Eran las nueve de la mañana cuando salí de casa con tan solo un jersey y una blazer para ir a la oficina con el sol brillante en el cielo. Cinco minutos después, estaba lloviendo. Y es que el tiempo de mayo se pone de acuerdo para rebelarse cuando menos preparada vas. Mientras esperaba en un portal a que cesase la lluvia, me di cuenta de algo: no había esquina en el barrio Salamanca donde no apareciese una gabardina larga y oversize. Beige, fluida, elegante y con ese movimiento casi cinematográfico que siempre nos recordará a la escena de Desayuno con Diamantes con Audrey Hepburn buscando a su gato bajo la tormenta neoyorquina.
La gabardina beige y oversize: el abrigo de entretiempo esencial en la capital
No es un abrigo más: es el comodín de todas las madrileñas que han crecido con el dicho español: "hasta el 40 de mayo no te quites el sayo". Madrid tiene un clima imprevisible durante esta época, lo que convierte a esta prenda en un esencial. Ahora toca vestir con capas, improvisar looks dependiendo del cielo y encontrar prendas que funcionen igual de bien a las ocho de la mañana que a las diez de la noche. Aquí es donde entra la gabardina: no abriga como una prenda invernal, su versatilidad y color neutro la hacen combinable con cualquier cosa y tiene ese estilo silencioso que eleva un look casual a uno más sofisticado.
La moda por los trench largos y oversize no es una tendencia pasajera: es una prenda que ha llegado para quedarse y reinventarse de distintas formas cada temporada. Ahora, ya no solo se llevan en su versión clásica y estricta, sino que aparecen de distintos materiales, con tallas más amplias, hombros caídos u hombreras marcadas, y en versiones más relajadas que hacen que se sientan modernas otra vez.
Algunas llegan incluso hasta los tobillos y sientan de maravilla añadiendo un cinturón para marcar cintura, mientras que otras, de líneas puras y rectas, aportan por sí mismas un estilo minimalista tan asociado al lujo silencioso que ahora mismo domina el street style.
Así se combina la trench en Madrid (según el lugar y la ocasión)
La gabardina beige y oversize cambia completamente su forma de llevarse según en qué zona de Madrid te encuentres. En Malasaña, se lleva abierta, con vaqueros y zapatillas vintage; en el barrio de Salamanca, se busca un estilo más romántico y refinado, acompañándola con bailarinas y total looks neutros de oficina; y en zonas, como en barrio de las Letras o Conde Duque, se pueden ver combinadas con vestidos lenceros, gafas oscuras enormes, y botines. En resumen, las posibilidades son infinitas.
Ya no solo es una comodidad para cuando el cielo nubla, sino que es uniforme oficial del estilo de esta temporada para ir casual chic de la forma más FASHION. Marcas españolas como Massimo Dutti han entendido que esta prenda no pasa de moda, y que simplemente necesitaba una visión distinta para reenganchar a su público objetivo: ¡nosotras!
Burberry ha convertido la gabardina en un icono de las pasarelas, interpretándola cada temporada con volúmenes más exagerados y hombros marcados, pero no es la única firma que se ha rendido a ella: Saint Laurent la ha transformado en algo mucho más afilado y sensual, con ese toque nocturno característico de Anthony Vaccarello.
Más que una tendencia concreta, se ha convertido en una pieza de fondo de armario atemporal que combina lo mejor de la moda. Y aunque las chicas mejor vestidas de Murcia prefieran su versión corta, nosotras seguimos decantándonos por su variante oversize y de inspiración masculina.
Sofisticación, comodidad y ese lujo silencioso que eleva cualquier look sin esfuerzo: así definimos a la gabardina beige y oversize que no paramos de ver las editoras de FASHION y yo cada mañana de camino a la oficina. Madrid la acoge con una previsión a futuro, la de acompañarnos esta y las próximas temporadas en todos nuestros planes.









