"No me compres flores, regálame un bolso". Ese parece ser el recado que dejan las pasarelas de primavera/verano 2026, cargadas de accesorios no solo decorados con motivos florales, sino elaborados a su imagen y semejanza y más especiales que un bouquet. Y es que, aunque sorprender - o sorprenderse a una misma, por qué no - con un ramo de flores siempre es una buena idea, hacerlo con un bolso que las imita es una idea aún mejor.
Además de ello, parece ser el deseo de las grandes marcas, que si en sus colecciones más primaverales suelen dejarse caer en el tópico floral, en las de esta precisa temporada lo han hecho con más esmero si cabe. Su aproximación al imaginario botánico ha recaído en esta ocasión en los accesorios, y lo ha hecho como nunca antes. Zapatos, pendientes o charms con flores esculpidas decoran y dulcifican las propuestas del lujo, que ha visto en el romanticismo su temática predilecta.
Pero son los bolsos donde más florece la moda. Como cada primavera, el print floral libra la batalla con quienes lo acusan de ser manido, típico, evidente. "¿Flores? ¿En primavera? ¡Qué original!", ironizaba Miranda Priestley en una de sus escenas más icónicas de 'El diablo viste de Prada' convirtiéndose en abanderada de esa 'mala' opinión. Eso sí, hoy, también de nuevo, este estampado gana la partida, demostrando por enésima vez que, tanto en la vida como en la moda, las flores apetecen siempre y en todas sus formas, sobre todo cuando marzo asoma en el calendario.
En las principales pasarelas se observa cómo esta temporada la moda ha tomado la vía de la literalidad, llenando sus looks con complementos - especialmente bolsos - animados con peluches, apliques y texturas que imitan, en multitud de versiones, a la naturaleza. Vemos ejemplos en todas las capitales: los bolsos-pétalo en Zimmermann y Chloé, los exquisitos bordados con abalorios botánicos en Giambattista Valli y Dries Van Noten o las reproducciones realistas y evidentes, como las avistadas en Fendi o Kenzo.
De París a Milán pasando por Londres y Nueva York, la temporada augura calles repletas de chicas que, en vez de cafés para llevar y cestas de mimbre, portarán los bolsos-flor más bonitos y especiales de las tendencias y que no necesitarán ni un complemento más para configurar un estilismo perfecto.
La conclusión de todo esto - además de que te mereces el bolso más bonito que haya en las tiendas-, es que ya se ha perfilado cuál será el primer modelo en tendencia de la temporada y que no es el capazo de toda la vida o el 'maxi-bolso' práctico, sino el 'bolso-flor' que ha hecho coincidir a las marcas más influyentes del fashion system. Es cuestión de tiempo que esta estética aterrice en las firmas nacionales de cabecera y llene de pétalos las calles.
De hecho, ya encontramos algunos ejemplos que indican que la tendencia viene fuerte. En Charles&Keith proponen un diseño tipo saco en satén rosa con detalles verdes (95 €) que simula una flor con sus tallos, mientras que la española Desigual ha incluido entre sus novedades de primavera un modelo burdeos (59,95 €) con detalles florales elaboradas en el mismo tipo de piel.











