Si la llegada del Papa León XIV revolucionó la capital la semana pasada, ahora la noticia que recorre las calles madrileñas es la presencia de Tom Holland y Zendaya en ellas. Los actores presentan Spider-Man: Brand New Day, la cuarta entrega de esta saga que comenzó en 2016 y en cuyo rodaje se enamoraron. La gira promocional de la película, que se estrenará el 29 de julio, ha arrancado en nuestra ciudad, donde ambos han posado en diferentes eventos con estilismos que hacen un guiño al superhéroe de Marvel.
Una técnica de vestuario conocida como method dressing en la que Zendaya es una auténtica experta, aunque en esta ocasión debemos hacer una mención especial a Tom Holland, a quien su pareja parece haberle inspirado.
Durante años, la californiana ha lucido en las presentaciones de sus trabajos looks basados en los personajes que interpreta, una estrategia que genera expectación, y sobre todo, supone una potente alianza entre celebrity y moda —gran ejemplo de ello fueron los conjuntos que lució Margot Robbie durante la gira de Cumbres borrascosas—.
Si nos remontamos al momento exacto en el que el method dressing comenzó a popularizarse en las alfombras rojas durante estos tiempos, hay que viajar al 2021: Tom Holland y Zendaya presentaban Spider-Man: No Way Home en Los Ángeles, una cita para la que la intérprete se enfundó en un inolvidable vestido arácnido de Alta Costura con bordados de lentejuelas negras a modo de telaraña que recorría todo su cuerpo. Una creación de Valentino con la que el protagonista, que apostó por un sencillo traje en gris plomizo, quedó totalmente eclipsado.
Los looks de Tom Holland en Madrid, un sutil homenaje a Peter Parker
Tom Holland ha aprendido la lección y, esta vez, ha decidido en Madrid que también él va a tomar prestados elementos del imaginario de Spider-Man para aplicar a sus looks, aunque de una forma más discreta que su esposa, muy acorde a su propio estilo. Y es que el armario del británico destaca por una estética clásica en la que reina la sastrería, las camisas que combina con chaquetas tipo bomber y la ausencia de estampados.
Aun así se las ha ingeniado para introducir los colores del traje del superhéroe de Marvel en su vestimenta: lo hacía primero el lunes por la mañana, durante la presentación que Zendaya y él hicieron en el hotel Four Seasons. Aconsejado por su estilista, Crystalle Cox, estrenó un pantalón de traje y una chaqueta negra a juego confeccionadas en exclusiva por Jacquemus —precisamente el tono de la araña y las líneas que recorren el uniforme de Spider-Man—, junto a una camisa con cuello solapa en un intenso rojo.
Por la tarde, Tom Holland desató la locura en la plaza de Colón inaugurando la fan zone del Mundial con una combinación mucho más relajada que recordaba a Peter Parker en la ficción, pero con un original detalle escondido. En esta ocasión escogió unos pantalones vaqueros rectos junto a una camisa de cuadros de manga larga —prenda que su personaje ha lucido en diversas ocasiones cuando no ejerce de hombre araña—. Sobre esta, una chaqueta de Prada, y debajo de este look a capas, dejaba asomar una camiseta roja, como si del traje de Spider-Man se tratase.
Pequeños guiños que no solo contribuyen a promocionar la película, sino que forman parte de una alianza para mantener la buena relación entre el londinense con las firmas de lujo con las que colabora, pues es embajador de Prada Beauty e imagen de sellos como Vuori.
"Hoy en día, sobre todo, la moda en las alfombras rojas continúa siendo una poderosa herramienta de marketing y storytelling, que eleva el rol del artista más allá de su obra y lo conecta directamente con marcas y audiencias", explica a ¡HOLA! la estilista Vanesa D'Amico. "Las productoras utilizan la imagen estética de los actores como vehículo de promoción para el proyecto audiovisual que representa. Esta imagen beneficia al proyecto cuando está estratégicamente estudiada".
Y aunque no cabe duda de que Zendaya es quien maneja esta herramienta, junto con su estilista Law Roach, de una manera magistral, puede que Tom Holland haya encontrado por fin la fórmula para participar en el juego sin renunciar a su propia identidad.










