Los reyes de los Países Bajos se encuentran estos días de visita oficial en Estados Unidos junto al primer ministro neerlandés, Rob Jetten. Después de aterrizar en Filadelfia, donde protagonizaron sus primeros actos públicos en el país, se trasladaron hasta Washington D.C. y aceptaron la invitación de Donald y Melania Trump para disfrutar de una cena en la Casa Blanca, llegando incluso a quedarse a dormir en este histórico edificio. Para acudir a esta cita, la Reina eligió un significativo vestido naranja a modo de homenaje a su país, mientras que la Primera Dama se coronó como la anfitriona perfecta demostrando que el blanco y negro es un tándem infalible para las citas señaladas.
Tanto en su primera etapa como primera dama estadounidense como en esta segunda, Melania ha contado con un estilo muy definido que se caracteriza por la unión perfecta entre la elegancia atemporal y la modernidad. Le gusta la moda y se nota, además, sabe qué tipo de prendas le favorecen y recurre de manera habitual al mismo tipo de patrón, pero siempre encuentra alguna manera de darle un aire diferente a sus estilismos mediante detalles innovadores.
Elegir look para cenar con Máxima de los Países Bajos puede resultar tarea complicada, puesto que la reina de los holandeses es una de las royals mejor vestidas del panorama internacional, pero Melania ha demostrado que su mejor estrategia para este 'duelo de estilo' es mantenerse fiel a sí misma. De esta manera, ha optado por un conjunto en el binomio de color más atemporal y sofisticado que existe: el blanco y negro.
La mujer de Donald Trump ha estrenado un vestido de la firma Erdem, una pieza sin mangas de escote redondeado, cintura entallada y falda midi evasé confeccionado en un tejido que lo cambia todo. Es una tela con forro de seda y detalles bordados que conforman un original juego de texturas. Además, incorpora una cinta de gasa negra que conforma un patrón de flores de estilo arty.
Esta prenda pertenece a la nueva colección de la casa británica y está disponible a la venta en plataformas multimarca por 6.654 euros. Melania le ha sumado unos salones clásicos negros de tacón fino, un par destalonado que le hemos visto en anteriores ocasiones, y ha prescindido de bolso.
En cuanto a las joyas, ha abogado por el minimalismo, cediendo todo el protagonismo al vestido. Por lo tanto, no le hemos visto ni collar, ni pulseras o grandes anillos, sino únicamente unos pendientes clásicos de diamantes que iluminaban su rostro. Ha lucido su larga melena de tono caramelo suelta, peinada con raya al lado y ondas naturales de medios a puntas, un estilismo que aportaba modernidad y frescura frente a la rigidez de un recogido, por lo que era una opción ideal para completar este conjunto.












