Estos meses invernales de frío y llovizna obligan a dejar el trote constante por la ciudad para buscar una alternativa a la nublada capital. Nuestra mirada se posa en el campo y en esos fines de semanas mágicos donde se cambia el asfalto y el ininterrumpido sonido de los coches por caminos de tierra y el canto de los pájaros. Recuerdo una escapada improvisada hace unas semanas: salimos de trabajar con las maletas a mano, dejando las notificaciones constantes y las prisas atrás, para despertar al día siguiente con olor a leña, café recién hecho y el aire fresco de la naturaleza. Esos días en el campo entendí que desconectar no es un lujo, sino una necesidad, y hacerlo rodeada de amigos y familia lo convierte en todo un regalo.
Y, por supuesto, no vamos a ningún sitio sin el ritual previo: elegir los looks perfectos para la ocasión, porque "antes muerta que sencilla". Un fin de semana alejada de la capital no significa renunciar al estilo, sino adaptarlo. Prendas cómodas, tejidos gruesos, capas abrigadas cuando caen las temperaturas y siluetas sencillas que te acompañan a lo largo de todo el día. La moda se vuelve aliada del momento para conseguir looks prácticos, versátiles y acorde con el entorno. Aquí te dejamos ocho propuestas para que vayas ideal a tus escapadas de campo esta temporada.
Esta reinterpretación sofisticada del tradicional conjunto de safari, es perfecta para recorrer durante horas los paisajes naturales. Por ello, la base del outfit parte de una paleta de tonos tierra perfectamente armonizada: beige, arena, topo y marrón cuero. El pantalón de corte recto y ligeramente ancho junto a las botas altas por encima, aporta esa funcionalidad elegante propia del estilo explorador, mientras que el jersey grueso trenzado suaviza la estética al añadir un punto classic comfort. El gran protagonista es el sombrero de ala ancha en color camel, con la cinta trenzada en cuero, que aporta carácter y ese aire cinematográfico que recuerda a historias de viajes y aventuras. Pero, también, con ese punto práctico para aguantar horas al sol. El pañuelo, tendencia esta temporada, y el bolso bandolera en ante terminan el look equilibrando lo rústico con lo actual.
Para un look que diga: "me doy un paseo y me hago un café junto a la chimenea" esta inspiración es la ideal. Cálido, acogedor y con un encanto effortless que se alarga sin interrupciones toda la mañana tranquila de campo. La base es una camisa corte masculino que aporta ese punto estiloso relajado. Sobre ella, una chaqueta verde oliva que estructura el look y añade una estética muy elegantecountry house británica. Estar en la naturaleza exige ir siempre preparada, para ello escoge un jersey de lana que puedas anudarte a la cintura y unas botas altas de cuero marrón chocolate que te permitan andar entre el rocío mañanero. Los pantalones estilo ecuestre nunca fallan por ser prácticos y elegantes.
Para apostar por un conjunto con una estética más contemporánea sin renunciar a la esencia campestre, el pantalón de cuadros sobre un fondo negro es perfecto. El abrigo largo de líneas limpias y el jersey de cuello alto negro sobrios en contraposición con la fuerza gráfica de los cuadros es el equilibrio perfecto entre tradición arquitectónica y el estilo moderno urbano. El detalle inesperado y divertido lo aportan los calcetines rojos asomando sobre zapatos planos, que introduce ese guiño atrevido de pura tendencia que rompe con la tradición campestre rural, trayendo un trocito de la ciudad. Un look para tardes de cartas en la chimenea y noches de cenas que se alargan entre música y amigos.
La boina de lana es el símbolo por excelencia del ambiente rural. Popularizada entre los pastores de los Pirineos occidentales para protegerse del clima, a partir de 1900 su uso se extendió desde el entorno rural al urbano, influenciado por la moda parisina y el movimiento carlista en España. Hoy, no se concibe otro accesorio más chic que este para los looks de campo. Conjunta la tuya con una gama de tonos neutros y tierra de forma elegante para interpretar el estilo campiña desde una perspectiva relajada y funcional. Escoge entre tu armario un jersey beige de punto y unos pantalones amplios cargo y unos botines de piel en color coñac para dar paseos en bici o hacer rutas pequeñas de senderismo.
La falda larga es una de las prendas más buscadas en las escapadas al campo debido a su historia, ya que antiguamente las mujeres la llevaban a diario, y los vestidos campestres se componían de gamas cromáticas en tonos neutros y tierra en consonancia con la naturaleza. Hoy, la moda se inspira de la estética rural británica para crear looks con ese aire romántico y atemporal que parece casi salido de una novela de época. Una falda con estampado clásico de cuadros tartán en tonos neutros marrones, grises y azulados, conjuntada con un básico: un jersey gris oscuro, sencillo que aporta sobriedad y deja que el estampado brille. En el campo hay que llevar muchas capas, por lo que por encima, una chaqueta larga marrón es acogedora e ideal. No te olvides de llevar unos buenos botines para poder andar por la montaña y estarás lista.
Te puede pillar un finde de lluvia intermitente en el campo, por ello, siempre viene bien ir preparada con tus botas de agua y una chaqueta impermeable que puede ir desde una gabardina a un barbour. Aunque parezca complicado conjuntar bien tus botas de agua, es muy sencillo ir mona y cómoda: solo necesitas unos vaqueros que te gusten y sienten bien. Un jersey calentito y un pañuelo que te proteja el cuello y tendrás un estilismo ideal con tus básicos favoritos del armario.
En la montaña, las temperaturas bajan considerablemente, y las prendas de pelo son una buena baza para no pasar frío. Estos cuellos siempre han sido símbolo de lujo y estatus, por lo que es un detalle que automáticamente le da elegancia y un aire femenino a cualquier conjunto. Para seguir esa línea de sofisticación británica, escoge unos pantalones de tiro alto junto a un cinturón especial que ayuden a estilizar la figura y enmarcar la cintura. Las botas altas negras, sencillas y básicas refuerzan el carácter ecuestre ligado a lo rural, mientras como broche final le añadimos una boina que equilibra tradición y estilo contemporáneo.
Desde un asthetic old money que nos recuerda a los looks que llevaba Lady Di en sus escapadas a Escocia, la chaqueta de cuadros es un elemento esencial entre los conjuntos campestres británicos evocando una elegancia natural y atemporal. Los jerséis gruesos de punto en tonos marrones predominan aportando textura y calidez, mientras que conjuntándolo con unos pantalones de tiro alto blancos iluminas el conjunto y equilibras la silueta. Las botas altas ecuestres son un dado por hecho en estos looks donde la espontánea escapada a caballo esta a la hora del día. Si el plan es ir de picnic, llévate un bolso de piel o de cuero a juego con el estilismo.