Lo que parecía un guiño estético a China en su visita al país con motivo de la Fórmula 1 ha terminado revelándose como una seña de identidad de Alexandra Saint Mleux y Carmen Montero Mundt. Semanas después y ya en localizaciones que nada tienen que ver con Shanghai, dos de las mujeres más sofisticadas del paddock (y de la moda en general) siguen vistiéndose con prendas que beben de la tradición oriental y demostrando que estas son no solo elegantes, sino tendencia.
Pero dos chicas, por muy influyentes que sean en redes sociales, no pueden cimentar toda una corriente estética sin la ayuda de las marcas. Y, spoiler, la han tenido. Tanto es así que los rasgos definitorios de la indumentaria tradicional china han llegado a nuestras firmas de confianza adornando vestidos, camisas y chaquetas y confirmando una tendencia que llega para renovar nuestros armarios de primavera.
¿Cómo integrar el toque 'mandarín' en nuestro guardarropa?
Vemos dos formas muy claras de adoptar lo asiático. La primera, a través del vestido tipo qipao que ya ha llegado a Zara o Stradivarius. Esta tipología de vestido - que por supuesto también llevó la novia de Leclerc - es una de las siluetas más extendidas y globales de la vestimenta china. Antes era un diseño de cuello cerrado y largo hasta los pies, aunque en la actualidad, y sobre todo en su versión occidental, triunfa la versión mini. Así ha llegado a Inditex, adaptada a los gustos de hoy en día.
Otra forma de adaptar esta tendencia es a través de los botones tipo alamares que en China llaman pankou. Se trata de unos nudos realizados de forma artesanal que decoran camisas, vestidos y chaquetas y que suponen uno de los elementos más definitorios del vestir del país. La moda ha visto en ellos una forma de convertir prendas más o menos ordinarias en extraordinarias. Es decir, camisas clásicas o chaquetas básicas se convierten rápidamente en piezas de vestir si se decoran con estos nudos tan elegantes.
Su presencia es especialmente notoria en los diseños de firmas especializadas en ropa de invitada. Lady Pipa, por ejemplo, ha incluido en su colección de primavera varios conjuntos de camisa (o chaqueta) y pantalón que incluyen cierres pankou y que se posicionan como looks alternativos y súper apetecibles para invitadas con ganas de cambio. Lo mismo Laganini, cuya chaqueta satinada con alamares se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en un objeto de culto que conquistó no solo a las españolas mejor vestidas, sino a chicas de toda Europa.
Por último, otro método para abrazar la fiebre por la estética china es con el cuello mao, un viejo conocido de la moda. Este es, quizás, el detalle que más estudiado tenemos, aunque quizás no lo habíamos llevado de forma tan estilosa y elegante como ahora. Antes lo veíamos en camisas, sobre todo masculinas, y en alguna americana, pero en la primavera de 2026 decora tops y vestidos para ir arreglada. En Amlul, la firma de Gala González, ven en él uno de sus rasgos fetiche.
Ahora mismo no hay nada más estiloso que tener en el armario algún diseño con inspiración chinoiserie. Ya sea en versión vestido o en versión top, las chicas que más poder de prescripción tienen en redes sociales - Ester Expósito entre ellas - han incorporado píldoras orientales a su vestidor, confiando en esta estética incluso para ocasiones especiales y formales.
No es un capricho de dos WAG's de la Fórmula 1, sino toda una realidad que promete llenar los eventos de la temporada primavera/verano de guiños al país asiático.










