Si me preguntan por una de las historias más perturbadoras y angustiosas que se han visto nunca en el cine, lo tengo claro. Año 1987. Se estrenaba este largometraje dirigido por el siempre provocador Adrian Lyne que no dejaría indiferente a nadie. Una mujer tiene un encuentro algo tórrido y sexual con un hombre casado, padre de familia. Tras ello, él no quiere saber nada más del asunto, pero ella se obsesiona con mantener viva esa relación hasta límites insospechados. La cinta se llamaba Atracción fatal, y su protagonista era un actriz que yo descubría por entonces. Se llama Glenn Close y es una de las estrellas más icónicas del Hollywood del último medio siglo. Ahora, la podéis ver en La bola negra de los Javis, donde, sencillamente, lo borda.
Aquí su papel es pequeño y secundario, sí, pero eso no significa que la fabulosa intérprete estadounidense de 79 años llene la pantalla como nos tiene acostumbrados. Es emocionante solo con verla, de verdad. Además, lo suyo tiene aún más merito si cabe, puesto que ejecuta al completo en castellano su parte de guion, sin necesidad de haber sido doblada por nadie. Algo que, por cierto, ella mismo pidió a Calvo y Ambrossi para que así fuera como única condición para aceptar su propuesta.
La protagonista de títulos inolvidables como Las amistades peligrosas (1988) o 101 dálmatas (1996) se meterá en la piel de Isabelle, una hispanista extranjera que da clases magistrales ty bucea constantemente en los archivos para entender mejor nuestra idiosincrasia. No contaremos más, pero su rol será clave para desenmarañar una de las tramas principales de La bola negra.
Una Penélope Cruz insuperable
Y hablando de apariciones estelares, lo de Penélope Cruz (52 años) es un escándalo, sin ápice de exagerar lo más mínimo. Sus registros en la gran pantalla son inabarcables, demostrando una vez más que tiene un talento único y descomunal para hacer frente a todo reto que se le ponga por delante. Nos regala en esta película una actuación de 10, absolutamente maravillosa.
Encarna a Nené Romero, una vedete de armas tomar y con un carácter indomable que se subirá al escenario para animar a las tropas en plena guerra civil española (1936-39). Si tiene que cantar y bailar, lo hace con maestría. Y si tiene que quitarse de encima a algún militar bravucón e indeseable que se pasa de la raya, no se achantará para nada y le pondrá en su sitio. Magnífica Pe, como decimos.
Sorprendente debut de Guitarricadelafuente
Cualquiera diría que Álvaro Lafuente Calvo (29) -su nombre real- lleva un largo tiempo delante de las cámaras. Así lo parece viendo el aplomo y la brillantez con los que protagoniza la nueva y esperadísima obra de los Javis. El autor de la preciosa balada Nana triste ya sabe que, más allá de la música, tiene un futuro más que prometedor si quiere dedicarse al séptimo arte, conmoviéndonos en cada plano de La bola negra.
Guitarricadelafuente da vida al soldado raso -por obligación- llamado Sebastián, quien se debatirá constantemente entre el deber y lo que le pide el corazón durante el romance prohibido y clandestino que tendrá con un preso del bando contrario. Un papel este que recae sobre el actor Miguel Bernardeu, también sobresaliente (de casta le viene al galgo al hijo de Ana Duato).
Alabanzas muy merecidas para la película
Con el premio a la mejor dirección en el pasado Festival de Cannes, no podían tener Calvo y Ambrossi mejor carta de presentación para su nueva cinta que llega este viernes a las salas. Dura 2 horas y 35 minutos, su desenlace es tremendo y todo en ella es poesía pura. Porque lo de esta dupla de realizadores -y expareja sentimental- empieza a ser repetitivo en cada proyecto que acometen, a cual más aclamado por crítica y público. Para televisión, qué decir de Paquita Salas (2016-2019), Veneno (2020) o La Mesías, así como en teatro y cine con La llamada (2017).
Con La bola negra, los Javis han hecho un excepcional drama de época basado en una de las últimas obras que escribió Federico García Lorca, la que el genio universal granadino no pudo terminar. Narrando las vidas interconectadas de tres hombres en tres épocas distintas, cautivan al espectador como pocos saben hacer, acumulando todas las papeletas para ir recogiendo galardones en los certámenes más prestigiosos alrededor del planeta allí donde vayan. Por lo pronto, la cinta ya ha sido elegida por la Academia española para representarnos en la carrera hacia los Oscar. Si luego llegan a las 5 candidatas finales, no nos extrañará ni mucho menos. Y si acaban ganando la estatuilla, tampoco.









