Está siendo un mes de compromisos familiares de lo más especiales para Rochi Laffón, la socielité e influencer que se está abriendo camino, poco a poco, en el mundo de la moda. El pasado fin de semana, concretamente el 19 de junio, se casaba en Sevilla su hermana Carmen, y apenas tres días después, la mejor amiga de Victoria de Marichalar ha vuelto a vivir otro momento para recordar rodeada de los suyos: se ha celebrado este lunes por la tarde, en el Musseo Thyssen-Bornemisza de Madrid la inauguración de la exposición Carmen Laffón: Variaciones, un homenaje a su tía abuela al que ha acudido acompañada por sus padres, Rocío Molina Montes y el reconocido jinete convertido en empresario Manuel Laffón Parias. Si en el mencionado enlace ya nos adelantaba que no da puntada sin hilo al elegir looks para ocasiones señaladas, con un precioso vestido halter naranja de volantes en cascada, ayer lo ha confirmado definitivamente, luciendo un vestido 'holístico' y de sello sostenible con un vibrante estampado setentero.
Rochi Laffón, arropada por su familia en un evento
La pequeña de tres hermanos mantiene un vínculo inquebrantable con su familia -sus allegados aseguran que habla con ellos por teléfono varias veces al día-, a pesar de haber dejado su Sevilla natal para instalarse en la capital y estudiar Magisterio. Siempre orgullosa de su linaje, no ha dudado en asistir a la apertura de Carmen Laffón: Variaciones en el Thyssen y compartir en sus historias de Instagram las obras de su tía abuela que recuerda con más cariño. Y tal vez está de más decir que un evento de tal importancia para su familia (y, por tanto, para ella) merecía un look a la altura, que reflejase esa sofisticación más casual chic que caracteriza los posados de la mejor amiga de Victoria de Marichalar.
Su decisión final ha sido una pieza de la firma CLO confeccionada íntegramente en seda a la manera de los lenceros que arrasaron en los años 90 y que nos siguen conquistando, especialmente en las tardes y noches de verano. El vestido lleva unos delicados tirantes finos que sostienen un favorecedor escote en pico y destaca por su caída fluida de corte sirena sobre un fondo en tono mostaza con un estampado geométrico y floral en tonos marrón y óxido que abraza desde el bajo pecho hasta la cadera, difuminándose después en un original patrón radial a lo largo de la falda.
Covadonga Rodríguez Quintana, diseñadora detrás de esta pieza, fundó CLO en 2014 con el objetivo de "definir un estilo de vida holístico y sostenible". En un mundo que, tristemente, se mueve por las tendencias fugaces y el consumo inconsciente, ella rompe con lo establecido para reivindicar la tradición y el saber hacer: "Integramos en nuestras piezas la recuperación de los oficios artesanales, colaboraciones con artistas, fabricación made in Spain y con procesos sostenibles orientados al Slow Fashion”, nos decía justo al salir del desfile de esta colección en Madrid.
La colección Primavera/Verano 2026, de la que se extrae el vestido que ha elegido Rochi, encuentra su razón de ser en la energía pura y la ilusión por disfrutar en buena compañía. Su universo respira la esencia de los veranos en la Costa Azul, traduciendo en prendas la luz amarilla del alba, los tonos tostados del atardecer y la inmensidad azul de la noche. Es una oda a la celebración ininterrumpida del verano que combina linos, sedas y motivos de líneas sinuosas que recuerdan al mar. El resultado es una estética de alto nivel, donde la riqueza artística de los cortes y dibujos se equilibra con la ligereza de unos materiales que fluyen con el cuerpo, garantizando el máximo confort sin esfuerzo. Todo ello envuelto en un aura marcadamente setentera que captura a la perfección el magnetismo del estilo de vida mediterráneo.
Para elevar este impecable diseño estampado, Rochi se ha decantado por complementos de aires orgánicos, rematando el conjunto con un bolso de mano de rafia trenzada, un brazalete rígido semitransparente y unas sandalias de tiras en color burdeos. Nada de joyas imponentes ni adornos en el pelo.
En una entrevista que nos dio junto a su madre, Rocío Molina Montes, hace apenas un par de semanas, la influencer explicó que es un alma libre en lo que a moda respecta: "No sigo el estilo de nadie. Me inspiro por la calle, en fotos que veo, pero nunca he copiado a nadie a la hora de vestir, ni siquiera a mi madre cuando era pequeña. Siempre he tenido un estilo superpropio, y mi madre también". Asimismo, contó que, en lugar de acumular accesorios en sus looks de diario, suele decantarse por la combinación clásica de camiseta blanca y vaqueros y poco más.
Esa sencillez, que no resta en lo absoluto elegancia, se percibe en el estilismo que ha compuesto para acudir a la exposición. Un maquillaje completamente natural que apenas se aprecia, pero que le aporta ese resplandor y el bronceado propios del verano, y un peinado pulido de moño tipo bailarina completan su look.









