En pleno mes de la moda, París se convierte estos días en el epicentro de todas las miradas gracias asu popular Fashion Week, que reúne, temporada tras temporada, a los rostros más destacados del sector. Uno de los desfiles más esperados de la jornada de hoy ha sido el de Schiaparelli, en el que Daniel Roseberry ha subido a la pasarela las nuevas propuestas de la firma de cara al próximo Otoño-Invierno 2026/2027. Como es habitual, las invitadas a esta cita han triunfado con sus looks más surrealistas, en los que los bordados de pedrería, las siluetas sinuosas y los detalles impactantes se convierten en protagonistas. De Nieves Álvarez a las hermanas Ferragni o Hearst Evangelista, hija de la icónica modelo de los 90 Linda Evangelista: analizamos los estilismos de las asistentes.
La modelo española ha elegido un original abrigo negro de terciopelo embellecido a base de bordados con hilos de pedrería que simulan un esqueleto. Le ha sumado medias tupidas, salones destalonados a tono y bolsito de mano rígido con motivos surrealistas. Ha rematado con unas gafas de sol oscuras y ha optado por un clean look con raya lateral.
La hija de Linda Evangelista, quien poco a poco, comienza a ser un rostro habitual en las Fashion Weeks más prestigiosas del mundo, ha escogido un vestido blanco semitransparente con detalles de 'piercings' dorados, el cual ha combinado con unos peeptoes de plataforma y taconazo alto, así como con un bolso de piel a tono.
Los looks de Schiaparelli nunca son aburridos, y la elección de la empresaria italiana es otro ejemplo de ello. Ha optado por un conjunto dos piezas compuesto por una chaqueta con bolsillos burbuja y falda de silueta lápiz hasta la rodilla. Para aportar un toque de contraste, bolsito y zapatos en negro.
Su hermana se ha decantado por un estilismo muy diferente, en el que el color negro ha sido el protagonista. Está compuesto por una blusa satinada y una falda asimétrica con gran abertura lateral, ambas prendas decoradas a base de larguísimos flecos que aportan movimiento. Para rematar, un imponente cinturón con un gran ojo dorado a juego con un único pendiente que ha llevado.
La actriz se ha enfundado en un vestido completamente transparente con detalles de plumas blancas. Ha prescindido de accesorios y ha sumado únicamente unos tacones de pvc al más puro estilo Cenicienta moderna.
Un traje blanco también puede ser rompedor, como demuestra la influencer alemana. Ha optado por un set confeccionado en un tejido ligero semitransparente que ha acompañado de un bolsito dorado y un imponente collar en clave XXL.
La alemana ha reinventado el clásico LBD, es decir, minivestido negro, apostando por un modelo con botonadura frontal dorada, manga abullonada y pronunciado escote bajo el que se intuye un corsé a tono. Lo ha lucido con unas medias de acabado brillante y tacones a juego decorados con la cerradura dorada representativa de la firma anfitriona.