Mucho antes de que las redes promulgasen la famosa stack formula para elevar tus looks añadiendo accesorios de pies a cabeza, civilizaciones del antiguo Egipto o la Grecia clásica se distinguían por entender las joyas no solo como un ornamento, sino como un lenguaje propio de la persona: poder, identidad, protección y belleza. Cada pieza contaba una historia sin necesidad de palabras. Quizás, lo que más nos seduce de este juego en el que combinamos múltiples pendientes, brazaletes y anillos en un mismo estilismo es su capacidad narrativa. No hay dos combinaciones iguales porque no existen dos personas iguales, y es que todos queremos ser vistos, reconocidos y diferenciados dentro de una sociedad que fomenta el ser fotocopias, en vez de originales.
Qué es la 'stack formula'
Las grandes casas de alta costura llevan décadas explorando esta idea: desde Chanel, con su visión de las perlas, a Dior, que apostó por la feminidad exuberante en los años del New Look, o Saint Laurent, que hizo del accesorio un símbolo de actitud. La clave para que esta tendencia funcione es entender cómo combinar cada pieza para que transmita la imagen adecuada para ti. Piensa en darle vida mezclando volúmenes, jugando con las longitudes, alternando materiales sin miedo, pero con coherencia. Debe haber un hilo conductor, eso sí, que puede ser una emoción, un color o incluso, un material específico.
Las pasarelas de la temporada Primavera/Verano 2026, presentadas en septiembre, ya nos adelantaban un deseo por acumular la mayor cantidad de accesorios posible sobre el cuerpo, sin importar el estilo del look o la ocasión para la que este estuviera destinado. Chloé, Zimmermann, Saint Laurent, Balmain, Nina Ricci, Elie Saab, entre otras, se atrevieron a sumar varios anillos en cada dedo, collares largos sobre otros más cortos y de distintos colores y materiales, y brazaletes que se multiplican para recorrer todo el brazo, del bíceps a la muñeca.
Transforma un look básico en segundos
Entre las propulsoras del stack formula en España, está la diseñadora de joyas artesanales Julia Muñoz. Sus piezas, elaboradas sin moldes mediante la técnica de fundición a la cera perdida y trabajadas en bronce por artesanos en Madrid, no nacen para ser llevadas de forma aislada, sino en diálogo constante.
Cada combinación propone un lenguaje distinto, pero Julia se mantiene firme en su propósito de contar historias a través de una perspectiva pura y sincera de las experiencias humanas, empezando por rescatar la memoria de personajes históricos olvidados, como la faraona Hatshepsut, y reivindicar otros más conocidos, como puede ser Cleopatra. Ambas aplicaban, hace siglos, lo que hoy llamamos stacking.
Consejos de una joyera para aplicar este truco
"Se trata de aportar un sentido e identidad al arte de vestir, y encontrar un equilibrio entre lo simbólico y lo estético con la combinación de accesorios clave, auténticos y especiales", insiste Julia. Así, la stack formula deja de ser una mera tendencia para convertirse en una herramienta de expresión: collares que se superponen, brazaletes gruesos y finos y pendientes convencionales intercalados con earcuffs y piercings. La diseñadora asegura: "El objetivo es que eleven cualquier estilismo, tanto para un día de oficina como para una comida con amigas, sin cruzar la línea".
La misma base se transforma intensificando las capas, sumando volumen e incorporando piezas más contundentes que aportan carácter. Según Julia, un error muy común es el de añadir por añadir, en lugar de construir un conjunto que respire y tenga sentido, donde cada joya aporte algo único y casi necesario. Al final, la verdadera fuerza de la stack formula no es la cantidad de accesorios que incorpore, sino la intención con la que se lleva.










