Bajo la galería de cristal del Palacio de Cibeles, en Madrid, todo se ve diferente. Su luz tiene algo especial, casi mágico. Por eso no sorprende que haya sido uno de los enclaves elegidos para presentar las propuestas de algunos de los diseñadores que participan en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Si ayer la creativa colombiana Johanna Ortiz presentaba sus propuestas en el Círculo de Bellas Artes, hoy la jornada arrancaba con Sophie et voilà.
Saioa Goitia es una de las dos mitades que, durante quince años, han formado parte de Sophie et Voilà, una firma de moda nupcial que ofrece prendas de colección totalmente personalizables. Ella, que proviene del mundo de la empresa, asumió el puesto de CEO seis años más tarde de que Sofía Arribas fundara la marca en 2010. Llevaban trabajando juntas mucho tiempo y habían formado el tándem perfecto, hasta que decidieron tomar rumbos diferentes: Sofía fundó Arribas Garamendi; Saioa se quedó al frente de la firma. Y esto, lógicamente, se traduce en un cambio. Bueno, en muchos.
Si en la pasada edición de Barcelona Bridal Fashion Week sorprendieron con un desfile a puerta cerrada, en el que no hubo ni móviles ni cámaras, en esta ocasión han presentado, por primera vez, su propuesta ready-to-wear. "Ha sido una evolución natural de la marca. Desde hace tiempo sentíamos la necesidad de convertir Sophie et Voilà en una firma de moda que también abarcara la calle. Después de dos años, podemos decir que el mercado ha respondido y ha entendido que SEV es una marca de moda que, además, hace vestidos de novia", nos explica Saioa. Y aunque es la primera vez que presentan este tipo de diseños en España, lo cierto es que ya han presentado varias temporadas en París.
Una de las cosas que más llama la atención de esta colección es que los diseños no se aglutinan bajo un nombre concreto. Son una sucesión de prendas inspiradas, tal como asegura la diseñadora, "en el arte contemporáneo, la arquitectura, la cultura vasco-francesa, la vida urbana de mujeres, creando una estética minimalista, estructurada y sofisticada". Todas son muy versátiles. Hay vestidos y pantalones que permiten jugar y crear looks en clave casual que luego es fácil transformar para un evento. Abrigos que rozan el suelo, faldas que se cortan muy por encima de las rodillas, camisas totalmente transparentes que abrazan el cuerpo. Todas son minimalistas. "Es la esencia de la casa; la narrativa sigue siendo la misma, pero en color". Todas en tonos otoñales, con predominio de verdes y marrones, aunque hay espacio para el azul noche, el burdeos, el negro y el dorado. ¿El cierre? Dos novias. La vuelta a las raíces.






































