes sociales, recordando los detalles que escondió en aquellos diseños hace casi una década.








